11 de febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió establecer el El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el 11 de febrero. Desde hace décadas los cuerpos feminizados comienzan a irrumpir las reglas del conservadurismo, y como marea se van posicionando en lugares que también les corresponden y es de su derecho. El pasado 6 de febrero la astronauta Christina Koch regreso a la Tierra luego del vuelo espacial más largo realizado por una mujer.

A los cuerpos feminizados desde la historia antigua se les han puesto piedras en el camino para ingresar en los diversos espacios públicos, ya que para ellas estaba destinado lo privado. Sí podían estar en el lugar de musas a la mirada del pintor, a la mirada masculina que si habitaba cual espacio quisiera. Se les ponían trabas para la escritura, las universidades, y hasta en la ciencia. Hasta que el 22 de diciembre del 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió establecer el El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra cada año el 11 de febrero.

Desde hace décadas los cuerpos feminizados comienzan a irrumpir las reglas del conservadurismo, y como marea se van posicionando en lugares que también les corresponden y es de su derecho.

La igualdad de género en la ciencia es fundamental para el desarrollo sostenible. “Aún así, las mujeres siguen encontrando obstáculos en el campo de la ciencia: menos del 30% de investigadores científicos en el mundo son mujeres. La diversidad en la investigación amplía el número de investigadores talentosxs, aportando una nueva perspectiva, talento y creatividad”, afirma Naciones Unidas.

Asimismo, la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas persiste desde hace años en todo el mundo. Según la Organización Internacional,  a pesar de que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado enormemente, estas todavía se encuentran insuficientemente representadas en los campos laborales. ¿Esto a qué se debe? ¿Por qué a los cuerpos feminizados les cuesta habitar esos espacios? ¿Cuáles son las trabas? ¿Quiénes se las colocan y por qué? ¿Es el sistema estructural? ¿Es el capitalismo? ¿Es el patriarcado? ¿Es el machismo?

Sin embargo, ¿quién dijo que las mujeres no pueden desempeñarse en el campo de las ciencias? El pasado 6 de febrero la astronauta Christina Koch regreso a la Tierra luego del vuelo espacial más largo realizado por una mujer. Koch pasó 328 días en la Estación Espacial Internacional (EEI).

Durante su misión, según la BBC, la astronauta completó 5.248 órbitas de la Tierra y viajó 223 millones de kilómetros, el equivalente a 291 viajes de ida y vuelta a la Luna desde la Tierra. Junto a ella, en el Soyuz volvieron el astronauta italiano de la Agencia Espacial Europea Luca Parmitano y el cosmonauta ruso Aleksandr Skvortsov. El aterrizaje fue cerca de Zhezkazgan, en la parte central de Kazajistán.

Koch tiene experiencia tanto en el desarrollo de instrumentos de ciencia espacial como en la ingeniería de campo. Trabajó como Ingeniera eléctrica en el Laboratorio de Astrofísica de Alta Energía de la NASA, donde contribuyó con instrumentos científicos en varias misiones de la NASA que estudiaban cosmología y astrofísica.

Así como ella hay muchas mujeres que trabajan y estudian en el campo de las ciencias llamadas “duras” como también en las ciencias sociales. Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, estamos orgullosas de ellas y nos sumamos al festejo de sus logros. Sin embargo, continuamos en la lucha y en la visibilización del poco espacio laboral científico, como también en los pocos lugares de toma de decisiones que ocupan los cuerpos feminizados y las disidencias.