21 de marzo: Día Internacional de la Eliminación De la Discriminación Racial

El 21 marzo de 1960,  en la localidad de Sharpeville, actual provincia de Gauteng, Sudáfrica, tuvo lugar la denominada Matanza de Sharpeville. La misma transcurrió durante una manifestación que se oponía al  apartheid (condición de estar separado), que establecía políticas raciales discriminatorias y así sustentaba un sistema de segregación racial.

Dados estos acontecimientos y en recuerdo de los mismos, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como el Día Internacional de la Eliminación De la Discriminación Racial.

Acabar con discursos y acciones xenófobas y racistas es una lucha en proceso y nuestro país no está exento de la misma. El Mapa Nacional contra la Discriminación[1], que elabora el  INADI, nos permite corroborar como la población migrante está expuesta a manifestaciones discriminatorias. Datos recabados a partir del mencionado documento revelan que 85 de las 100 personas que han servido de muestra exponen que en la Argentina se discrimina por ser pobre, mientras que 78 de cada 100 opinaron que se discrimina por sobrepeso/obesidad y 71 de cada 100 afirmaron que se discrimina por ser migrante de algún país limítrofe, como así también de África y Asia.

El 40% de las y los migrantes encuestados expresaron haber sufrido discriminación alguna vez por nacionalidad (mayoritariamente), o por su situación de pobreza o el color de su piel, fundamentalmente en los ámbitos laborales y educativos, la vía pública y los medios de transporte. El derecho a la salud, al trabajo y a la educación son aspectos presentes en los mensajes xenófobos y racistas que sufren.

La información disponible nos demuestra que el colectivo migrante está más expuesto y es percibido a partir de prácticas discriminatorias en distintos ámbitos en comparación con la población en general. Ello nos permite visualizar como la sociedad sigue imponiendo modelos de maltrato, exclusión y desigualdad.

Es sustancial que referentes sociales, académicos y autoridades públicas establezcan espacios para debatir estás prácticas discriminatorias. Es hora de repensar y aprender desde las tragedias, experiencias y las diversas historias, para combatir la discriminación racial que se asocia a la migración, sin dejar de lado el comprender que el hecho de migrar implica atravesar una situación precaria y puede acarrear consecuencias  psicológicas muy duras. Desde el Área de Movilidad Humana invitamos a la reflexión y análisis de lo antes expuesto para comenzar a crear y a hablar de una sociedad más justa e igualitaria, que se base en el respeto por los derechos ya ganados, y que sea enriquecida con otras percepciones y modos de vida que la migración puede aportar.


1 http://www.inadi.gob.ar/mapa-discriminacion/

Foto: Periódico VAS.