23 DE SEPTIEMBRE DÍA INTERNACIONAL DE LA BISEXUALIDAD

Se celebró por primera vez en 1999 en Estados Unidos. Fue impulsado por tres activistas de la comunidad bisexual, con el objeto de visibilizar, reivindicar y celebrar la bisexualidad como una de las formas de orientación sexual. No es una homosexualidad secreta, ni una heterosexualidad escondida, es otro camino de la expresión afectivo sexual.

El día internacional de la Bisexualidad se celebró por primera vez el 23 de septiembre de 1999 en Estados Unidos, California. Fue impulsado por tres activistas de la comunidad bisexual: Wendy Curry de  Maine, Michael Page de Florida, y Gigi Raven Wilbur de Texas con el objeto de visibilizar, reivindicar y celebrar la bisexualidad como una de las formas de orientación sexual.

La fecha fue concebida como una respuesta frente a la invisibilización, estigmatización y prejuicio de la sociedad e incluso de la comunidad LGTIQ+ hacia las personas bisexuales basándose en el monosexismo, es decir, aquella imposición social que considera a las personas como homosexuales o heterosexuales exclusivamente y que promueve prejuicios hacia las personas bisexuales como hipersexuales, confundidas e indefinidas.

Según la Organización de los Estados Americanos, la bisexualidad es la orientación sexual de quienes sienten atracción sexual, emocional y/o romántica hacia personas de más de un género y/o sexo, no necesariamente al mismo tiempo, ni de la misma manera ni con la misma intensidad.

Por lo tanto, no es una homosexualidad secreta, ni una heterosexualidad escondida, es otro camino de la expresión afectivo sexual. Cabe aclarar que tampoco es una fase, ni las personas bisexuales están confundidas, en definitiva se trata de una elección y como tal debe ser respetada.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y expertos en Derechos Humanos de la ONU han establecido que “la existencia de personas bisexuales es constantemente cuestionada y a veces, incluso negada. A menudo, la bisexualidad es calificada de inválida, inmoral o irrelevante. La bifobia, una de las causas principales de la violencia, discriminación, pobreza y peores niveles de salud mental y física experimentada por las personas bisexuales; se ve alimentada por la falta de visibilidad a menudo presente en comunidades de orientación sexual o identidad de género diversas”.

Tales organismos insisten en que “los Estados tienen el deber de crear sistemas para registrar y denunciar crímenes de odio basados ​​en la orientación sexual, incluyendo la bifobia, e investigar diligentemente y procesar los homicidios y otros actos de violencia y discriminación cometidos contra personas bisexuales. Esto incluye abrir líneas de investigación que consideren si un crimen pudo ser cometido debido a la orientación sexual de la víctima, castigar a los perpetradores y proporcionar reparación a las víctimas”.

Por otro lado, The National Intimate Partner and Sexual Violence Survey: 2010 Findings on Victimization by Sexual Orientation, en sus investigaciones realizadas  revelan que las personas bisexuales sufren alarmantes tasas de violencia por sus parejas y otras formas de violencia doméstica, y violencia sexual. Las mujeres bisexuales corren aún mayor riesgo de violencia debido a la misoginia, el patriarcado y las desigualdades de género. 

Desde el Área de Género y Diversidad de Xumek consideramos importante visibilizar este día como una herramienta y elemento clave para la construcción de una sociedad más igualitaria. Como así también repudiamos la violencia y la discriminación hacia las personas bisexuales, el colectivo de disidencias y hacia las mujeres. Confiamos en la construcción de una sociedad en la que todxs lxs ciudadanxs podamos vivir libremente y sin temor a ser rechazadxs, despedidxs o agredidxs por nuestra orientación sexual o identidad de género. 

Entendemos que no podemos seguir considerando las relaciones afectivas de manera dicotómica, es decir, blanco o negro, heterosexual u homosexual. ¿Por qué reducir a sólo dos colores? cuando la bandera de la diversidad es justamente un arcoíris.

Foto: Nancy Castronovo