A 28 años de la Ley de Cupo Femenino

Se estableció que en laslistas se debían presentar mujeres en un mínimo del 30% de los candidatos a los cargos a elegir, sin embargo en vez de transformarse en piso, se volvió un techo. Pero dió paso a la Ley de Paridad de Género, que estableció el 50% de mujeres y varones ubicados de manera intercalada.

El 6 de noviembre de 1991 se sanciona en Argentina ley Nº 24.012, sustituyendo al artículo 60 del Decreto Nº 2135/93. Fue el primer país de América Latina en establecer un cupo femenino. La ley sancionó que “las listas que se presenten deberán tener mujeres en un mínimo del 30 % de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidad de resultar electas. No será oficializada ninguna lista que no cumpla estos requisitos”.

Desde ese año, el Estado debía garantizar que al menos el 30% de las listas de candidatos y candidatas que presentan los partidos en las elecciones, debían ser mujeres. Asimismo, la ley estableció que al menos un 30% del total de candidatxs en la lista del partido con posibilidad de lograr bancas debían ser mujeres. En posteriores decretos reglamentarios se ordenó que en caso de presentarse por primera vez a elecciones o solo renovar una banca, el frente electoral debía colocar en el segundo lugar de la lista a una persona del sexo opuesto a la que ocupa el primer lugar.

El problema es que ese 30%, en vez de transformarse en piso, se volvió un techo. El movimiento feminista exigió, que en vez del 30% la paridad sea total y que el número obligatorio sea del 50%, la mitad de la población, afirmó FiloNews. El 22 de noviembre de 2017 el Congreso de la Nación aprobó la Ley Nº 27.412 de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política, estableciendo que las listas de candidatxs al Congreso de la Nación (diputadxs y senadores) y al Parlamento del Mercosur deben ser realizadas «ubicando de manera intercalada a mujeres y varones desde el/la primer/a candidato/a titular hasta el/la último/a candidato/a suplente«.

Por lo tanto fijó la obligatoriedad de intercalar candidatxs de ambos sexos en las listas de legisladores nacionales. A su vez, el proyecto incorpora la igualdad de género a nivel partidario, aunque en este caso no es obligatorio intercalar postulantes, sino que las listas deberán completarse con un 50% de representantes de cada sexo, sostiene Telám.

La votación en aquel entonces  del proyecto de Ley de Paridad de Género fue de 165 votos a favor y 4 votos en contra. Quienes votaron en contra, según Telam, fueron: Pablo Sebastián López del Frente de Izquierda y de los Trabajadores de Salta, Héctor Alberto Roquel de la Unión Cívica Radical de Santa Cruz, Pablo Torello de la Unión PRO  de Buenos Aires, y Nicolás María Massot de la Unión PRO de Córdoba.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual consideramos que las leyes de estas características son producto de los movimientos feministas, donde se busca la igualdad real de género. Sin embargo, seguimos luchando por los derechos que todavía faltan conquistar por y para las mujeres y el colectivo LGBTTIQ+. Como lo es el cupo laboral trans, una deuda que todavía le falta saldar a la sociedad, en tanto repudiamos la oposición sistemática y obsoleta que ejercen los grupos conservadores que no tienen fundamento alguno.