8 de noviembre: Día Nacional de lxs Afroargentinxs

María Remedios del Valle, militar afroargentina, nacida en Buenos Aires, es considerada como la “madre de la patria”, única mujer que el general Manuel Belgrano permitió que permanezca al frente de batalla; así le otorgo el grado de Capitana por su valor en el mismo. Falleció el 8 de noviembre de 1847.

Dado el protagonismo relevante y en memoria de María Remedios, cada 8 de noviembre se conmemora el “Día Nacional de las y los Afroargentinos”. Se estima que en la República Argentina viven alrededor de 2 millones de personas de ese origen, según datos otorgados por la Secretaría de Cultura de la Nación. De esta manera, la historia permite constatar tres momentos claves de la migración africana en nuestro país:

  1. Entre 1777 y 1812 entran al puerto de Buenos Aires y Montevideo más de 700 barcos, con 72 mil esclavizadxs africanxs.
  2. Una segunda migración sucede con la llegada de los europeos, en el siglo XIX, principios del XX y luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. La mayoría son hombres y mujeres provenientes de Cabo Verde, que ingresaron no como esclavizadxs, sino como ciudadanxs libres.
  3. Finalmente en la década del ’90, arriban a la Argentina las llamadas “nuevas migraciones africanas”, en su mayoría varones jóvenes, que vinieron en busca de nuevas oportunidades y mejores condiciones de vida. [1]

Por lo expuesto, no es de extrañarse el contar con una ley que  tenga como objeto contemplar el reconocimiento de la cultura afro y los aportes de la misma. La ley n° 26.582 además busca incorporar contenidos curriculares sobre la cultura afroargentina al sistema educativo en sus distintos niveles y modalidades y así poder lograr visibilizarla a través de políticas públicas.

Desde el área de Movilidad Humana celebramos que exista un día y una ley que reconozca el aporte histórico de lxs afrodescendientes en la Constitución de nuestro país, para así destacar que no solo su único rol se centro en ser personas esclavizadas y soldados , sino también que desde la primera corriente migratoria realizan invaluables aportes a las relaciones sociales, la cultura y diversas costumbres en general.

Tenemos como objeto visibilizar y cuestionarnos sobre como sus raíces nos interpelan y generan impactos positivos, en busca de dar a conocer otras identidades desde el respeto y la inclusión, para poder quebrar con aquellas acciones racistas y xenófobas que en la actualidad consideramos que persisten y se reproducen en instituciones públicas, medios de comunicación, discursos y prácticas sociales.


[1] https://www.cultura.gob.ar/el-origen-africano-de-la-argentina_6165/

11 de octubre, último día de libertad y soberanía de los pueblos indígenas

Para muchos hermanos y hermanas indígenas el día 11 de octubre representa el último día de libertad de nuestra Abya Yala, de nuestra América indígena. Dando inicio de esta manera a años, siglos, de lucha y resistencia de los pueblos indígenas.

Es por ello que en el marco de esta fecha, desde el Área Pueblos Indígenas reivindicamos una vez más a cada hermano y cada hermana que pese a todo lo transcurrido hasta hoy, sigue batallando y resistiendo con la misma fuerza y convicción de nuestros antepasados; peleando por el reconocimiento de sus legítimos derechos, por el respeto a su cosmovisión, a no ser invisibilizadxs.

Para muchos hermanos y hermanas indígenas el día 11 de octubre representa el último día de libertad de nuestra Abya Yala, de nuestra América indígena. Dando inicio de esta manera a años, siglos, de lucha y resistencia de los pueblos indígenas.

La historia oficial por muchos años intentó convencer que lo ocurrido aquel 12 de octubre de 1492 era motivo de festejo y celebraciones, pero no. Esta fecha representa un momento histórico trágico, cargado de dolor, sufrimiento y muerte.  

De ningún modo este hecho configuró un encuentro o choque de culturas, lo que existió fue un sometimiento de una supuesta civilización sobre otra. Sometimiento y exterminio de los desesperados por rapiñar el oro y la plata con la que se encontraban a cada paso, a nuestros hermanos y hermanas que no entendían por qué hombres y mujeres, niñxs y ancianxs, todos, todas, eran maltratadxs, torturadxs, violadxs, asesinadxs. No importó si quiera un poco, respetar y conocer la sabiduría y esplendor desarrollados por nuestras grandes civilizaciones ancestrales.

A partir de este momento se da inicio a uno de los sucesos de nuestra historia e identidad más atroces, a lo que hoy sin duda se reconoce como un genocidio/etnocidio. Pero así también provocó el comienzo de un largo, arduo y emblemático camino de lucha y resistencia de nuestros hermanos y hermanas de los diferentes pueblos indígenas de América.

Y el panorama actual tristemente nos pone de manifiesto que la situación sigue siendo de embate tras embate. Sin ir más lejos sólo cabe mencionar todo lo vivido por los y las hermanas de la Amazonía, poblaciones enteras ninguneadas, violentadas, desprovistas de cualquier derecho, despojados de la forma más cruenta de sus territorios comunitarios en estos últimos tiempos. Asimismo, podemos ver esta realidad en las protestas de los y las indígenas del Ecuador, también maltratados y estigmatizados. Podemos verlo en la gran cantidad de líderes y liderezas indígenas perseguidxs, detenidxs, asesinadxs a lo largo y ancho de toda América.

Pero también lo vemos y vivimos acá mismo, en nuestro país, en nuestra provincia. Comunidades indígenas que constantemente deben hacer afrenta a la falta de respeto de sus culturas, de su filosofía de vida, a procesos de desalojos colmados de violencia y malos tratos, al no acceso a derechos básicos como agua, vivienda, salud, educación, trabajo, a seguir siendo discriminadxs, estigmatizadxs.

Es por ello que en el marco de esta fecha, desde el Área Pueblos Indígenas reivindicamos una vez más a cada hermano y cada hermana que pese a todo lo transcurrido hasta hoy, sigue batallando y resistiendo con la misma fuerza y convicción de nuestros antepasados; peleando por el reconocimiento de sus legítimos derechos, por el respeto a su cosmovisión, a no ser invisibilizadxs.

Foto: Palabra de Mujer