DÍA INTERNACIONAL DE LA MENOPAUSIA

El 18 de octubre se celebra el Día Internacional de la Menopausia. Se pretende que los países activen programas de educación a través de los cuales las mujeres puedan conocer cómo afrontar esta etapa de la vida.

A partir del acuerdo entre la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM)  y la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 18 de octubre se celebra el Día Internacional de la Menopausia.

Dicho día, tiene por objetivo crear conciencia sobre la importancia de la evaluación y la prevención en la salud de las mujeres durante este periodo de su vida, además de eliminar todos aquellos estigmas, prejuicios y mitos que hay alrededor de esta etapa vital por la que, con suerte, todas y cada una de nosotras atravesamos, según la Asociación Mujeres para la Salud.

Al celebrar este día, se pretende que los países activen los programas de educación a través de los cuales las mujeres puedan conocer cómo afrontar esta etapa de la vida.

Las doctoras en Estudios de la Mujer y de Género, Alicia Botello Hermosa y Rosa Casado Mejía, realizaron una publicación con perspectiva de género en la Universidad de Sevilla, España, en el año 2016, la cual se tituló “Estereotipos de género con respecto a las etapas reproductivas de las mujeres y sus implicaciones de la salud”. Allí exponen los resultados de una investigación basada en una serie de encuestas realizadas en torno a tres cuestiones: menarquía o menstruación, menopausia y género.

Dicha investigación concluyó que actualmente el eje vertebrador del ciclo de vida de las mujeres es su capacidad fértil. El mismo ha sido proporcionado por uno de los modelos dominantes de referencia: el sistema médico-científico, responsable de definir los períodos más significativos de la vida de las mujeres en torno al funcionamiento fisiológico de su cuerpo.De esta manera, todas aquellas cuestiones asociadas a la salud de las mujeres, se convierten en nudos claves a partir de los cuales se interpretan otros aspectos sociales.

De esta manera, tras el análisis de los resultados, se descubrió que tanto la menarquía como la menopausia están atravesadas por tabúes y estereotipos de género centrados en la fertilidad, donde ambas etapas reproductivas representan “ritos de paso” pero de signo opuesto. 

Por un lado, la menarquía aparece asociada a estereotipos de género de carácter positivo. Esto es así porque se asocia a la fertilidad, a la  “transformación” de la niña en mujer, lo que lleva implícito “sexualidad” y “belleza”. Las profesionales, aseguran que este concepto erróneo de “ser mujer” constituye la base de conductas sexuales de riesgo y embarazos no deseados en adolescentes, ya que con la menarquía la niña no se transforma en mujer y, aunque biológicamente sea capaz de concebir hijxs si así lo quisiera, ni psicológicamente y ni socialmente ha adquirido la madurez para ello.

Por otro lado, y al contrario de lo que ocurre con la menarquía, la menopausia aparece atravesada por estereotipos de género negativos. Esto se debe a las connotaciones peyorativas de que se rodea a esa palabra en nuestra cultura, donde la menopausia está directamente relacionada con la idea de vejez, que conlleva la falta de atractivo sexual. En este sentido, las Dras. Botello H. y Casado M., afirman que dichos estereotipos están relacionados con los estados de ansiedad y de depresión en mujeres premenopaúsicas debidos al miedo a lo desconocido y a la presión social. Por el contrario, las mujeres que se encuentran atravesando dicha etapa, lo ven como algo natural y fisiológico o, incluso, como una experiencia liberadora.

En palabras de la Organización Mundial de la Salud, un cambio en la comprensión de la menopausia, un mayor conocimiento de esta etapa, el aumento de la esperanza de vida, las mejoras de la salud y el bienestar, y el propio desarrollo social y profesional de la mujer serán de gran ayuda para cambiar el matiz  negativo que suele tener este término.

Es por ello que, desde el área de Género y de Diversidad Sexual de Xumek, propugnamos por la correcta implementación y el efectivo cumplimiento del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, creado por la ley 26.150 del año 2006, ya que tiene por objetivos incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas; asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral; promover actitudes responsables ante la sexualidad; prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; y, por último, procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

Foto de Asociación de Matronas