COMUNICADO | Área de Movilidad Humana

15 de abril, 2019.

Xumek expresa la preocupación y el rechazo a aquellas situaciones de persecución y discriminación en las cuáles las y los migrantes han sido blanco últimamente, producto de los lineamientos que traza el gobierno en materia migratoria.

Aunque el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017 ha sido declarado inconstitucional en segunda instancia, y se debate el mismo en la Corte Suprema de Justicia, aun así el gobierno parece desconocer la ilegitimidad de sus actos. Éste introduce impedimentos tanto para el ingreso como la permanencia de las personas migrantes e incorpora el procedimiento especial que permite tramitar la expulsión de una persona extranjera en conflicto con la ley penal en corto plazo.

Tres situaciones diferentes en contextos diversos en las últimas semanas son un claro ejemplo de ello: artistas chilenos fueron detenidos por 72 horas acusados de tenencia de explosivo; al equipo de fútsal de Pakistán se le negó la entrada al país por motivos de seguridad nacional; y por último, el seleccionado de BMX de Colombia fue demorado varias horas en el aeropuerto de Mendoza por averiguación de “antecedentes judiciales”.

Las consecuencias que esto genera en la práctica diaria son preocupantes, a pesar de contar con la Ley Nacional de Migraciones nº 25.871. Esta Ley concibe a la migración como un Derecho Humano inalienable y se compromete a velar por los derechos sociales, económicos y culturales de las personas migrantes y entender a las migraciones en el marco del pluralismo cultural.

Actualmente, rige un contexto de tensiones donde el gobierno basa su accionar en lineamientos de lógicas neoliberales, racistas y xenófobas hacia las poblaciones migrantes. Esto se diversifica y reproduce en las instituciones gubernamentales.

Se está frente a un escenario político, social y económico que restringe el acceso pleno a los derechos sociales ya ganados, donde su accionar está obstinado en disminuir la inseguridad a través del endurecimiento de las condiciones migratorias. Se tiende a ampliar el discurso que promociona la idea de que el delito viene de afuera, desconociendo que, del total de la población penitenciaria, el 94 % no son migrantes, asociando así migración al delito y la inseguridad ciudadana.

Todas las personas tienen el mismo derecho a migrar, ya que migrar implica buscar oportunidades para poder desarrollar proyectos de vida, ampliar la autonomía y la independencia, buscar el sustento de las familias, enamorarse y crear a crear lazos sin importar las fronteras ni las diferencias sociales, querer ejercer el derecho al trabajo digno.

Así porque se atreven a soñar y deciden dónde vivir, migar es un derecho.

 
Por: Área de Movilidad Humana, Xumek.