Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina

Se trata de una jornada para tomar conciencia y erradicar dicha práctica. Internacionalmente, es reconocida como una violación grave de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas.

En 2012, la Asamblea General de la ONU designó el 6 de febrero como el Día Internacional de Tolerancia Cero para la Mutilación Genital Femenina -en adelante MGF-, una jornada para ampliar y dirigir los esfuerzos para la eliminación de esta práctica. Internacionalmente, es reconocida como una violación grave de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas.

Por su parte, la ONU tiene como objetivo “desatar el poder de lxs jóvenes” a partir del año 2020. Se busca poner fin a la mutilación genital femenina en un plazo de diez años, lo que requerirá el apoyo de todas las personas. Es por eso que este Día Internacional se centrará en movilizar a la juventud en torno a la eliminación de prácticas nocivas, incluida la MGF.

¿De qué trata la Mutilación Femenina?

La MGF es una práctica que se realiza a mujeres y niñas en donde se altera, se lesiona o extirpa, total o parcial sus órganos genitales por razones no médicas. En algunas comunidades, la mutilación genital femenina suele denominarse “circuncisión femenina”. Sin embargo, este término ha sido objeto de críticas porque puede normalizar la práctica al hacerla equivalente a la circuncisión masculina, y no da cuenta de los graves daños físicos y psicológicos que la mutilación femenina trata.

¿Por qué esta práctica es peligrosa y perjudicial para niñas y mujeres?

Porque puede causar complicaciones de salud a corto y largo plazo, como dolor crónico, infecciones, sangrados, mayor riesgo de transmisión del VIH, ansiedad y depresión, infecundidad y hasta la muerte. Además, las mujeres que han sido mutiladas pueden sufrir complicaciones en el parto, como así también hemorragias posteriores al mismo, muertes fetales o muertes prematuras de recién nacidxs.

Pero, ¿por qué se practica?

En muchos de los países donde se lleva a cabo, se considera una norma social profundamente arraigada en la desigualdad de género. En algunos se considera un rito de iniciación a la “madurez”; en otros, es una forma de controlar la sexualidad de las personas con vulva. Asimismo, muchas comunidades practican la MGF por la creencia en que la misma garantiza el desarrollo adecuado de las niñas, su matrimonio en el futuro y el honor de su familia.  Otros países también la asocian a creencias religiosas, si bien no existen escritos religiosos que obliguen a practicarla.

¿Cuál es la prevalencia de la mutilación genital femenina?

Aunque sigue sin conocerse el número exacto de mujeres y niñas víctimas de ablación/mutilación genital en todo el mundo, UNICEF señala que “al menos 200 millones de mujeres y niñas de entre 15 y 49 años procedentes de 30 países se han visto sometidas a esta práctica. De esos 200 millones, más de la mitad viven en tres países: Egipto, Etiopía e Indonesia. La práctica está casi generalizada en Djibouti, Guinea y Somalia, donde más del 90% de las mujeres y las niñas son víctimas de alguna forma de ablación o mutilación genital. A menos que se acelere la acción para poner fin a la mutilación genital femenina, otras 68 millones de niñas habrán sido afectadas para 2030”.

¿Qué acciones y compromisos se han llevado adelante internacionalmente para la eliminación de la MGF?

Naciones Unidas cuenta, desde 2008, con el mayor programa mundial para acelerar la eliminación de la MGF dirigido por el Fondo de Población de las Naciones Unidas y UNICEF. Ese programa se centra en la actualidad en 17 países africanos principalmente. A día de hoy esta colaboración ha conllevado importantes logros. Por ejemplo, se ha prestado atención a más de 3 millones de niñas y mujeres y se ha conseguido que 13 países establezcan un marco legal para la prohibición de esta práctica y han dedicado dentro de sus presupuestos partidas para financiar programas que ayuden a su erradicación.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual, como parte de una organización de la sociedad civil que busca la promoción y protección de Derechos Humanos, repudiamos las violaciones que se producen bajo los fundamentos de algunas culturas. Asimismo, buscamos visibilizar y dar a conocer estas prácticas con el fin de apoyar su erradicación.

Foto: UNICEF