Hace 68 años las mujeres votamos por primera vez

Más de tres millones ejercieron su derecho el 11 de noviembre de 1951. Esto fue gracias a la lucha de los movimientos feministas, pero quien pudo introducir el proyecto de ley del sufragio femenino fue Eva Duarte de Perón. Antes, durante y después de que se aprobara la ley, se desplegó una estructura sostenida por mujeres para censar y apadronar de cara al futuro debut eleccionario.

El 11 de noviembre de 1951 más de 3.500.000 mujeres votaron por primera vez en la Argentina, elección que reeligió a Juan Domingo Perón como presidente de la Nación. Fue gracias a la incansable lucha de los movimientos feministas por conseguir el derecho al voto.

En Septiembre de 1947 se aprobó la Ley N°13.010 de sufragio femenino también conocida como Ley Evita. Sin embargo, le antecede a esa fecha el caso de Julieta Lanteri, quien fue una de las precursoras de la lucha por los derechos de las mujeres en el país, nota que podés leer aquí.

No obstante, para que millones de mujeres pudieran votar en la Argentina, tenía que llegar ella, Eva Duarte de Perón, quien desplegó una fuerte campaña por radios y actos públicos, que derivó en la llegada al Congreso del proyecto de ley de sufragio femenino en julio de 1947. En una primer instancia fue votada sin grandes problemas en el Senado, mientras que en Diputados se plantearon debates más extensos e intenciones de modificar el texto. El sector de varones más conservador que se intentaba oponer a la normativa de equiparar derechos políticos entre hombre y mujeres, fue abucheado por la gran cantidad de silbidos y pañuelos blancos de mujeres que llenaron los balcones del recinto de la Cámara baja.

Por lo tanto, el 9 de septiembre de 1947 la Ley 13.010 es votada favorablemente por “unanimidad» por los diputados en una sesión histórica.

Pero las mujeres tuvieron que esperar las elecciones próximas para poder ejercer su voto. En el mientras tanto, según la Secretaría de Cultura de la Nación, antes, durante y después de que se aprobara la ley, se desplegó una estructura sostenida por mujeres que selló una de las formas de hacer política desde las bases del peronismo: los centros cívicos femeninos, coordinadas por delegadas y subdelegadas censistas.

Las mujeres censaron y empadronaron de cara al futuro debut eleccionario, a la vez que se pusieron al hombro la gestión de los centros cívicos, que funcionaban donde encontraban un hueco, en la casa de alguna vecina, en algún galpón sin uso, departamentos, teatro, salón de comité, dependiendo de la región, argumenta la Secretaría de la Cultura de la Nación. Se llevaron a cabo cerca de 4000 centros en el país, eran un espacio donde sólo se podía compartir entre mujeres, ya que los varones tenían el acceso prohibido; allí se desarrollaron actividades culturales, talleres de taquigrafía, dactilografía, inglés, clases de alfabetización, cocina, corte y confección, y talleres de formación política, entre otras tareas. También se encargaban de la atención primaria, si bien no lo eran formalmente, funcionaban como parte de la estructura del Estado.

Así, pasaron cuatro años para que pudieran votar en las elecciones del 11 de noviembre de 1951 donde lo hicieron más de tres millones de mujeres. De esta manera, también se cumplía un viejo sueño de luchadoras feministas, tales como Alicia Moreau de Justo, Elvira Dellepiane de Rawson, Alfonsina Storni y Silvina Ocampo, quienes desde los inicios del siglo XX lucharon por la sanción de esta normativa.

En la Argentina regía desde 1916 la Ley Sáenz Peña, que propició el sufragio “universal”, obligatorio y secreto, pero era un derecho exclusivo de los varones.

La llegada del peronismo en 1945 y la ola de reivindicaciones sociales que produjo la revolución popular, impulsó la iniciativa que fue tomada como un compromiso de lucha por la propia Evita. Quien posibilitó con su fuerza personal, sumada a las luchas de los movimientos feministas, un logro fundamental para las mujeres argentinas en el siglo XX, pero poco pudo disfrutar este evento histórico. El 11 de noviembre la abanderada de los descamisadxs emitió su primer y último voto, ya que ocho meses después la enfermedad que contrajo le provocaría la muerte.

La fórmula Perón-Quijano salió victoriosa en las elecciones. Las mujeres superaron en cantidad de votos peronistas a los varones en todos los distritos. También ocuparon las bancas 23 diputadas y seis senadoras nacionales. Junto a las legisladoras provinciales, sumaron un total 109 mujeres elegidas. Aunque los varones seguían siendo una mayoría importante, en 1953 una mujer fue nombrada Vicepresidenta Primera de la Cámara de Diputados: Delia Parodi, una de las primeras mujeres en el mundo en ocupar un cargo de tan alto nivel.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual, de Xumek, festejamos esta victoria de nuestras ancestras que permitieron que hoy millones de mujeres tengamos nuestro derecho de al voto. Sin embargo, continuamos por la lucha de los derechos que todavía faltan conquistar por y para las mujeres y el colectivo LGBTTIQ+, donde el Estado es responsable de garantizarlos y promoverlos.

Foto: Diario Jornada