12 de Junio: Día Mundial contra el Trabajo Infantil

En el año 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) declaró el 12 de junio como “Día Internacional contra el Trabajo Infantil” con el propósito de dar a conocer el alcance del problema y promover iniciativas para resolverlo, con la participación de los gobiernos, las empresas, los sindicatos, la sociedad civil, y todos y cada uno de nosotros.

El convenio 182 de la OIT establece que las “peores formas de trabajo infantil” son todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños y niñas para utilizarlos en conflictos armados, para  la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas o para la realización de otras actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes. Según este mismo convenio, las peores formas de trabajo infantil deberán ser determinadas por la legislación nacional luego de un proceso de consulta.

Actualmente todavía hay unos 215 millones de niños que trabajan en el mundo, muchos de ellos a tiempo completo y no se atienden sus necesidades de escolaridad ni esparcimiento, e incluso carecen de alimentación y cuidados adecuados en muchos casos. Más de cien millones de niños están expuestos a formas de labor aberrantes, como el tráfico de drogas, la prostitución, su participación involuntaria en conflictos armados e incluso los hay en régimen de esclavitud.

Para este año en particular la OIT y ONU han planteado el lema: “!No al trabajo infantil – Sí a una educación de calidad!”, buscando focalizar lo vital de una educación de calidad, gratuita y obligatoria para todos los menores hasta llegar a una edad mínima de alcanzar un empleo, así como llevar adelante acciones para rescatar a niños actualmente en situación de trabajo infantil.

Como bien lo establece la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada el 20 de noviembre de 1959 de manera unánime por todos los 78 Estados miembros que componían entonces la Organización de Naciones Unidas, toda niña y todo niño debe ser reconocido como un “ser humano capaz de desarrollarse física, mental, social, moral y espiritualmente con libertad y dignidad” con derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión, idioma, nacionalidad, sexo, opinión política; derecho a tener una protección especial para el desarrollo físico, mental y social; derecho a un nombre y a una nacionalidad desde su nacimiento; derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada; derecho a una educación y a un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna discapacidad mental o física; derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad; derecho a actividades recreativas y a una educación gratuita; derecho a estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia; derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación; y derecho a ser criado con un espíritu de comprensión sexual, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal.