2 de febrero: Día Internacional de Protección de los Humedales

El Día Mundial de los Humedales se celebra el 2 de febrero de cada año. Fue decretado en el año 1997 y la fecha fue elegida en conmemoración a la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, que se celebró el 2 de febrero de 1971 en Ramsar, Irán.

Existen dos sitios Ramsar en la provincia de Mendoza: la Laguna de Llancanelo en Malargüe y las Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero; pertenecientes a Mendoza, San Juan y San Luis. Ambos son humedales de importancia internacional que se encuentran “protegidos y custodiados” por la Provincia en el marco de la Convención Ramsar.

Los humedales son extensiones de tierra, que tienen la particularidad de estar inundadas de forma permanente. En esta categoría están los pantanos, turberas, marismas, arrecifes de coral, manglares, los lagos, los ríos, etc. Son ecosistemas híbridos que pueden ser de agua dulce o salada y los llamados humedales artificiales como por ejemplo los embalses, las salinas o los estanques.

Su importancia es fundamental para la vida en todo el planeta gracias a que son ecosistemas, donde viven un gran número de especies animales y vegetales, y que se encargan de regular el ciclo del agua y el clima, creando de esta manera un equilibrio perfecto. Además, aportan al hombre recursos indispensables para disfrutar de una mejor calidad de vida.

Sin embargo, hoy podemos ver con preocupación cómo los humedales corren el riesgo de desaparecer ya que se están degradando de manera vertiginosa. Se calcula que en los últimos 35 años han desaparecido más del 50% de los humedales en todo el mundo.

La situación de los humedales en la provincia. El caso particular de Lavalle: Lagunas de Soria

Luego de la reciente publicación de un trabajo de investigación en la zona de Lavalle, conversamos con Anahi Roca y Janet Pellisa, que nos contaron sobre la situación actual de la Laguna de Soria.

Se trata de uno de los últimos humedales del Gran Mendoza, un espejo de agua que nace del Arroyo Leyes-Tulumaya, y que se ubica en el paraje Las Violetas, en el secano Departamento de Lavalle. Allí es posible ver en ciertas épocas del año al flamenco austral, una especie vulnerable y casi amenazada de peligro de extinción, según el “Informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación”. Este paleocauce -cauce viejo, histórico-, del río Mendoza, se vincula con la Laguna del Viborón del Departamento de Maipú, y su actividad es esporádica a causa del retroceso del río Mendoza, represado cuenca arriba. 

Pero también el desmonte y la contaminación son causas de la variabilidad del agua en esta Laguna. El año pasado, en el 2021, La Asamblea por el Agua Pura de Huancache, denunció el desmonte a orillas de la laguna provocado por el proyecto inmobiliario “Aguas Norte”. 

Ante esta situación, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, presentó desde el Concejo Deliberante de Lavalle, un proyecto para suspender el avance inmobiliario, el cuál fue aprobado en agosto de 2021. 

Al siguiente mes, se promulgó la creación del Área Natural Protegida del “Humedal Laguna de Soria”, vale remarcar que se trata de uno de los últimos humedales activos del gran Mendoza, prohibiendo en su área y alrededor -1000 metros desde los márgenes de la laguna-, el desmonte, la caza y la pesca en cualquier modalidad; y el loteo de inmuebles en sus inmediaciones que no cuenten con el apto técnico integrado y la declaración de impacto ambiental. 

Sin embargo, todavía falta darle una categoría de reserva natural, la cual se definirá por participación pública de la ciudadanía y de las organizaciones ambientalistas, para gestionar un plan de zonificación y manejo del área protegida. Así lo establece el Acuerdo de Escazú, en vigencia en Argentina desde abril del 2021. Este  tratado vinculante sobre la democracia ambiental, tiene como uno de sus pilares, la participación pública en el proceso de toma de decisiones en asuntos ambientales.

Al respecto, la Asamblea por el agua pura de Huanacache -organización de personas autoconvocadas por la defensa de los bienes comunes-, y el municipio de Lavalle, ya han dado a conocer sus pretensiones sobre dicha categoría que será sometida a participación pública.

Los y las integrantes de la Asamblea de Huanacache plantean que la laguna ya ha sufrido   graves modificaciones, luego de la instalación de una planta de tratamiento de residuos cloacales que atraviesa el humedal, modificando su cauce. Por lo tanto, el dictamen técnico del área de Recursos Naturales de la provincia, reconoce un ecosistema artificial y no natural de la zona de la Laguna. Por esta razón, proponen que la categoría sea de reserva paisajística para que no se permita ningún tipo de uso o modificación del lugar.  Dicha categoría no sería para todo el encadenamiento de humedales que empieza en Villa Tulumaya y termina en Lagunas del Rosario -lagunas y bañados que lamentablemente ya no existen-, sino la parte que queda hasta la Calle Irigoyen de Villa Tulumaya, donde empieza el área urbanizada.

A diferencia de la Asamblea, desde la Dirección de Ambiente del Municipio, se prefiere una categoría de usos múltiples, que permita  desarrollar actividades, pero con respeto y armonía a los ciclos naturales. El Director de Ambiente del Municipio de Lavalle, Jorge Gisbert, nuevo en su cargo desde octubre del 2021, así lo indicó en entrevista para Ignix: “el Municipio iría más por la categoría de usos múltiples en la que se pueda regular y definir qué actividades y de qué manera, con qué intensidad, bajo qué parámetros, y todo eso regulado”.

El caso de la Laguna de Soria, que busca la participación pública para la definición de la categoría de reserva, es un ejemplo local importante de lo que plantea el Acuerdo de Escazú.  

El marco legal: las obligaciones de Argentina

Desde la firma de la Convención de Ramsar (1971) por el cual la Argentina se comprometió a la conservación y uso racional de los humedales nacionales e internacionales, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo, distintas organizaciones han  presentados proyectos de ley destinada a regular el uso de los humedales. No obstante, los distintos intereses económicos en juego, han impedido que los proyectos se concreten transformándose en una ley nacional.

Sin perjuicio de la importancia del dictado de dicha ley a los fines de la protección de los humedales, existe en nuestro país un marco normativo general que, de ser respetado, importaría lograr una adecuada gestión de los humedales existentes.

Como primer referente de este marco normativo, encontramos a la Constitucional Nacional al reconocer el derecho de todo habitante del país a gozar de un ambiente “..ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”. Como parte de esta garantía constitucional pone en cabeza de la Nación el dictado de “presupuestos mínimos de protección” (art. 41) de todo ecosistema. No obstante dicho mandato también pone límites a la Nación en el dictado de cualquier normativa, al afirmar que dichos presupuestos no pueden alterar el derecho de las jurisdicciones locales. En igual jerarquía que la Constitución, encontramos a los tratados internacionales suscritos por la Nación Argentina con otros Estados y en donde nuestro país se compromete al cuidado y protección del medio ambiente, tal el caso del Acuerdo de Escazú.

Asimismo, como parte del cuerpo normativo ya existente, cabe hacer mención a la Ley General del Ambiente y a los principios de aplicación a los humedales como parte del ambiente al que protege (cláusula de progresividad, principios de precaución y prevención).

¡LEY DE HUMEDALES YA!

Es necesario y urgente sancionar una Ley de Humedales, con la esperanza de que implique cambios reales y tangibles en el respeto al valor intrínseco de los humedales y su cultura, del mantenimiento de su integridad ecológica y el reconocimiento prioritario de los servicios ecosistémicos que brindan a la sociedad por sobre el interés particular. 

Esta ley es de vital importancia, sobre todo  teniendo en cuenta las quemas e incendios de los últimos tiempos, donde se perdieron 1 millón de hectáreas de humedal con 600 mil focos de incendios que dañaron estos ecosistemas.

Sin embargo, el tratamiento de la Ley de Humedales fue excluida de las sesiones extraordinarias del congreso. El proyecto de ley que plantea ciertos cánones de manejo para evitar la  degradación de los humedales, ya había sido presentado en 2013 y en 2016, pero en ambas oportunidades, pese a tener media sanción del Senado, no prosperó en la Cámara de Diputados. De esta manera, el proyecto de ley de humedales pierde estado parlamentario por tercera vez. 

Invitamos a la gente a unirse a las marchas y todas las iniciativas tendientes a valorar y proteger los humedales.