LA IGLESIA CATÓLICA PERSIGUE Y REVICTIMIZA A SOBREVIVIENTES DEL PROVOLO

A 5 años del inicio de la causa, a 2 años de obtener una sentencia que condeno a la pena máxima a los autores de los aberrantes hechos sucedidos en el Próvolo, hoy nos encontramos atravesando el segundo juicio de esta causa y denunciamos que la Iglesia Católica, a través
de sus abogados, revictimiza, censura y persigue tanto a sobrevivientes del Próvolo como a periodistas y otros  actores fundamentales en este proceso, violando los derechos de la libertad de expresión y denunciando a abogados de sobrevivientes.

Por todo esto, hemos  decidido realizar una ampliación de la denuncia ya presentada en el año 2020 ante Naciones Unidas, detallando las condiciones a las que se somete sobrevivientes, familiares y allegadxs.

En este documento se puede acceder a una síntesis de los últimos hechos acontecidos.

Foto: Nancy Castronovo

HOSTILES SON SUS PALABRAS, GOBERNADOR SUÁREZ | Sobre los dichos en MDZ

Desde Xumek repudiamos los dichos del gobernador de Mendoza Rodolfo Suárez, en el marco de una entrevista concedida en las últimas horas a MDZ. 

El mandatario se expresa de manera despectiva a nuestros pueblos indígenas y su situación territorial. Tomamos sus palabras textuales: “Territorio hostil es donde están los mapuches que no están haciendo nada en el sur y si no paran vamos a tener mapuches pidiéndonos la calle Arístides y los van a desalojar a ustedes”

A las claras pone de manifiesto la intención de seguir sosteniendo discursos de odio, racismo, estigmatización y ocultamiento sobre la real situación en que se encuentran los pueblos indígenas en el país, y en Mendoza en particular.

Nuestra provincia afronta un vacío institucional alarmante desde hace años en la temática indígena, no se han desarrollado políticas públicas acordes a las responsabilidades asumidas constitucional y convencionalmente sobre derechos de los pueblos indígenas, no existen organismos del Estado provincial que se dediquen exclusivamente a pueblos indígenas y que brinden un espacio de diálogo y construcción mancomunado. 

Desde el año 2014 venimos denunciando la falta de legislación sustancial en materia de derechos indígenas: no se ha presentado un sólo proyecto de ley, simplemente se han declarado de interés eventos y fechas efemérides.

En nuestra provincia, a través de información oficial extraída del Censo Nacional 2010 y del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, existen más de 11 pueblos indígenas, alrededor de 30 comunidades indígenas y más de 40.000 personas se identificaron como pertenecientes a un pueblo indígena. Por supuesto estos datos se encuentran desactualizados, luego de once años, y resultan parciales, ya que sólo se conocen datos de las comunidades con personería jurídica, existiendo un gran número de ellas que aún se encuentran en trámite.

Además, no existe ningún relevamiento estadístico oficial por parte del Estado provincial, lo que pone en evidencia, una vez más, la falta de compromiso político e institucional en querer abordar y trabajar la temática indígena en Mendoza.

Estigmatizar y criminalizar al pueblo mapuche es violentar también a todos los pueblos indígenas de nuestro país.

Gobernador Suárez, ¿usted sabía las condiciones en las que viven las comunidades indígenas en nuestras tierras? Si ignora su situación, es simplemente porque nunca le interesó implementar políticas públicas que aborden la problemática de las comunidades que hoy no acceden a derechos básicos, como salud, educación, o servicios básicos como el agua. 

En otro tramo de la entrevista, el gobernador reflexiona sobre la delincuencia, argumentando que se trata de un fenómeno multicausal… ¿y genético? Nuevamente citamos sus palabras: “El delito es multicausal, existe el delincuente natural que nace con genética… natural… podríamos estar debatiendo mucho sobre este tema”

Estas declaraciones resultan no sólo indignantes, sino que representan un retroceso en la cosmovisión de una sociedad que se pretende inclusiva y democrática.  Bajo el lema “ningún pibe nace chorro”, la sociedad civil ha conseguido visibilizar las causas estructurales que derivan en la  problemática de la delincuencia. Como máximo representante del Estado provincial, sugerir que la delincuencia es una cuestión “natural”, el gobernador omite su propia responsabilidad en la ausencia de políticas públicas inclusivas destinadas a los sectores vulnerabilizados que redundaría en mayor seguridad de todas las personas.

Los lamentables acontecimientos ocurridos la semana pasada demuestran la incapacidad del Estado de adecuar sus políticas a mejorar la situación económica de estos sectores: 3 niñes perdieron la vida en el departamento de Las Heras en un incendio que puso al descubierto las pésimas condiciones de vida en las que crecen miles de niños y niñas en Mendoza. 

Como organización comprometida con la protección y promoción de los derechos humanos, llamamos nuevamente a todos los partidos políticos a comprometerse en estas elecciones legislativas para fortalecer la democracia y no el odio. Sin embargo, el propio gobernador hace oídos sordos al pedido de más de 30 organizaciones de la sociedad civil, y redobla la apuesta estigmatizando y reforzando prejuicios sobre las personas más vulnerables de nuestra sociedad.

Hostiles no son ni los hermanos mapuches ni quienes nacen en contextos de vulnerabilidad. Hostiles son sus palabras, gobernador Suárez. 

Niñas, niños y niñes, no discapacitadas, discapacitados ni discapacitades

(Imagen ambientada en el aula, hay seis niñes. Une escribe en el pizarrón: artista con distintos colores y tacha autista. Otro tacha hiperactivo y escribe: futbolista. La tercera tacha disléxica y escribe: dinámica. Une cuarta tiene un sombrero de papel que dice Más juegos juntos, menos preguntas, y está pintando al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales XXV y al Certificado Único de Discapacidad. Otres dos salen con carteles que dicen Niños y niñas no discapacitados ni discapacitadas y Niños y niñas no trastornos, une de elles con vestimenta fuera de lo establecido por la expresión de género binaria).

El activismo de las organizaciones civiles de personas con discapacidad tuvo un papel crucial en la aprobación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en 2006. El lema que la caracterizó fue: nada sobre nosotres sin nosotres. En Argentina, esta Convención fue aprobada por la Ley 26378 sancionada en 2008, mientras que en 2014 el Congreso de la Nación le confirió jerarquía constitucional a través de la Ley 27044.

Dicha Convención implica un cambio de paradigma en tanto instala el modelo social, el cual sostiene que el concepto de discapacidad es una consecuencia de las barreras que la sociedad pone. Es decir, la discapacidad se relaciona no sólo con una característica de la persona, sino que, principalmente, con las barreras que coloca o elimina el entorno. Entonces, es la sociedad la que debe transformarse tanto en lo simbólico, afectivo como en lo material para facilitar la participación activa de este colectivo.

Así lo establece en uno sus principios generales la Convención: la participación y la inclusión social son fundamentales, para ello es necesario de otros dos principios que son los de igualdad de oportunidades y accesibilidad. La educación en sus distintos niveles y el trabajo son factores claves para lograrlo y derechos que el marco legal citado promueve. Garantizar las oportunidades en estos aspectos posibilitará la construcción de proyectos de vida y que el futuro se presente como una categoría menos incierta para las familias y para las personas con discapacidad. 

Esto lleva a cuestionar la inclusión tal como está planteada en la actualidad y cuestionar las políticas de exclusión que muchas veces conlleva, ya sea de forma explícita o implícita. Carlos Skliar propone que la inclusión no sea entendida como la mera solución de la exclusión. Esto se debe a que es improbable que el mismo sistema que excluye sea el que bajo el nombre de integración/inclusión pretenda desestimar la primera acción, más bien termina haciendo de la inclusión lo mismo que la exclusión. 

Las escuelas no originan cambios si su posición es vigilar los desvíos, describir lo patológico, sospechar de toda deficiencia. En su lugar, lo que habilita a transformaciones es cuestionar “lo normal” y perder los parámetros de “lo correcto”. A través de esto se logra incorporar un nuevo elemento en el ámbito educativo: el encuentro. Este se produce entre personas desconocidas que difieren la una de la otra. No son necesarias formaciones especializadas por parte de les docentes o demás profesionales, sólo conectarse con las experiencias, aceptar lo nuevo y descartar el abuso de etiquetas. 

Entonces, al hablar de inclusión sí hacemos referencia a la práctica habitual de desconocimiento mutuo entre personas sordas y oyentes, personas sin discapacidad y con discapacidad. Es de este modo que es posible repensar los objetivos de la escuela de modo que sea un espacio que favorezca el encuentro. Pensar y construir una escuela sensible es pensar y construir una sociedad empática en la que predomine la ternura, tal como sostienen Gisela Untoiglich y Gisela Szyber. Esto debe ser acompañado por un Estado presente a través de políticas públicas que apoyen al sistema educativo y promuevan espacios de trabajo.

Siguiendo los orígenes del lema Nada sobre nosotres sin nosotres, con motivo del mes de octubre en el que se concientiza sobre la inclusión de las personas con discapacidad/diversidad funcional/neurodiversidad, se comparten testimonios de mapadres que buscan mediante su activismo garantizar los derechos de sus hijes. Dichos testimonios visibilizan las barreras sociales con las que deben lidiar y aquellos facilitadores que han mejorado su calidad de vida. Les invitamos a leerles y dejarse interpelar por sus vivencias diarias maternando/paternando. 

Agradecemos a Noelia Leppez el poner en agenda esta lucha. A su vez, a las personas que compartieron su testimonio: Flavia, Raúl y Elisa. Acompañamos su militancia por los derechos de las personas con neurodiversidad, especialmente de niñes y adolescentes que necesitan del compromiso de la sociedad para que su participación y oportunidades sean plenas. “Hoy más que nunca es preciso ser ‘cruzadores de fronteras’ (…) desvergonzadamente utópicos” (Mónica Coronado, Las promesas incumplidas de la inclusión, 2020).

VIVENCIAS PERSONALES

  1. Maternidad y autismo

Flavia Lombardi. Madre de Martín. Integrante de Creando Huellas y Madres Azules de Mendoza

Cuando escuchaba la palabra maternar no sabía la importancia que tenía hasta que me tocó vivirlo y asumir la responsabilidad de esta hermosa tarea, a veces intensa y muy demandante llena de desafíos, recovecos, altibajos y en otras ocasiones dulce, vibrante y llena de abrazos y besos totalmente sinceros.

La maternidad atípica no es tarea fácil, conlleva una responsabilidad implícita que muchas veces agota pero que te enriquece como persona y familia. Recibir el diagnóstico de autismo de un hijo es un golpe duro que te derrumba y a la vez te fortalece. Ser madre pone en tus manos la vida y futuro de una pequeña persona, ser madre de un niño con autismo pone mucho más todavía. Respetar rutinas, mantener horarios, armar un plan diario, acudir a terapias de estimulación, respetar sus tiempos, realizar trámites eternos en la obra social, aclarar una y mil veces porqué determinados ruidos le afectan, escuchar a quienes dudan de su condición y hasta te tratan de exagerada y sobreprotectora, no olvidarte de ser mujer, amiga y esposa además de madre.

Te pone como meta buscar una sociedad más inclusiva, una escuela más abierta, aprendes a seleccionar con lupa quienes sí y quienes no, te aleja o acerca a la familia. Hay días que sentís una tarea muy grande y otros que nada te va a parar.

Maternar desde la intuición, desde lo más profundo del amor, desde lo más sencillo, desde la fibra más sensible, la paciencia infinita, navegando angustias, incertidumbres, miedos, exigencias, alegrías y llantos que explotan con la simpleza de lo cotidiano. Maternar desde la duda, el miedo a cometer errores que afecten su desarrollo o futuro, desde la responsabilidad titánica de ser su voz y su representante a la hora de defender sus derechos.

No creo en las frases “tu hijo te eligió”, porque es un “ser especial”, todos los hijos son especiales. Simplemente el destino nos cruzó para enseñarnos mutuamente millones de cosas como interpretar miradas, escuchar más allá de las palabras, sentirnos el corazón en los abrazos más fuertes y sinceros. Un hijo te cambia la mirada del mundo y más de una vez te focaliza en lo realmente importante. Y desde ese cambio de mirada surgió la necesidad de hacer algo más y formar parte de un grupo con vivencias similares, con la camiseta de la diversidad funcional puesta, donde el acompañarse, escucharse y apoyarse en la maternidad sea la discapacidad que sea, me llevó a la Asociación Civil mendocina Creando Huellas. Visibilizar, informar, capacitar a otras familias y capacitarnos, brindar herramientas, concientizar, naturalizar, desmitificar, son objetivos de la misión de la asociación.

Mi rol como mamá colaboradora en la Comisión de Trabajo es ayudar a llevar adelante distintas actividades, proyectos en equipo y desde la experiencia de los años transitados compartir con otras mamás el día a día, escucharnos y orientarnos una a la otra porque sentirse acompañada y apoyada es muy importante. Siempre de la experiencia del otro se aprende, del compartir diario, de lo positivo y negativo. Lo mismo sucede en el grupo de Madres Azules en el cual estoy hace 4 o 5 años aproximadamente, conformado por más de 200 mamás de diferentes departamentos de Mendoza donde unas a otras nos abrimos camino para realizar trámites más rápido, nos recomendamos instituciones, escuelas, médicos, peluqueros que sepan comprender las necesidades de nuestros niños, turnos, etc. 

Maternar cuando vas de la mano de la discapacidad no te hace súper mamá ni heroína, te hace más sensible y muchas veces vulnerable, cuesta mucho priorizarse y correrse del rol de madre. Nos hace imperfectas, nos lleva a cuestionarnos el futuro más de mil veces, pero el camino lo recorremos acompañadas de nuestros hijos e hijas y de esas mamis que te apuntalan cuando sentís que el piso se hunde y las fuerzas se te acaban.

Instagram: creandohuellas2017

Facebook: Creando Huellas

Mail: creandohuellas17@gmail.com

  1. Paternidad y autismo

Diego Ruiz. Padre de Santiago. Padres T.E.A. 

Recuerdo que mi esposa ya sospechaba de varias actitudes de Santiago desde su primer año. Siempre íbamos a pediatras que nos decían que era normal, que los chicos tienen su tiempo para avanzar y crecer. Yo lo tomaba como palabra santa, menos mi esposa que insistía e insistía. Con el tiempo empecé a notar lo que mi esposa quería demostrarme y no lo quise reconocer. Negaba todo o no quería ver la realidad. Me costó mucho asumirlo hasta que sentí que tenía que ayudar a pesar de mi no reconocimiento. Mientras mi esposa buscaba información por todos lados yo veía todo extraño, sentía frustración, no quería ver a mi hijo que no se parezca al resto.

De golpe todo se dio vuelta, puede que en su momento tuve que pasar por el luto. Tenía que ayudar a mi familia, pero más que nada a Santiago. Empecé a acompañar a mi esposa a reuniones y grupos hasta que conocimos a un grupo de padres con el mismo objetivo. Y fue increíble. Mientras tanto Santiago estaba ahí, tratando de demostrar que era capaz en todo, nada lo desmotivaba. Creo que eso fue el click para ser más firme en la ayuda. Vaya si fue lenta mi reacción…

Lugar donde yo iba me lo llevaba, partidos de fútbol, asados, juntadas con amigos, íbamos a todos lados, mis amigos y conocidos lo amaban. Siempre tuvo ese don de llegar tan fácilmente al corazón de la gente. Y nos rodeamos de excelentes profesionales que nos acompañaron en todo momento. Me había puesto la camiseta del Autismo como nunca.

El destino nos llevó a vivir en familia a otro país por buenas razones y, el principal miedo era saber cómo era la inclusión con Santi ya que en Mendoza habíamos conseguido un buen plan de acción entre el colegio y el grupo terapéutico que nos acompañaba. Por suerte también tuvimos un gran soporte de profesionales que aportaron muchísimo en el crecimiento de Santiago. Hoy estamos de vuelta en nuestro país con nuevos desafíos.

Pero una etapa de su vida comenzaba a aparecer: la preadolescencia y la adolescencia. Santiago es TEA de Alto Funcionamiento. Su cabeza estaba reconociendo que era quizás diferente al resto de sus amigos o compañeros. Yo notaba que estaba pasando por una etapa de no saber si era bueno o no ser TEA. Empezaba a sentir la atención al sexo opuesto. A querer vestirse igual que la moda del momento. Sabía de la importancia de la interacción con su alrededor, pero ¿cómo?

Creo que fue fundamental participar en ese proceso como papá, como varón, como amigo de Santi. Muchas veces veo su frustración al sentirse diferente a los demás. Y ahí estoy yo alentándolo permanentemente. Pese a todo me sorprende todos los días. Creo que ahora él lo está asumiendo. Le está encontrando la vuelta para convivir con este trastorno. Pero buscarle lo positivo de todo. Me sorprende permanentemente.

¿Qué será de su futuro? No lo sé. Yo solo quiero que sea feliz. Somos una familia muy unida. Sus papis, sus hermanas, familiares y amigos/as lo aman mucho y ese es su sostén. Y él lo sabe.

Probablemente no sea el padre perfecto. Uno se puede equivocar de muchas maneras. Lo importante es transmitir todo el amor a su hijo con autismo. Quiera o no soy lo que soy gracias a mi familia, pero más que nada a él. Increíblemente me empuja mucho. Si él, con todas las adversidades, nunca baja los brazos pues no he recibido mejor enseñanza que esa.

  1. Inclusión y fundaciones

Elisa Espina. Madre de Amparo. Fundadora de Marea Azul: autismo sin barreras

El diagnóstico de Amparo me llevó a plantearme el futuro de mi hija, ver el pasar de los años con tanta incertidumbre y un sistema obsoleto que genera mucho daño. Como mamá de una hermosa niña con Tea me vi en la necesidad de dejar de luchar contra un sistema que me excede por completo y comenzar a construir desde mi lugar nuevas oportunidades para mi hija. Mi niña que tanto me enseña día a día y que merece de buenos tratos y un lugar digno donde poder crecer con felicidad.

Situaciones desafortunadas ante el desconocimiento de una sociedad, vulneración de derechos de las obras sociales, normativas ineficientes y desconocimiento en Educación, la eterna Pandemia que tanto daño generó en muchas familias. Allí nace Marea Azul, fundada por Serena Chaves y por mí, una fundación cuyo objetivo principal es la creación de un Centro para adolescentes y adultos con Tea con posibilidad de hogar y/o casas donde puedan convivir y desarrollarse en la adultez para quienes lo necesitan.

Sueño con un lugar donde cada persona con Autismo pueda ser tratada como merece, donde se respeten sus individualidades, donde todos tengan los mismos derechos por el solo hecho de ser persona.

Mi hija y muchos niños y niñas, jóvenes y adultos merecen ser respetados, valorados, gozar de derechos y transitar hacia una vida adulta con mayores oportunidades donde ya no hablemos de inclusión sino de convivencia. Esa es la sociedad que sueño para mi hija.

Instagram: mareaazulautismo

Mail: marea.azulmza@gmail.com

Promotora de este material de concientización

Noelia Leppez y su hija Maga