1° de mayo: Día Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores

Se trata de una jornada en la que se conmemora un día de lucha por mejores condiciones de trabajo, que tuvo lugar allá por 1886. A lo largo de la historia se han alcanzado derechos laborales, sin embargo no se bajan los brazos para continuar luchando por los que faltan. 

El primero de mayo de cada año se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores en homenaje a los «Mártires de Chicago», un grupo de sindicalistas socialistas y anarquistas que fueron ejecutados en 1886 en Estados Unidos por realizar un reclamo laboral.

El reclamo recitaba la reducción de la jornada laboral a 8 horas, ya que solían trabajar hasta 16 horas diarias. Ante el aumento de los paros y la presión social el presidente de Estados Unidos de ese entonces, Andrew Johnson, promulgó una ley que establecía las 8 horas de trabajo diario. Sin embargo, el sector empresarial decidió hacer caso omiso a la normativa, por lo que lxs trabajadores de la ciudad industrial de Chicago iniciaron una huelga el 1 de mayo.

A pesar de los derechos laborales alcanzados por las luchas sociales en el transcurrir de la historia, siguen quedando sectores de la sociedad asilados de un completo cumplimieto de tales derechos como lo son las mujeres y el colectivo LGBTIQ+. 

Nos encontramos bajo la economía capitalista que genera exclusión, desigualdad e injusticia  que se representa en, por un lado, la situación de desempleo y precarización laboral en el ámbito del trabajo asalariado, así como la brecha salarial entre varones y mujeres y la no completa inserción laboral del colectivo trans; por el otro sumado al trabajo catalogado como “productivo” a las mujeres se les suma el trabajo de cuidado de adultos mayores y de niños, niñas y adolescentes.

En la escala de valores de la productividad económica capitalista, queda invisibilizado el trabajo que realizan las mujeres en el seno de la familia como en la comunidad, que aportan el bienestar y la sostenibilidad de la vida social y económica.

La organización portal Economía Solidaria considera “abordar una reorganización de todos los trabajos. Esto supone, por un lado, que los hombres deben incorporarse a la responsabilidad del sostenimiento y cuidado de la vida y, por otro, que las mujeres deben acceder al ámbito de toma de decisiones en el espacio público. Asimismo se debe realizar una revisión de la masculinidad hegemónica basada en ciertas dosis de privilegios de género a los que hay que renunciar”.

Recordamos la problemática que conlleva el techo de cristal que pesa sobre las cabezas de las mujeres, el cual es un obstáculo invisible en la carrera laboral de las mismas, difícil de traspasar, que les impide llegar a cargos de mayor responsabilidad,  liderazgo y de toma de decisiones.

Desde el Área de Género y Diversidad Sexual celebramos el día de las trabajadoras y trabajadores, sin embargo seguimos en la lucha por mejoras en las condiciones laborales, por empleos inclusivo que garanticen el ejercicio pleno de los derechos sociales de la ciudadanía para todas las personas, como también reclamamos el cupo laboral trans.

PARIR SOLAS EN TIEMPOS DE CUARENTENA

A raíz del Covid-19 las instituciones de salud de la provincia de Mendoza han tomado diversos protocolos para que no se propague el virus, sin embargo una de las acciones afecta a la ley de parto respetado. Las personas con capacidad de gestar se ven obligadas a parir solas, sin acompañantes, sin contención. Para acompañarlas, desde Xumek, realizamos un modelo de solicitud como herramienta para que puedan presentar en dichas instituciones.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek visibilizamos la situación actual que atraviesan las personas gestantes en diversos hospitales y clínicas de Mendoza durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio a causa del Covid-19. Las mismas se ven obligadas a parir en condiciones que vulneran su derecho a un parto respetado.

Durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio en el que nos encontramos desde el mes de marzo del 2020 a raíz del coronavirus, la situación de las personas gestantes se ha visto agravada en los hospitales, ya que son vulnerados sus derechos de los que son titulares. Nos referimos, al derecho de ser acompañadas por una persona de su confianza y la elección durante el trabajo de parto, parto y postparto, establecido por la ley 25.929 sobre Parto Humanizado.

Algunas instituciones están haciendo caso omiso a la ley 26.529 sobre Derechos del Paciente y las últimas recomendaciones hechas por el Ministerio de Salud de la Nación, que no prohíben el acompañamiento; en tanto, la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG) y la Organización Mundial de la Salud  (OMS) aportan herramientas complementarias importantes para la afirmación y el sostenimiento de estos derechos.

A raíz de lo ocurrido en la provincia, desde el área  hemos diseñado un modelo de solicitud como herramienta para todas las personas que cursen el embarazo puedan presentar ante el establecimiento de salud donde se estén asistiendo. Con el fin de exigir que se respeten sus derechos que dichas normativas y recomendaciones garantizan, promueven y protegen.

Fundamos, también, dicha solicitud en la ley de “Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales”, en tanto afirma que todo trato deshumanizado configura un ejercicio de violencia obstétrica.

Para acceder al link con el modelo de nota haz click aquí

26 de abril: Día internacional de la visibilidad lésbica

Cada 26 de abril en diversas partes del mundo se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica, es un llamado hacia la construcción de sociedades más inclusivas y para la protección de sus derechos humanos.

Las personas tenemos el derecho a no ser objeto de violencia, persecución, discriminación y estigmatización. Es por ello que existen leyes internacionales en materia de derechos humanos que establecen obligaciones jurídicas hacia los Estados.

En Argentina existe desde el año 2012, la ley 26.743 de Identidad de Género, la cual define que toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género y al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género. Con anterioridad en el 2010, se promulgó la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, la misma establece que el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que lxs contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.

Desde la Organización de las Naciones Unidas se considera a los derechos humanos como universales, por lo tanto no se puede invocar a prácticas y creencias culturales, religiosas, morales ni actitudes sociales para justificar violaciones a tales derechos contra ningún colectivo o persona. Sin embargo, constatamos todos los días por los medios de comunicación graves vejaciones y violaciones sobre los cuerpos disidentes.

Continúan prevaleciendo estereotipos discriminatorios, normas culturales y actitudes que normalizan y trivializan la violencia contra el colectivo LGBTIQ+. Las mujeres lesbianas conforman un grupo que sufre una doble discriminación, la primera por su género y la segunda por el estigma al que está asociado su orientación sexual.

En el plano nacional, el día de la visibilidad lésbica tiene lugar cada 7 de marzo desde el 2010, a raíz del asesinato de Natalia “Pepa” Gaitán, quien fue asesinada por Daniel Torres, el padrastro de su novia, en la ciudad de Córdoba. Torres fue condenado a 14 años de prisión. La Pepa se convirtió en una bandera de lucha por la igualdad y la visibilidad de las mujeres lesbianas en todo el país.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, entrevistamos a Cecilia Magdalena Malnis, poeta y becaria doctoral del Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales del CONICET, sede Mendoza, quien nos da su percepción por un lado sobre la cotidianidad de su vida y el lesbianismo; y por el otro sobre el lesbianismo y el contexto sociocultural.

¿Qué significa ser parte de la comunidad LGBTIQ?

Ser parte de la comunidad LGBT puede tener distintos significados para las distintas personas que integramos, de alguna manera, el colectivo. Como lesbiana, para mí, significa defender las condiciones particulares de vida en que nos desenvolvemos dentro de la sociedad, y entender que el heteropatriarcado tiene formas de opresión específicas sobre nosotras.

Por un lado, las más femeninas somos leídas como mujeres heterosexuales, teniendo que soportar diariamente la invisibilidad, y, entre otras cosas, chistes machistas y lesbofóbicos, coqueteos no deseados por parte de varones cis, acosos, la presión de responder a estereotipos de género que no responden a nuestra identidad de género, etc. Por otro lado, las lesbianas chongas son discriminadas en la calle y en sus lugares de trabajo; y, en la escuela, son adoctrinadas para que se repriman y respondan a los imperativos de la feminidad. En otros casos, son directamente leídas como trans, que es un pensamiento que asimila muy fácil y equívocamente la masculinidad a los varones, como si se tratara de un atributo exclusivo de ellos. Las lesbianas chongas no son varones trans, y tienen sus propias maneras de construir una masculinidad no hegemónica que inscribe en sus cuerpos cierto erotismo y formas de relacionarse con otrxs, que muy pocas veces es tenida en cuenta por la cultura de lo mainstream, digamos, aún dentro del colectivo LGBT.

Si bien compartimos muchas formas de opresión con el resto de la comunidad LGBT, las lesbianas (y nuestras condiciones materiales de existencia) tenemos luchas particulares que dar.

¿Cómo es llevar esta lucha política día a día en tu vida?

Para mí, principalmente, significa visibilizarme como lesbiana en cada lugar en el que estoy: en el trabajo, en la universidad, con mis amigxs, en mi familia, en los distintos espacios literarios a los que me invitan a leer, etc. Es un error pensar que la sociedad ya ha aceptado a las lesbianas y que la lucha por el reconocimiento no es necesaria.

En la mayoría de las instituciones en las que transitamos desde la infancia, todavía tenemos que hacer el esfuerzo por nombrarnos, porque lo «normal» es la heterosexualidad. A los estereotipos de género los enseñan en la mayoría de las familias, en las escuelas, en las imágenes normalizadoras que vemos en la televisión y redes sociales, en las mismas encuestas y formularios, que muchas veces sólo tienen para completar con varón/mujer, sin tener en cuenta otras identidades de género (hay muchas lesbianas que no se consideran mujeres, por ejemplo).

El adoctrinamiento del cuerpo, la identidad, las luchas, los placeres, el erotismo, es un campo de batalla que se inscribe en nuestra cotidianidad, y la resistencia, desde el nombrarnos, como primer paso, es importantísima. Hablar de la propia experiencia es una herramienta para generar conciencia en otrxs muy fuerte.

El activismo, en mi caso, significa también hablar de la disidencia sexual en términos de lucha, como una forma de no dejarnos asimilar por un sistema hegemónico que oprime. Esto significa que ser lesbiana no es sólo una opción individual de vida, una elección por dirigir cierta energía erótica y/o romántica hacia otros cuerpos de mujeres o lesbianas. Significa, más bien, ser agentes de resistencia a la normalización de los cuerpos y la identidad; es estar en contra de la «normalidad» con que se presenta a la ciudadanía neoliberal e individualista contemporánea; es promover un cambio de las concepciones más conservadoras sobre la vida, para que todxs podamos vivir en condiciones de igualdad, sin discriminación, y con mayor libertad, concibiendo al cambio social no como una salida individual, sino colectiva.

¿Considerás que las lesbianas sufren una doble discriminación: una por el género y otra por la orientación sexual?

Sí, creo que las lesbianas, aún las que no se consideran mujeres, somos leídas por la sociedad como tales, (salvo algunas excepciones no mucho más felices). Esto nos expone a las mismas opresiones que sufren las mujeres en general; teniendo en cuenta, una vez más, que las mujeres tampoco son un grupo homogéneo, y que al interior hay diferencias de clase social, de acceso a la escolaridad, de edad, de racialización, etc.

¿Consideras que hay acciones de disciplinamiento por parte de la heterosexualidad dominante hacia las lesbianas?

Sí, hay un disciplinamiento básico a nuestro deseo, que supone que a las niñas socializadas como mujeres nos tienen que gustar los varones (cis). Y con ello, se supone que vamos a querer transitar por todas las instituciones heteropatriarcales, como el matrimonio, la familia, el amor romántico, etc. Con ello, se espera también que reproduzcamos el modelo dominante de vida. Las lesbianas (idealmente) escapamos, de cierta manera, al destino que nos fue asignado al nacer como mujeres. Somos «prófugas de nuestra clase», como escribió Monique Wittig. Hay una disciplina normalizadora sobre el cuerpo, que rige cómo «deberíamos» vernos las aparentes mujeres.

Y hay también, de una parte del colectivo LGBT o de ciertos feminismos, una visión esencialista de la identidad, que supone que una «verdadera lesbiana» se ve de tal o cual manera, o que se comporta de cierto modo. Para mí, esa postura fuertemente esencialista es la corriente más podrida del feminismo, que se vuelve ciertamente normativa, y tan alienante como los mandatos patriarcales sobre nuestro cuerpo, nuestra identidad y nuestro deseo. Y, por lo tanto, sobre nuestras luchas.

¿Qué derechos consideras que todavía faltan por alcanzar?

Los derechos que todavía nos faltan por alcanzar son el derecho al aborto legal seguro y gratuito y la enseñanza efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, es decir, el derecho a la educación. Esta segunda, implica para las lesbianas y para toda la comunidad LGBT, un avance fundamental hacia el cambio de conciencia, que hasta el momento sigue siendo muy conservador y homolesbotransfóbico.

Foto: Nancy Castronovo Bloin

22 de abril: Día de la Tierra

Nuestro planeta Tierra, el planeta Azul, la Madre Tierra, la Pachamama, Gaia, la Madre Naturaleza, Oikos,  Nuestra casa Común, Pecne Tao, Ñuke Mapu.

Diseminados en más de 70 países en los 5 continentes, los pueblos indígenas representan más de 270 millones de personas. Portadores de saberes ancestrales, habitan el 22 % de la superficie de la tierra, donde se encuentra el 80% de la biodiversidad mundial. Lo que les ha valido de ser llamados: “Los guardianes de la naturaleza”. 

Hoy en el Día de la Tierra, queremos brindar un homenaje a estos “guardianes de la naturaleza”. Paradójicamente, la belleza de sus territorios ha sido también la fuente de sus problemas comunes: deforestación, extracciones mineras, expoliación de sus tierras, aculturación…

Rescatamos en pocas frases, un poquito de su sabiduría ancestral, transmitida de generación en generación.

EL concepto de « Buen Vivir » emerge en América Latina como el conjunto de sistemas de conocimientos, de prácticas y de organización de los pueblos indígenas de los Andes de América del Sur. En su cosmovisión, el tiempo y el espacio son cíclicos. El pasado está siempre presente y es recreado por el futuro. La “Pachamama” (o la Madre Tierra) es considerada como un organismo vivo, donde todas las partes interactúan las unas con las otras, sin distinción entre los seres vivos y los cuerpos inertes, estando todos igualmente dotados de vida. No hay separación entre los seres humanos y la naturaleza. 

Los Maoríes, en Nueva Zelanda, piensan que nuestros ancestros están conectados con “Finhua”, con el Todo. Remontando hasta las divinidades, luego al creador y a los padres primordiales: el Padre Cielo y la Madre Tierra. El Padre Cielo y la Madre Tierra tuvieron hijos: los árboles, el viento, los bosques, los pájaros, todos los animales, los océanos. Son ellos divinidades terrestres, masculinas; las divinidades celestes, femeninas, son el pueblo de los ángeles, guardianes del paraíso…

En África, el moisés de la humanidad, voy a rescatar el concepto de “Ubuntu” en la lengua africana Bantú. Su filosofía reposa en el principio: “Yo soy lo que soy, gracias a que Nosotros somos Todos”. Ubuntu engloba los humanos y todos los demás seres vivos y define la existencia como un flujo de interacciones.

El pueblo Popará, en Taiwán, podría desafiarnos con una sonrisa pícara: “¿Hasta qué tamaño eres capaz de hacer creer una papaya, hablándole al árbol?”, sabiendo que en ese arte son insuperables…

El pueblo Sami, en Finlandia diría: “Yo sé cuándo el bosque no está bien”. Este pueblo que vive del criado de renos y de la pesca, hace llegar su grito de alarma su grito de alarma sobre el cambio climático. Ellos habitan en el Ártico, donde el clima cambia más rápido y más drásticamente que en el resto del mundo. “Si perdemos nuestra nieve y nuestros hielos perdemos todo lo que nos permite de sobrevivir”. Los ciudadanos del mundo deben escuchar los pueblos indígenas y tenerlos en cuenta en la toma de decisiones globales, sobre todo aquellas ligadas a la naturaleza.

Queremos rescatar sobre todo una profecía del pueblo Dené, en Canadá, que se transmite desde hace siglos, incluso antes de la llegada de los blancos. La profecía decía así: “Cuando el águila aterrice sobre la Luna, vendrán los tiempos de la resurrección de los ignorantes, de su salida de las tinieblas para volver a ser “seres humanos” y vivir con la Madre Tierra”. En 1969 cuando el hombre pisó la Luna, la primera frase dicha por el astronauta fue: “El Águila ha aterrizado”. La historia cuenta también, que en ese momento los indígenas se volverán maestros, para explicar al mundo cómo vivir en armonía con la naturaleza…

Casualidad o no, en esos años comienza a tomarse conciencia de la importancia de la ecología. Se realizan conferencias de científicos que alertan sobre un posible cambio climático y sus consecuencias sobre la salud y el medioambiente. 

En 1970,  el 22 de abril se tiene lugar en Estados Unidos una primera manifestación, que llama a la toma de conciencia sobre estas problemáticas. A ella acuden miles de estudiantes y centenares de comunidades y se declara este día como el Día de la Tierra. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de Estados Unidos creó la Agencia de Protección Ambiental y una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente. Luego en 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente. La Cumbre de la Tierra de Estocolmo cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales. En 1992, 20 años más tarde, en la Conferencia de Rio comienza la lucha contra el cambio climático.

Hoy 22 de abril de 2020, 50 años más tarde de aquella primera manifestación que apelaba a la toma de conciencia, seguimos celebrando el día de la Tierra. 

Esta vez, nos detenemos a percibir el ciclo natural de la madre Tierra, la sabiduría ancestral vivenciada y transmitida por las comunidades indígenas como el corazón de su cultura, origen de su identidad como pueblo.

Que sea la Tierra quien nos conecte como humanidad, nos recuerde nuestra identidad y nos permita generar un lazo espiritual con todos los seres sintientes, dotando de significado la vida en una compleja e inseparable interrelación y que permita despojarnos del estado de alienación.

Somos Tierra y a la Tierra regresamos para escuchar el canto vibrante y regenerado de la naturaleza fuera de nuestras fortalezas.

Desde el Área de Ambiente agradecemos a su integrante Verónica Gómez Tomas, en cuyo escrito se basa este comunicado.

Foto: Télam

19 de abril: Dia del Indio Americano

En el año 1940 se proclamó al día 19 de abril como el “Día del Indio Americano” en la 1° Conferencia Indigenista Interamericana, en el marco del 1° Congreso Indigenista Interamericano, realizado en Pátzcuaro (Estado de Michoacán, México), con el objetivo de salvaguardar y perpetuar las distintas culturas indígenas del continente. Del mismo participaron dirigentes y autoridades de diversos pueblos indígenas del mundo, personalidades estudiadas y conocedoras de la temática, y autoridades de gobierno.

Dichas proclamas fueron base fundamental para la configuración del presente día, teniendo como clara intención generar en cada país un momento de reflexión y análisis sobre la situación de sus pueblos indígenas y trabajar en razón de ello.

Mediante Decreto 7550/45, Argentina adhiere al documento emanado en dicho congreso e incorpora al 19 de abril como “fecha reivindicatoria de los derechos de los aborígenes” y se establece desde entonces la obligatoriedad de conmemorar la fecha en todos los establecimientos educativos del país.

En Mendoza, desde el año pasado, la DGE  mediante las resoluciones N° 3259-DGE-18 y N° 102-DGE-2020, ha contemplado esta fecha en el calendario escolar como “Día del Aborigen Americano” en el marco de las “Conmemoraciones”, debiendo realizarse en este día registro en carpetas y murales informativos en cada establecimiento educativo. Cabe recordar que anteriormente se encontraba dentro las efemérides ambientales, lo cual desvirtuaba absolutamente su verdadero origen.

Frente a todo lo expuesto, este año nos proponemos brindar un espacio de debate sobre “Pueblos Indígenas y Pandemia”, partiendo sobre la base de dos planteos: el primero surge en razón de lo expuesto por distintos referentes y referentas de comunidades ¿Desde hace cuánto las/los hermanos han sido confinados a vivir en “aislamiento obligatorio”?

Es real que las poblaciones indígenas, a lo largo y ancho de toda latinoamérica, sin ser Mendoza la excepción, representan un sector de la sociedad sumida a un trato desigual. Sólo a modo de ejemplo y para visibilizar como se profundizan las carencias y faltas de acceso a derechos en este contexto, pondremos en análisis algunas situaciones que atraviesan hoy los pueblos indígenas.

Una de las medidas sanitarias de prevención es el cuidado de la higiene (lavado de manos) y desinfección, cómo se garantiza el cumplimiento de dichas medidas cuando bien es sabido que, como primera dificultad, al día de hoy un gran número de comunidades indígenas no cuentan con el debido acceso a recursos como el agua potable, mucho menos a alcohol o alcohol en gel, desinfectantes antibacteriales e incluso, medicamentos, entre otras.

A ello también se puede sumar el tema de la “educación virtual”: en este punto se pueden poner de manifiesto muchas líneas críticas, comenzando por la falta de programas educativos específicos que garanticen la educación intercultural bilingüe y que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes indígenas asisten a escuelas rurales, escuelas albergue. Pero en particular frente al contexto de pandemia y la solución brindada por el Estado cabe preguntarse ¿las comunidades cuentan con acceso a internet? A las claras esta pregunta tiene un respuesta evidente, no. No sólo no cuentan con posibilidades de conectividad sino que incluso, en mucho casos, no tienen acceso siquiera a electricidad; y en el caso de tenerlo, no cuentan con señal de telefonía (en ocasiones tienen que subir a la cima de algún monte para lograr tener algo de señal).

Por último, una de las propuestas realizadas por el Estado fue el garantizar el acceso al IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) a las familias que componen las distintas comunidades indígenas de Argentina. Primero, el formulario a completar y enviar es “on line”, como se expuso recién la mayoría de las familias no cuenta con acceso a este recurso. Segundo, no todas las comunidades cuentan con su personería jurídica ¿cómo se llevará a cabo este relevamiento y se determinará qué familias pueden o no acceder a este programa? Y tercero, se han dispuesto alternativas para el cobro del IFE para quienes no posean cuentas bancarias pudiendo cobrar el mismo mediante cajeros automáticos ¿se tomó en cuenta que no existen cajeros en el medio de las montañas o campo adentro?

Como segundo planteo a repensar en esta fecha del 19 de abril, es el que tiene que ver con reencontrarnos con prácticas ancestrales de resistencia y en este caso, de salvación, propias de nuestros pueblos indígenas. El antropólogo peruano, Armando Medina Ibañez, analiza cómo aquella forma de salvaguarda de las culturas indoamericanas e incluso de protección de sus vidas frente a pestes y enfermedades importadas, practicada por años y siglos, fuertemente estigmatizada como incivilizada y salvaje, hoy resulta ser la que nos protege, la que nos salva. 

Y a ello sumar el pensamiento de otra antropóloga, Rita Segato, que en una entrevista reciente toma como punto de partida la idea del “derecho a narrar”, y así planteaba: “luego de pasado este momento histórico, ¿quién tendrá el derecho a capturar la narrativa? ¿quién va a tener el poder de dar la narrativa final sobre lo que nos ha sucedido?”. En la disputa entre las diferentes narrativas, ella entiende se encuentra “la caída de la creencia de la supremacía humana sobre nuestro nicho, sobre nuestro ambiente, que va a mostrar lo que siempre nuestros indígenas han dicho ‘no tenemos la tierra, la tierra nos tiene’, una inversión importantísima de cómo nos vemos en nuestro nido que es el planeta.”

Con todo lo expuesto hasta aquí, cabe aclarar que no pretendemos desmerecer las intenciones del Estado en cuanto a medidas de protección y sustentabilidad económica, pero sí poner de manifiesto la falta de creación de políticas públicas conforme la realidad de nuestros hermanos y hermanas indigenas, la falta de medidas culturalmente adecuadas.

Por último, traemos a la memoria las proclamas manifiestas y tomadas como banderas de lucha en el 1° Congreso de Movimientos Indios de Sud América del año 1980 y en el 1° Seminario sobre Ideología, Filosofía y Política de la Indianidad (año 1982), respecto a lo que implica la cosmovisión y filosofía de vida indígena, tan necesarias hoy para replantearnos nuestra forma de vida cotidiana: “Todo conocimiento y pensamiento indio corresponde a su propia realidad social y a la realidad de su relación con la madre naturaleza de la cual el hombre es integrante y consecuencia. Naturaleza, seres vivos, hombre y organización social humana somos la misma cosa, unidades menores diferentes hermanadas y regidas por las mismas leyes e integrantes de la gran unidad mayor: el Universo o Cosmos (…) la naturaleza, humanidad y sociedad son una misma cosa y no partes excluyentes ni enemigas entre sí (…) En el universo todos los elementos están organizados colectiva y comunitariamente, entre ellos no hay desigualdades antagónicas, sino posiciones y situaciones diferentes, complementarias y armónicas (…) La religión, como producto de la cultura humana, es la práctica de la convivencia armónica entre el hombre y el universo, es nuestro diálogo, nuestra comunicación permanente y nuestro intercambio recíproco de valores con nuestra Madre Naturaleza. Es la vida diaria en franco respeto y armónica convivencia e interrelación con los demás seres que habitan en nuestra Pacha Mama y el cosmos.”

Te invitamos a sumarte a una instancia de Cine Debate. Mira la siguiente película y responde, a modo de reflexión personal (podés dejarnos tus conclusiones en nuestras redes también) las preguntas.

«Caleuche: la nave de los locos».

Director: Ricardo WullicherGuión: Gustavo Wagner según la leyenda mapuche del Caleuche Sinopsis: Una abogada y su esposo se mudan a un pueblo de la Patagonia con la intención de iniciar una nueva vida. Cuando un jefe mapuche es acusado de incendiar un complejo turístico que se estaba construyendo sobre el cementerio de su pueblo, provocando la muerte de un joven. Por este motivo se lo somete a juicio. Nadie quiere hacerse cargo de la defensa del cacique hasta que la joven abogada decide representarlo, con la intención de descubrir la verdad detrás de la tragedia. Durante la etapa de juicio, el cacique se enfrenta a la intolerancia e incomprensión de su cultura.Actores y actrices: Inés Estévez, Fernando Guillén, Marisa Paredes, Miguel Ángel Solá, China Zorrilla, Luisa Calcumil, Mario Lorca, Tony Lestingi, entre otrxs.

Preguntas para el debate en casa

1. ¿Y si el terreno en cuestión no se hubiese encontrado en una reserva indígena? ¿qué hubiese pasado si el caso fuera «la palabra» contra «la propiedad»? ¿cuál sería tu postura?

2. ¿Cuánto conocés sobre ceremonias y tradiciones de los pueblos indígenas? ¿en la escuela te enseñaron alguna vez sobre ello?

3. ¿Qué sentiste al no poder entender lo que la machi decía al hablar en mapudungun?

4. ¿Por qué la voz es tan importante para los pueblos indígenas?

5. ¿Cuál fue la escena que más te impactó y por qué?

VIOLENCIA DE GENERO Y AISLAMIENTO SOCIAL PREVENTIVO Y OBLIGATORIO

La violencia machista también es una pandemia que no cesa. ¿Estás o conocés a una mujer que está en aislamiento con su agresor? ¿Notaste alguna situación de violencia por motivos de género? Desde el área de Género y Diversidad sexual nos sumamos a la visibilización de datos para que tengas en cuenta en esta cuarentena obligatoria. No estás sola. Te acompañamos.

Desde el 20 de marzo en todo el territorio argentino se decretó el aislamiento preventivo y obligatorio a raíz de la pandemia del covid-19. Medida tomada por el gobierno nacional en que cual nos invita a responsabilizarnos socialmente y quedarnos en nuestras casas.

Sin embargo, la violencia machista también es una pandemia que mata y no cesa. Muchas mujeres se ven obligadas a realizar el aislamiento junto a sus agresores. Es por esto que desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumex nos sumamos a la visibilización de diversos datos para tener en cuenta en el aislamiento preventivo y obligatorio por el coronavirus.

Las líneas principales continúan siendo el 911 para emergencias, y para asistencia y asesoramiento gratuito en violencia de género la línea 144 o el correo electrónico linea144@mingeneros.gob.ar

Desde el área hemos realizado infografía en la cual la dividimos en los departamentos por circunscripción judicial y colocamos sus respectivos datos. Los podes observar nuestras redes sociales. Además incluimos datos sobre el aislamiento y la salud mental, tales como las redes sociales de la Red de Psicólogxs Feministas y de Psicólogxs y Psiquiatras de Mendoza, como así también datos sobre asesoría en lactancia materna y sexualidad integral. 

Para acompañar a personas en situación de violencia por razones de género un grupo de periodistas argentinas realizaron las siguientes recomendaciones: ¿conocés a una mujer que está en aislamiento con su agresor? Escribile todos los días y preguntarle cómo está. ¿Notaste alguna situación de violencia por motivos de género? Hacele saber a esa mujer que cuenta con vos. ¿Estás en aislamiento con tu agresor? Definí una palabra clave con alguien de tu confianza, cuando la uses sabrá que estás en una emergencia y llamará al 911.

Además el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y la Confederación Farmacéutica Argentina promovieron la iniciativa del barbijo rojo. Las personas en situación de violencias por motivos de género podrán acercarse o llamar a la farmacia más cercana de su barrio o de confianza, y al solicitar un barbijo rojo el personal de farmacia comprenderá que se trata de una situación de violencia por motivos de género y gestionará una comunicación con la Línea 144, único dispositivo federal de asesoramiento y asistencia integral ante situaciones de violencia por motivos de género en todo el país. ¿Querés llamar al 144 pero no podés hablar por teléfono? además del mail mencionado anteriormente, podes enviar un whatsapp: 11 2771 6463 / 11 2775 9047 / 11 2775 9048. 

#AislamientoEnRed #EstamosCerca

9 de abril: Día Del Pago Igualitario

Jornada para visibilizar que las mujeres tienen que trabajar un año y tres meses para equiparar el salario que los varones obtuvieron en tan sólo un año. ¿A qué se debe que personas con igualdad de capacidades, estudios y/o experiencia tengan salarios distintos? ¿es por una cuestión de género? ¿Todavía el techo de cristal recubre a las mujeres?

La organización Economía Feminista explicó que en el país “las mujeres ganan alrededor de 27% menos que los varones, ellas tienen que trabajar 1 año y 3 meses para obtener lo mismo que los hombres en sólo 1 año”. Es decir, las mujeres tienen que trabajar hasta el 9 de abril del 2020 para equiparar lo que los varones ganaron en el  2019. Es por ello que la organización incluyó esta fecha en el calendario feminista como el Día del Pago Igualitario en la Argentina.

Según la Organización Internacional del Trabajo -OIT-, en los últimos 27 años la brecha salarial apenas ha disminuido y se mantiene en torno al 20%. Además, según el World Economic Forum, entre 2017 y 2018 se desaceleró el ritmo al que crecían los salarios y se necesitaría esperar dos siglos para cerrar las diferencias salariales entre varones y mujeres.

“En Argentina, la brecha salarial por género es de 27,5%. Por lo tanto, las mujeres tenemos que trabajar hasta el 9 de abril del 2020, para equiparar lo que los varones ganaron en 2019” afirma Economía Feminista.

Para las trabajadoras informales, la situación es mucho peor. La brecha salarial se amplía a más del 36%. Además son más de un tercio del total y entre ellas encontramos a las empleadas domésticas, quienes tienen las tasas más altas de precarización laboral y los peores salarios de la economía, explica la organización.

La OIT señala en su informe global que en la brecha salarial de género se dan dos fenómenos. Uno de ellos se llama “explicada” y el otro “no explicada”. La primera hace referencia a los atributos del capital humano, como lo son “la edad, la experiencia y la educación”. Sin embargo, la segunda está relacionada “con la menor remuneración a las mujeres por trabajo de igual valor”. Sobre esto la organización afirma que en muchos países “las mujeres tienen un nivel de educación superior que los hombres que ostentan las mismas categorías ocupacionales, y sin embargo cobran salarios inferiores”.

¿Por qué las personas que son iguales en educación, capacidades y/o experiencia tienen ganancias distintas?¿Es una cuestión de género? ¿Las mujeres todavía cargan sobre sus cabezas el techo de cristal? Durante décadas ellas han ocupado un rol reproductivo y de cuidado en el hogar por lo que, muchas veces, las lleva a tener una triple jornada laboral con tareas no remunerativas.

El techo de cristal es una forma de violencia simbólica a la que se somete a las mujeres en el mundo del trabajo. Ya que ellas suelen recibir un sueldo menor que los varones por realizar las mismas o mayor cantidad tareas, y muchas de ellas  trabajan de manera informal y sin seguridad social. Además, muy pocas logran obtener cargos ejecutivos, tanto en el ámbito privado como en el Estado.

A partir de la lucha de los movimientos feministas y del colectivo LGBTTIQ+ han alcanzado parte de sus derechos laborales a lo largo de la historia del mundo y en nuestro país. Sin embargo, al día de la fecha, en la agenda política argentina hay una deuda que es implementar el cupo laboral trans.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek abogamos por trabajos dignos e igualdad de condiciones y salarios para varones, mujeres y disidencias. Asimismo, consideramos de suma importancia que se promulgue la ley de cupo laboral trans y que tenga una efectiva implementación en todo el territorio argentino.

Imagen: ElConfidencial.com

COMUNICADO DE PRENSA: HABEAS CORPUS COLECTIVO Y CORRECTIVO ANTE LA SITUACIÓN DE EMERGENCIA POR EL COVID-19

Ante la publicidad de las resoluciones judiciales dictadas con motivo del Habeas Corpus Colectivo presentado por Xumek y el Comité Local para la Prevención de la Tortura respecto de la situación de emergencia sanitaria decretada por el gobierno nacional y provincial, informamos que:

Teniendo en cuenta lo advertido por la Organización Mundial de la Salud sobre la vulnerabilidad de las personas privadas de libertad a la epidemia de coronavirus por las condiciones de confinamiento en las que conviven durante largos períodos de tiempo, siendo  una gran fuente de amplificación de la enfermedad, es que solicitamos a la Justicia mendocina la adopción de medidas de higiene y salubridad respecto de las siguientes personas, con especial atención a los grupos de mayor riesgo, conforme lo decretado por el Ministerio de Salud de la Nación:

Privados de libertad que se encuentran en el Servicio Penitenciario y Comisarías, niñas, niños y adolescentes con medidas de protección, problemática de consumo de sustancias psicoactivas, internaciones domiciliarias en casas de medio camino, jóvenes en conflicto con la ley penal alojados en el Servicio de Responsabilidad Penal Juvenil (ex COSE) o Comisaría del Menor y personas internadas involuntariamente en Hospitales monovalentes e instituciones privadas con convenios con el Estado. 

Esta presentación, realizada el 21 de marzo del corriente año, se fundamentó principalmente en las recomendaciones de Naciones Unidas y la experiencia de los países que han resultado más afectados, que dan cuenta de la importancia de adoptar medidas preventivas urgentes para evitar la propagación de la enfermedad y el deterioro del sistema de salud. 

Entendemos que el contagio y la rápida transmisión del COVID-19 en cualquiera de estos establecimientos, por sus características antes mencionadas, constituyen una seria amenaza a la vida de las personas privadas de su libertad, como también para todo el pueblo mendocino, ya que provocaría el colapso de los hospitales provinciales. 

La Jueza Penal de Menores hizo lugar al pedido y ordenó diversas medidas entre las que destacamos:

Que se dispongan medidas alternativas a la detención a fin de reducir la cantidad de adolescentes privados de libertad, el contacto periódico con familiares a través de videollamadas o comunicaciones telefónicas en aquellos casos que deban permanecer detenidos, 

Que se garantice la efectiva atención médica y psicológica de los adolescentes, como la inspección periódica de centros de privación de libertad a fin de determinar las condiciones de seguridad e higiene de las personas alojadas. 

Asimismo, exigió proveer periódicamente de frazadas, sabanas, ropa de dormir aseadas y elementos de higiene personal a adolescentes alojados.

Por su parte, el Primer Juzgado Penal Colegiado ordenó iniciar los trámites necesarios determinar la posibilidad de otorgar prisión domiciliaria a las personas que se encuentren en los grupos de riesgo frente al COVID-19. Además, se deberá ubicar en alojamiento transitorio y de aislamiento a las personas de riesgo que no les sea otorgado el régimen de prisión domiciliaria. Se deberá garantizar la entrega periódica de elementos de higiene y limpieza, así como un procedimiento de desinfección de los establecimientos. Por último, se autorizó el uso transitorio del sistema de telefonía celular mientras dure la suspensión de visitas familiares.

Creemos que las medidas adoptadas son fundamentales para dar efectividad a las políticas de prevención tomadas por los gobiernos nacional y provincial. Además, garantizan condiciones de salubridad adecuada a las personas que trabajan en la custodia y cuidado de estas, al mismo tiempo que respeta los derechos básicos de las personas privadas de su libertad, con especial énfasis en adolescentes, adultos/as mayores, personas internadas involuntariamente y otros grupos en riesgo. Velamos por el cumplimiento de las mismas en cada una de las citadas instituciones y el seguimiento de su implementación y control por parte del Procurador de la Personas Privadas de la Libertad, Lic. Luis Romero, de conformidad con lo que establece su mandato legal y lo recomendado por Naciones Unidas.

Leé el HABEAS CORPUS acá

Leé la RESOLUCIÓN DE JUEZA PENAL DE MENORES acá y la RESOLUCIÓN DEL JUEZ DE EJECUCIÓN PENAL acá

31 de marzo: Día internacional de la visibilidad transgénero

Jornada para tomar conciencia y reflexionar sobre las condiciones de vida de esta comunidad. Según ATTTA la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida. ¿Qué sucede con los varones trans? Según la Ley de identidad de género, el sistema público de salud, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen que garantizar el derecho a la salud integral de las personas trans.

¿Qué sucede cuando la Identidad de género no condice con el cuerpo con el que aterrizamos en esta tierra?  Se define la Identidad de género como “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento” define la Ley 26.734. Es por ello que existen personas transgénero, transexuales o travesti, pero ¿qué significan estos términos? 

Según la guía informativa de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, transgénero hace referencia a las personas que autoperciben, sienten y expresan  una identidad de género que no corresponde con el sexo asignado al momento de su nacimiento. Por ejemplo, mujeres trans son aquellas cuyo sexo asignado al nacer es masculino; y en cuanto a los varones trans son quienes al nacer su sexo es femenino.  Por otra parte, las personas transexuales son aquellas que intervienen quirúrgicamente y/o realizan tratamientos hormonales con el fin de adecuar su cuerpo a su identidad de género autopercibida. Y por otro lado existen las personas travestis, quienes utilizan ropa “socialmente” asignadas al otro género. 

El 31 de marzo se estableció como el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, gracias a Rachel Crandall, co-fundadora de la organización Transgénero de Michigan. La fecha se impulsó en el 2009 frente a la necesidad de tomar conciencia y reflexionar sobre las condiciones de vida de esta comunidad y correrla de la conmemoración centrada en las personas transgénero del Día Internacional de la Memoria Transexual, que las recuerda como víctimas de crímenes de odio, pero no reconoce ni celebra la visibilidad de lxs miembrxs vivxs de la comunidad.

Según la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina –ATTTA- en el 2019 murieron más de 21 personas trans en el país, algunas de ellas asesinadas y otras a causa de enfermedades previsibles que empeoraron por la falta de tratamiento adecuado. El colectivo tiene un promedio de vida de 35 años, sin embargo las estadísticas son estimativas debido a que no hay datos oficiales.

Si bien la comunidad LGBTTIQ+ acompañada por los movimientos feministas, conquistaron a lo largo de los años leyes fundamentales como la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, la realidad material de las personas disidentes está mucho más atrasada. Según ATTTA la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida, ya que cerca del 90% de las personas trans no están en el mercado formal, y el 95% se encuentra en situaciones de prostitución de extrema marginalidad. Por eso, una de las mayores luchas del colectivo es el cupo laboral trans.

Desde la organización consideran importante recordar que: “nadie debe juzgarnos por ser trans; tampoco permitir que puedan burlarse de nosotras y nosotros; ni permitir ningún hostigamiento por tener una construcción de identidad autopercibida y no impuesta; ni mucho menos agredirnos por ser como somos”.

Con la sanción de la Ley de Identidad de género y la reglamentación de su artículo 11 por parte del Ministerio de Salud de la Nación en 2012, el sistema público de salud, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen que garantizar el derecho a la salud integral de las personas trans. Esto dio la oportunidad a muchas personas de acceder a un tratamiento de hormonización. 

Sin embargo, dentro de la comunidad Trans hay un grupo que está aún más invisibilizado. Se trata de los varones trans. Cosecha Roja realizó un artículo titulado “Hablemos de varones trans y menstruación” allí se explica y se informa cómo llevan el proceso los hombres trans. 

“Síndrome pre menstrual, ciclos hormonales, mancharse, usar productos de higiene menstrual como tampones, toallitas, copa. ¿Cuántas veces escuchamos que todo lo que gira alrededor del período es ¨cosa de mujeres¨? La menstruación está invisibilizada socialmente y además es un proceso fisiológico que atraviesa a todos los cuerpos que experimentan la expulsión de sangre a través de la vagina.  Desde siempre, este proceso estuvo relacionado a las mujeres, como un valor intrínseco de la ¨feminidad¨. Pero no todas las personas que menstrúan se identifican como mujer. Los hombres transgénero y las personas intergénero que tienen útero, vagina, trompas de Falopio y ovarios también menstrúan”. 

En el artículo se observan algunos testimonios de varones trans que llevaron sin problemas la menstruación, sin embargo otros lo vivencian como “una experiencia horrible. Nunca debería haber llegado a menstruar, porque era un niño trans” o “es terrible para una persona transgénero tener regla, tener pechos, y tener vagina”.

“Dentro del colectivo, hay distintas experiencias. Hay personas que se hormonan, otras que no, y también hay personas que además deciden intervenir sus cuerpos quirúrgicamente. En cualquiera de los casos, les especialistas suelen recomendar a sus pacientes congelar sus óvulos antes de comenzar el tratamiento para así poder garantizar la concepción, en el caso de querer hacerlo en un futuro, ya que existen múltiples casos de varones trans que deciden gestar” se explica en el medio online.

Asimismo, los varones trans tienen la misma educación que la mayoría de las personas, “se aprende sobre la marcha”.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual, consideramos que la salud es un derecho humano esencial, al que deben tener acceso todas las personas sin importar su condición de género o sexual. También, en esta fecha de visibilización, abogamos por el cupo laboral trans para que las personas del colectivo no queden en la marginalidad social. 

Foto por Nancy Castronovo


24 de marzo: Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia

Recordar para no olvidar. 24 de marzo de 1976, fecha que dio inicio a la última dictadura cívico militar que golpeó a la Argentina. Por medio del Plan Cóndor, Estados Unidos promovió acciones sobre Latinoamérica para impedir que los procesos democráticos o los movimientos de diversas ideologías se alinearan con ideas comunistas de la Unión Soviética. Estas acciones dieron comienzo a uno de los planes sistemáticos de tortura, terrorismo y genocidios más sangrientos de la historia argentina. Hasta 1983, fecha del retorno a la democracia, el poder político fue ocupado por la Junta Militar comandado por las Fuerzas Armadas. 

Estas acciones que se llevaron a cabo por parte del gobierno de facto incluía el secuestro, torturas y ejecuciones clandestinas a miles de personas por su ideología pero también por ser gays, lesbianas, bisexuales, trans o travestis; se puso en marcha un plan para la apropiación sistemática de bebés nacidxs en cautiverio de las mujeres detenidas-desaparecidas que se encontraban en los centros clandestinos de detención, esto involucró a militares, empresarios, funcionarios del Poder Judicial y grupos vinculados a la Iglesia. El plan sistemático del terror determinó la desaparición forzada de 30.000 personas, que todavía seguimos buscando. 

Durante esos años, fueron las madres y las abuelas de lxs desaparecidxs, que con sus pañuelos blancos se pararon enfrente del terror y comenzaron una lucha histórica que se mantiene hasta nuestros días. Las mujeres con sus miedos, angustias y preocupaciones por saber dónde estaban sus hijxs y sus nietxs, pero también con valentía, con fuerza y convicción se levantaron y enfrentaron a la feroz dictadura, y se constituyeron como las Madres de Plaza de Mayo. Su objetivo fue y es recuperar a lxs detenidxs desaparecidxs, pero también reconocer a los responsables de los crímenes de lesa humanidad y promover su enjuiciamiento. Las Abuelas de Plaza de Mayo buscan localizar y restituir a sus legítimas familias a todos lxs bebés, niñas y niños apropiados por la última dictadura cívico militar, que aún quedan cientos sin reconocer. 

Recordar para no olvidar. Recordar para no callar. Recordar para no abandonar

Como cada 24 de Marzo desde aquel 2002, donde se designó este día para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, los organismos de derechos humanos, las asociaciones civiles y miles de personas marchamos en toda la Argentina recordando a lxs detenidxs-desaparecidxs bajo la consigna #NuncaMás por la Memoria, la Verdad y la Justicia, este 2020 tiene un tinte particular donde nos encuentra a todas las personas resguardándonos en nuestras casas para cuidarnos individual y colectivamente de un “enemigo invisible” como dijo el Presidente Alberto Fernández por cadena nacional el 13 de diciembre, el Coronavirus (COVID-19). 

Por tal motivo y para no olvidar el terror en el que la sociedad argentina se encontraba en aquellos años del 76, desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, le realizamos una entrevista a Mariu Carrera, actriz y escritora, miembro de Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas de Mendoza, y a Silvia Ontiveros, quien fue detenida en el ex Centro de Operaciones D2 . A quienes agradecemos por su tiempo y acompañamos con un fuerte y cálido abrazo de lucha. 

MARIÚ

GYD: ¿Qué significa para vos Memoria, Verdad y Justicia? 

M.C: Memoria, Verdad y Justicia es el significado primero y último de nuestra lucha. Es lo que nos sostiene desde hace 44 años y que se re-significa y se profundiza precisamente con el paso del tiempo y las acciones que nos proponemos.

GYD: ¿Cómo fue para vos, siendo mujer, en una sociedad violenta y patriarcal unirte a la lucha y militancia en aquellos años?

M.C: En realidad esa conciencia de «yo mujer» ha surgido tiempo después, fundamentalmente porque aquellos años fueron de militancia de compañeros y compañeras, de colectivo y horizontalidad, de comprender que la lucha para hacer del mundo un lugar mejor para todxs nos requería juntxs. Por otro lado, nuestra militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores fue de conjunto.

GYD: ¿Cómo fue la mirada de la sociedad hacia vos, que pudiste percibir, por tu condición de mujer, por poner el cuerpo para la lucha y militancia en aquellos años?

M.C: Por cierto que la sociedad, la familia, quienes nos rodeaban no tenían una mirada favorable pero tampoco la tenían hacia nuestros compañeros varones. Fuimos una generación que se enfrentó a una sociedad conservadora. Sin embargo, entre nosotros y nosotras la vida fue colectiva y los diferentes lugares de la militancia eran llevados adelante indistintamente. 

GYD: ¿Cómo vivís hoy las desapariciones forzadas y muertes de tus seres queridos por parte de la dictadura cívico militar? 

M.C: Marzo es un mes terrible y doloroso. Es como si en este tiempo hubiese ocurrido toda la tragedia, la desaparición de todos y todas. Nos cuesta muchísimo a quienes tenemos familiares, compañerxs desaparecidxs y a nuestros hijos e hijas; el pasado se hace presente. Se mitiga con la tarea constante y la Memoria que los trae vivxs, luchadores y coherentes. Es en la profundidad del Amor donde se calma el alma, donde se encuentra fuerza para siempre continuar la tarea por un mundo mejor.

GYD: ¿Qué no te pudieron quitar los militares?

OM.C: No existe ningún genocida que pueda separarnos de los que amamos en la medida en que mantengamos nuestros principios: Memoria, Verdad y Justicia. Es lo que nos permite encontrar otros espacios que descubren la anchura de la vida, la realidad de la trascendencia y la razón para continuar la vida.

SILVIA

GYD: ¿Qué significa para vos Memoria, Verdad y Justicia? 

S.O: Salir del infierno en 1982 y por impulso y ejemplo de las primeras militantes de Derechos Humanos- DDHH- que cimentaron ese camino en los años oscuros: Madres, Movimiento Ecuménico por los DDHH (MEDH), Liga Argentina por los DDHH. Comencé y comenzamos la tarea difícil, a veces tortuosa, de recordar, de no olvidar lo vivido, y de asegurar en la memoria los lugares, las situaciones, las compañeras y compañeros con que nos cruzamos o nos enterábamos que estaban secuestrados, los abusos sufridos, también recordar las instancias oficiales que estuvieron comprometidas en la creación, gestión e implementación de ese infierno. Declaramos una y otra vez ante los Organismos, con el abrazo inolvidable de Pocha Camín, Beba Becerra y Elba Morales. Aunque cada uno de los recuerdos provocara el dolor de lo vivido fue mayor la esperanza de que al contarlos no quedaran encerrados y envueltos en nuestros corazones.

Percibíamos que los responsables de esta represión y del genocidio, iban a insistir en los fundamentos del siniestro golpe de estado, “enriquecido” con los justificativos demenciales de las razones por las que actuaron así. Establecido de “facto” ese relato, nuestra verdad debía ser contundente, clara, honrada y apegada sin condimentos a lo ocurrido. Nuestro relato iba a ser la contracara del relato de los genocidas. No sabíamos cuándo, ni cómo iba a ser, pero quienes quedamos con vida, nos comprometimos a que el futuro y los contextos políticos que vendrían, nos lo iban a permitir.

Ese día fue llegando de a poco. La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, CONADEP, comisión creada por el presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983, fue el primer hito importante que nos dio el aliento y la esperanza de un futuro donde podríamos lograr justicia. Donde se establecieron las condenas a la Junta Militar, y donde quedó claro para la sociedad y la justicia que las acciones que llevaron a cabo los militares no fueron excesos, sino que fue un genocidio. De este modo, espaciadamente, comenzaron los juicios en las provincias. Después llegó mayo del 2003, y el Presidente, en ese entonces, Néstor Kirchner bajó los cuadros de los genocidas y pudimos dar pasos más ágiles para por fin avanzar en el sueño definitivo que es buscar y lograr justicia en nuestro país.

Nuestro blindaje principal lo brindaron jóvenes profesionales del derecho que fueron engrosando las filas de la Defensa, de la Fiscalía y que investigaron a fondo los archivos de la memoria donde estaba la verdad. Hoy podemos decir que los logros en la Justicia son ejemplo y modelo internacional.

GYD: ¿Cómo fue para vos, con la condición de mujer, en una sociedad violenta y patriarcal unirte a la lucha y militancia en aquellos años? 

S.O: Complicada. De padre conservador, dirigente del Partido Demócrata de Mendoza y con todos los aditamentos patriarcales de la época. Gran lector, a él le debo el amor a los libros pero como me dijo un día: “…al final entendiste todo al revés!” . De madre católica, depresiva, sojuzgada, era imposible que por su conformación ideológica heredada, se cuestionara una vida oscura aislada  y sin alicientes.  

Pasé por todos los sueños sencillos: empaquetadora de grandes tiendas, patinadora sobre hielo que soñaba en que iba a tener la oportunidad de conocer un príncipe que me pusiera en una carroza para ir a bailar a la fiesta de la reina. Todas las sencillas cosas que leía en mis primeras lecturas de niña que la familia fogoneaba.

Sin embargo, en algún momento mis lecturas tomaron otro camino y fueron a explorar la experiencia de la Revolución Cubana, la guerra de Vietnam y por las canciones de protesta que llegaban por casetes grabados cientos de veces. Cuando salí de la secundaria, conseguí trabajo de inmediato y comencé  a estudiar. Las discusiones en la facultad y los conflictos en el Sindicato llegaban a la mesa familiar, a veces con interrupciones, levantadas de la mesa y enojos sostenidos días y días. En ese momento yo no sabía discutir, sólo sabía defender con pasión lo que iba pasando en mi conformación política-ideológica, que cada día se acercaba más a comprometerme en una franja alejada absolutamente de los mandatos que me habían impuesto desde la cuna.

La búsqueda del amor no fue la mejor, fracasó rápidamente, tomé la responsabilidad de ponerle un fin, pero me dio el hijo que me completó como persona y como ciudadana, entendí que debía tener, como nunca, la misión de mejorar las cosas. Me dediqué al trabajo y a la maternidad cuando en nuestro país no había leyes que protegieran a una mamá soltera, que además, esta situación era mal vista. Buscar la independencia en ese momento fue difícil pero fue posible.  

Mi padre, mi contracara y mi punch, siempre supo de mis pasos, no fue  una sorpresa cuando supo  de mi detención y con sus contradicciones y vergüenzas llegó a verme al penal sin mencionar ningún reproche.

GYD: ¿Cómo vivís hoy las desapariciones forzadas y muertes de tus seres queridos por parte de la dictadura cívico militar?

S.O: Mi detención fue en el gobierno de Isabel Martínez con un grupo importante de compañeros y compañeras del  Sindicato de ATE. Se produjo la primera pérdida importante y dolorosa: Marcos Ibáñez ya en la cárcel y Miguel Ángel Gil, al lado nuestro mientras estuvimos secuestradxs. Su llanto de dolor por la tortura, su desesperado pedido de ayuda, ya desvariando y en esa pérdida de conciencia “hablar con su madre” y decirle que tiene frío, todo esto lo fuimos escuchando hasta que se lo llevaron, es inolvidable y sobre todo, imperdonable. Fundamento poderoso en donde nos comprometimos a buscar justicia.

En la Cárcel muchos años mantuvimos, como las Madres de Plaza de Mayo, alguna esperanza de saber qué pasó, dónde están. Algunos familiares comprendían nuestra necesidad de saber, otros pensaron que mejor era “cuidarnos”. Pero la información que llegaba, cierta, agrandada o achicada la compartíamos.  La cárcel también fue una experiencia horrorosa, vital y aleccionadora pero lejos de aniquilarnos, nos fortaleció y acá estamos.

Al salir,  fuimos preguntando, buscando a nuestros compañerxs de lucha, conectando con el exterior para saber más. En los Organismos ya habían listas  que recorríamos una y otra vez.  También supimos de compañeras a quienes les habían robados sus bebés. 

El espanto sobre el espanto. 

No tuve familiares ni amigos o amigas cercanas en esa situación. Sin embargo, tengo 30.000 mujeres y hombres que son hermanas y hermanos y duele por igual.

GYD: ¿Cómo fue ser mujer durante ese proceso de secuestro?

S.O: Es el punto más horrendo y como siempre, me cuesta hablar en singular porque no sólo me pasó a mí. Seguido del maltrato de palabras comenzaron las situaciones más horrorosas: los  tocamientos y las violaciones individuales o entre varios.

El proceso de reconocer, expresar y luego denunciar las violaciones no fue inmediato. 

Al principio eran torturas de picana y submarino. 

En la cárcel fue difícil también, porque el objetivo era salir en las mejores condiciones, por eso nos dedicamos a estudiar, hacer ejercicios, escribir y recibir cartas, hacer poemas, dibujos, cuentos para hijas e hijos que era muy chiquitos, compartir los conocimientos; en síntesis pelearle al infierno. Mantener la cabeza ocupada, ese era reto, poco o nada hablábamos de las situaciones más difíciles en las detenciones.

Tuvimos la oportunidad que la Cruz Roja recibiera a las Delegadas en Devoto. Consulté  muy angustiada sobre nuestros atrasos, algunas mencionaban tímidamente que habían sido violadas, mientras que otras simplemente decían “tengo un atraso”. De a poco habíamos ido mostrando angustia porque no llegaba el periodo y con ello la gran pregunta: ¿era embarazo? ¿Qué significaba quedar embarazada producto de una violación? 

La Cruz Roja despejó el tema y ayudó a que pudiéramos comenzar a tener menstruaciones cada vez más normales, a partir de la explicación del fenómeno “Amenorrea de guerra”, conocida por ser una disfunción generalizada en mujeres en contexto de encierro. La organización nos explicó que habían estudios que mostraban que ante una situación de violaciones  como las sufridas en las guerras, invasiones, etc, las mujeres habían mostrado una virtud única colocando una barrera vital con lo cual no era posible que se produjera  el embarazo, contrario a tanta novela que habla del Síndrome de Estocolmo. Imaginen lo que hubiera sido en esos años de encierro, en donde luego supimos que la mayoría de mujeres fuimos violadas, haber dado a luz  a cientos de bebés en ese contexto. Saber sobre la existencia de la amenorrea de guerra y procesarlo durante tantos años, me hizo valorar el amor y el respeto a nuestro género.

Era claro que violarnos y manosearnos mientras nos insultaban era la forma de hacernos “pagar” por ser mujeres y por haber desobedecido los mandatos. Había que disciplinarnos y hacernos entender que habíamos tomado un camino equivocado, su función: recuperarnos para una sociedad que nos necesitaba madres, hijas, esposas ejemplares. Sino qué otra justificación tendrían esos varones de violar mujeres sucias, hambrientas y casi moribundas.

GYD: ¿Qué no te pudieron quitar los militares?

S.O: Los militares no me pudieron quitar las ganas, los sueños, la porfía, y la absoluta seguridad de que esos sueños tan nobles, tan puros y tan justos sigan hoy vigentes.