Caso Janet Zapata

 Janet Zapata fue vista por última vez en el centro comercial La Barraca. Estaba ilusionada, en unos días, su hija pequeña cumpliría años pero Janet no llegó a festejarlo. Nadie nunca más la vio. Su expareja, Damian Minati, aseguró haberla dejado cerca del shopping y, que a partir de ahí, no tuvo más noticias de ella. Minati estuvo junto a la familia de Janet durante los días de búsqueda de su paradero. Lloró frente a las cámaras de televisión pidiendo su aparición y fue el que denunció penalmente la desaparición de Janet. Si bien, la justicia siempre sospechó de Minati, fue un llamado al 911 lo que confirmó su culpabilidad.

 El cuerpo de Janet fue encontrado semienterrado en un descampado. La justicia detuvo a Minati, a Juan Orlando Manzano y a un amigo de este último, Claudio Quiroga. La investigación penal se basó en la hipótesis de que Minati le pagó $15.000 a Manzano para que asesinara a Janet y luego la enterrara en un pozo cavado por Quiroga. El terreno donde apareció Janet era propiedad de Manzano. Luego de dos años del hecho, se llevó a cabo el juicio oral por femicidio. Minati, basó su estrategia en auto incriminarse por el asesinato (dejando fuera a Manzano y Quiroga) y presentándose como víctima de una supuesta infidelidad por parte de Janet. Si bien, Minati quiso defenderse aduciendo que la infidelidad lo hizo actuar impulsivamente (emoción violenta) y que por eso, la asesinó de un disparo; los testigos dejaron claro que el plan para deshacerse de Janet fue minuciosamente pensado y elaborado.

 Durante el juicio quedó demostrado que Janet era víctima de violencia de género de tipo psicológica y económica. Finalmente, luego de dos años, Minati fue condenado a cadena perpetua, mientras que su cómplice Manzano, recibió una condena de 10 años. El tribunal le otorgó el beneficio de la duda a Quiroga y lo absolvió, causando la indignación de la familia de Janet. Debido a esto, desde Xumek presentamos un recurso de casación cuestionando la absolución del segundo cómplice, fundamentado en las pruebas que indican que Quiroga cavó el pozo sabiendo que Janet sería enterrada ahí, a cambio de una suma de dinero.