Fue el 4 de septiembre de 2012 cuando, al salir de la escuela Virgen del Rosario e ingresar a la finca Curallanca en la localidad de Tres de Mayo (Lavalle, Mendoza), fue vista por última vez Johana Chacón. Tenía 13 años. El caso, estrechamente relacionado al de Soledad Olivera, marcó un antes y un después en la historia de la Justicia de la provincia, principalmente en relación a los casos de violencia por motivos de género.

Al otro día de la desaparición de Johana, fue la entonces directora de la escuela, Silvia Minoli, quien impulsó su búsqueda junto a la comunidad educativa. Durante ese proceso, descubrieron que desde hacía casi un año estaba desaparecida la mamá de otrxs 3 estudiantes del establecimiento: se trataba de Soledad Olivera, vista por última vez el 8 de noviembre de 2011.

Pasaron 6 meses hasta que la Justicia provincial decidió iniciar la investigación por la desaparición de ambas lavallinas. El encargado de indagar en los casos fue el entonces fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay. Su hipótesis apuntaba a que Mariano Luque, quien vivía con Johana y sus hermanxs y además era pareja de su hermana Beatriz Chacón, era la conexión entre ambos casos. Esto debido a que con Soledad también mantenía una relación.

En agosto de 2013, Garay imputó a Luque por la privación ilegítima de la libertad de Soledad Olivera, asegurando que el día que ella desapareció le dijo a sus hermanas que se encontraría con Luque. Un año después del inicio de la investigación en la Justicia Provincial, se dio inicio a otra paralela en la Justicia Federal, luego de varios pedidos de la comunidad educativa de la escuela Virgen del Rosario. La nueva investigación apuntaba a las desapariciones de Johana y Soledad pero con la hipótesis de que se trataba de casos de trata de personas con fines de explotación sexual. En diciembre del 2014, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se constituyó como querellante en ambas causas, tanto la provincial como la federal.

El 10 de agosto de 2015 comenzó el juicio que tenía como acusado a Mariano Luque por haber privado de la libertad de manera ilegítima a Soledad Olivera. Ese proceso finalizó el 8 de septiembre del mismo año, cuando el tribunal conformado por Mateo Bermejo, Arlington Uliarte y José Valerio absolvió al acusado otorgándole el beneficio de la duda y dejándolo en libertad.

La causa dio un giro total cuando, en noviembre de ese año, Beatriz Chacón declaró ante la Justicia Federal que Luque había asesinado a Johana y había quemado sus restos. Además, aseguró que el hombre le dijo que había matado a su hermana porque no quería pasar el resto de su vida en la cárcel por culpa de ella. Esto hizo que la declaración de Beatriz impactara también en el caso de Soledad Olivera. El 6 de noviembre Mariano Luque fue nuevamente detenido, esta vez acusado por el homicidio de Johana Chacón.

Cinco meses más tarde, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza (SCJM) anuló el juicio por el que Luque había quedado absuelto en el caso de Soledad Olivera. El máximo tribunal consideró que la sentencia carecía de perspectiva de género y ordenó realizar un nuevo juicio. Éste se realizó entre abril y junio de 2017, en el que el acusado fue encontrado culpable por homicidio simple de Soledad y se lo condenó a 12 años de prisión por ese delito. Ese mismo año el fiscal Fernando Alcaraz solicitó que se archivaran la causa federal que investigaba la desaparición de Joahan y Soledad bajo la hipótesis de trata de personas.

Mientras se desarrollaba el segundo juicio por el caso de Soledad Olivera, Xumek se constituyó como querellante en el de Johana Chacón. Nuestra asociación había sido rechazada en ese rol por la fiscalía cuando Luque había sido imputado tras las declaraciones de Beatriz, pero esa decisión fue apelada y finalmente fueron aceptados. Fue Silvia Minoli quien había recurrido a Xumek.

El juicio por el homicidio de Johana Chacón que tenía como acusado a Mariano Luque comenzó en septiembre de 2018, cuatro años después de la última vez que la joven había sido vista con vida. El 4 de diciembre de ese año el hombre fue encontrado culpable y condenado a 24 años de prisión por el tribunal conformado por Rafael Escort, Gonzalo Guiñazú y Aníbal Crivelli. La sentencia fue unificada con la del juicio por el caso de Soledad Olivera, por lo que Luque cumple una pena de 32 años en la cárcel.

El largo camino por encontrar la verdad acerca de Johana Chacón y Soledad Olivera habría sido imposible de sortear sin la lucha inclaudicable de Silvia Minoli y la comunidad educativa de la escuela Virgen del Rosario, así como también no puede dejar de destacarse la labor de Fernando Peñaloza y de Viviana Beigel y Pablo Salinas, Es importante resaltar la incansable lucha de Silvia Minoli, maestra de Johana, el trabajo de Fernando Peñaloza en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de Viviana Beigel y Pablo Salinas, querellantes en la causa por Xumek.