PARIR SOLAS EN TIEMPOS DE CUARENTENA

A raíz del Covid-19 las instituciones de salud de la provincia de Mendoza han tomado diversos protocolos para que no se propague el virus, sin embargo una de las acciones afecta a la ley de parto respetado. Las personas con capacidad de gestar se ven obligadas a parir solas, sin acompañantes, sin contención. Para acompañarlas, desde Xumek, realizamos un modelo de solicitud como herramienta para que puedan presentar en dichas instituciones.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek visibilizamos la situación actual que atraviesan las personas gestantes en diversos hospitales y clínicas de Mendoza durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio a causa del Covid-19. Las mismas se ven obligadas a parir en condiciones que vulneran su derecho a un parto respetado.

Durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio en el que nos encontramos desde el mes de marzo del 2020 a raíz del coronavirus, la situación de las personas gestantes se ha visto agravada en los hospitales, ya que son vulnerados sus derechos de los que son titulares. Nos referimos, al derecho de ser acompañadas por una persona de su confianza y la elección durante el trabajo de parto, parto y postparto, establecido por la ley 25.929 sobre Parto Humanizado.

Algunas instituciones están haciendo caso omiso a la ley 26.529 sobre Derechos del Paciente y las últimas recomendaciones hechas por el Ministerio de Salud de la Nación, que no prohíben el acompañamiento; en tanto, la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG) y la Organización Mundial de la Salud  (OMS) aportan herramientas complementarias importantes para la afirmación y el sostenimiento de estos derechos.

A raíz de lo ocurrido en la provincia, desde el área  hemos diseñado un modelo de solicitud como herramienta para todas las personas que cursen el embarazo puedan presentar ante el establecimiento de salud donde se estén asistiendo. Con el fin de exigir que se respeten sus derechos que dichas normativas y recomendaciones garantizan, promueven y protegen.

Fundamos, también, dicha solicitud en la ley de “Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales”, en tanto afirma que todo trato deshumanizado configura un ejercicio de violencia obstétrica.

Para acceder al link con el modelo de nota haz click aquí

26 de abril: Día internacional de la visibilidad lésbica

Cada 26 de abril en diversas partes del mundo se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica, es un llamado hacia la construcción de sociedades más inclusivas y para la protección de sus derechos humanos.

Las personas tenemos el derecho a no ser objeto de violencia, persecución, discriminación y estigmatización. Es por ello que existen leyes internacionales en materia de derechos humanos que establecen obligaciones jurídicas hacia los Estados.

En Argentina existe desde el año 2012, la ley 26.743 de Identidad de Género, la cual define que toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género y al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género. Con anterioridad en el 2010, se promulgó la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, la misma establece que el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que lxs contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.

Desde la Organización de las Naciones Unidas se considera a los derechos humanos como universales, por lo tanto no se puede invocar a prácticas y creencias culturales, religiosas, morales ni actitudes sociales para justificar violaciones a tales derechos contra ningún colectivo o persona. Sin embargo, constatamos todos los días por los medios de comunicación graves vejaciones y violaciones sobre los cuerpos disidentes.

Continúan prevaleciendo estereotipos discriminatorios, normas culturales y actitudes que normalizan y trivializan la violencia contra el colectivo LGBTIQ+. Las mujeres lesbianas conforman un grupo que sufre una doble discriminación, la primera por su género y la segunda por el estigma al que está asociado su orientación sexual.

En el plano nacional, el día de la visibilidad lésbica tiene lugar cada 7 de marzo desde el 2010, a raíz del asesinato de Natalia “Pepa” Gaitán, quien fue asesinada por Daniel Torres, el padrastro de su novia, en la ciudad de Córdoba. Torres fue condenado a 14 años de prisión. La Pepa se convirtió en una bandera de lucha por la igualdad y la visibilidad de las mujeres lesbianas en todo el país.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, entrevistamos a Cecilia Magdalena Malnis, poeta y becaria doctoral del Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales del CONICET, sede Mendoza, quien nos da su percepción por un lado sobre la cotidianidad de su vida y el lesbianismo; y por el otro sobre el lesbianismo y el contexto sociocultural.

¿Qué significa ser parte de la comunidad LGBTIQ?

Ser parte de la comunidad LGBT puede tener distintos significados para las distintas personas que integramos, de alguna manera, el colectivo. Como lesbiana, para mí, significa defender las condiciones particulares de vida en que nos desenvolvemos dentro de la sociedad, y entender que el heteropatriarcado tiene formas de opresión específicas sobre nosotras.

Por un lado, las más femeninas somos leídas como mujeres heterosexuales, teniendo que soportar diariamente la invisibilidad, y, entre otras cosas, chistes machistas y lesbofóbicos, coqueteos no deseados por parte de varones cis, acosos, la presión de responder a estereotipos de género que no responden a nuestra identidad de género, etc. Por otro lado, las lesbianas chongas son discriminadas en la calle y en sus lugares de trabajo; y, en la escuela, son adoctrinadas para que se repriman y respondan a los imperativos de la feminidad. En otros casos, son directamente leídas como trans, que es un pensamiento que asimila muy fácil y equívocamente la masculinidad a los varones, como si se tratara de un atributo exclusivo de ellos. Las lesbianas chongas no son varones trans, y tienen sus propias maneras de construir una masculinidad no hegemónica que inscribe en sus cuerpos cierto erotismo y formas de relacionarse con otrxs, que muy pocas veces es tenida en cuenta por la cultura de lo mainstream, digamos, aún dentro del colectivo LGBT.

Si bien compartimos muchas formas de opresión con el resto de la comunidad LGBT, las lesbianas (y nuestras condiciones materiales de existencia) tenemos luchas particulares que dar.

¿Cómo es llevar esta lucha política día a día en tu vida?

Para mí, principalmente, significa visibilizarme como lesbiana en cada lugar en el que estoy: en el trabajo, en la universidad, con mis amigxs, en mi familia, en los distintos espacios literarios a los que me invitan a leer, etc. Es un error pensar que la sociedad ya ha aceptado a las lesbianas y que la lucha por el reconocimiento no es necesaria.

En la mayoría de las instituciones en las que transitamos desde la infancia, todavía tenemos que hacer el esfuerzo por nombrarnos, porque lo “normal” es la heterosexualidad. A los estereotipos de género los enseñan en la mayoría de las familias, en las escuelas, en las imágenes normalizadoras que vemos en la televisión y redes sociales, en las mismas encuestas y formularios, que muchas veces sólo tienen para completar con varón/mujer, sin tener en cuenta otras identidades de género (hay muchas lesbianas que no se consideran mujeres, por ejemplo).

El adoctrinamiento del cuerpo, la identidad, las luchas, los placeres, el erotismo, es un campo de batalla que se inscribe en nuestra cotidianidad, y la resistencia, desde el nombrarnos, como primer paso, es importantísima. Hablar de la propia experiencia es una herramienta para generar conciencia en otrxs muy fuerte.

El activismo, en mi caso, significa también hablar de la disidencia sexual en términos de lucha, como una forma de no dejarnos asimilar por un sistema hegemónico que oprime. Esto significa que ser lesbiana no es sólo una opción individual de vida, una elección por dirigir cierta energía erótica y/o romántica hacia otros cuerpos de mujeres o lesbianas. Significa, más bien, ser agentes de resistencia a la normalización de los cuerpos y la identidad; es estar en contra de la “normalidad” con que se presenta a la ciudadanía neoliberal e individualista contemporánea; es promover un cambio de las concepciones más conservadoras sobre la vida, para que todxs podamos vivir en condiciones de igualdad, sin discriminación, y con mayor libertad, concibiendo al cambio social no como una salida individual, sino colectiva.

¿Considerás que las lesbianas sufren una doble discriminación: una por el género y otra por la orientación sexual?

Sí, creo que las lesbianas, aún las que no se consideran mujeres, somos leídas por la sociedad como tales, (salvo algunas excepciones no mucho más felices). Esto nos expone a las mismas opresiones que sufren las mujeres en general; teniendo en cuenta, una vez más, que las mujeres tampoco son un grupo homogéneo, y que al interior hay diferencias de clase social, de acceso a la escolaridad, de edad, de racialización, etc.

¿Consideras que hay acciones de disciplinamiento por parte de la heterosexualidad dominante hacia las lesbianas?

Sí, hay un disciplinamiento básico a nuestro deseo, que supone que a las niñas socializadas como mujeres nos tienen que gustar los varones (cis). Y con ello, se supone que vamos a querer transitar por todas las instituciones heteropatriarcales, como el matrimonio, la familia, el amor romántico, etc. Con ello, se espera también que reproduzcamos el modelo dominante de vida. Las lesbianas (idealmente) escapamos, de cierta manera, al destino que nos fue asignado al nacer como mujeres. Somos “prófugas de nuestra clase”, como escribió Monique Wittig. Hay una disciplina normalizadora sobre el cuerpo, que rige cómo “deberíamos” vernos las aparentes mujeres.

Y hay también, de una parte del colectivo LGBT o de ciertos feminismos, una visión esencialista de la identidad, que supone que una “verdadera lesbiana” se ve de tal o cual manera, o que se comporta de cierto modo. Para mí, esa postura fuertemente esencialista es la corriente más podrida del feminismo, que se vuelve ciertamente normativa, y tan alienante como los mandatos patriarcales sobre nuestro cuerpo, nuestra identidad y nuestro deseo. Y, por lo tanto, sobre nuestras luchas.

¿Qué derechos consideras que todavía faltan por alcanzar?

Los derechos que todavía nos faltan por alcanzar son el derecho al aborto legal seguro y gratuito y la enseñanza efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, es decir, el derecho a la educación. Esta segunda, implica para las lesbianas y para toda la comunidad LGBT, un avance fundamental hacia el cambio de conciencia, que hasta el momento sigue siendo muy conservador y homolesbotransfóbico.

Foto: Nancy Castronovo Bloin

VIOLENCIA DE GENERO Y AISLAMIENTO SOCIAL PREVENTIVO Y OBLIGATORIO

La violencia machista también es una pandemia que no cesa. ¿Estás o conocés a una mujer que está en aislamiento con su agresor? ¿Notaste alguna situación de violencia por motivos de género? Desde el área de Género y Diversidad sexual nos sumamos a la visibilización de datos para que tengas en cuenta en esta cuarentena obligatoria. No estás sola. Te acompañamos.

Desde el 20 de marzo en todo el territorio argentino se decretó el aislamiento preventivo y obligatorio a raíz de la pandemia del covid-19. Medida tomada por el gobierno nacional en que cual nos invita a responsabilizarnos socialmente y quedarnos en nuestras casas.

Sin embargo, la violencia machista también es una pandemia que mata y no cesa. Muchas mujeres se ven obligadas a realizar el aislamiento junto a sus agresores. Es por esto que desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumex nos sumamos a la visibilización de diversos datos para tener en cuenta en el aislamiento preventivo y obligatorio por el coronavirus.

Las líneas principales continúan siendo el 911 para emergencias, y para asistencia y asesoramiento gratuito en violencia de género la línea 144 o el correo electrónico linea144@mingeneros.gob.ar

Desde el área hemos realizado infografía en la cual la dividimos en los departamentos por circunscripción judicial y colocamos sus respectivos datos. Los podes observar nuestras redes sociales. Además incluimos datos sobre el aislamiento y la salud mental, tales como las redes sociales de la Red de Psicólogxs Feministas y de Psicólogxs y Psiquiatras de Mendoza, como así también datos sobre asesoría en lactancia materna y sexualidad integral. 

Para acompañar a personas en situación de violencia por razones de género un grupo de periodistas argentinas realizaron las siguientes recomendaciones: ¿conocés a una mujer que está en aislamiento con su agresor? Escribile todos los días y preguntarle cómo está. ¿Notaste alguna situación de violencia por motivos de género? Hacele saber a esa mujer que cuenta con vos. ¿Estás en aislamiento con tu agresor? Definí una palabra clave con alguien de tu confianza, cuando la uses sabrá que estás en una emergencia y llamará al 911.

Además el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y la Confederación Farmacéutica Argentina promovieron la iniciativa del barbijo rojo. Las personas en situación de violencias por motivos de género podrán acercarse o llamar a la farmacia más cercana de su barrio o de confianza, y al solicitar un barbijo rojo el personal de farmacia comprenderá que se trata de una situación de violencia por motivos de género y gestionará una comunicación con la Línea 144, único dispositivo federal de asesoramiento y asistencia integral ante situaciones de violencia por motivos de género en todo el país. ¿Querés llamar al 144 pero no podés hablar por teléfono? además del mail mencionado anteriormente, podes enviar un whatsapp: 11 2771 6463 / 11 2775 9047 / 11 2775 9048. 

#AislamientoEnRed #EstamosCerca

9 de abril: Día Del Pago Igualitario

Jornada para visibilizar que las mujeres tienen que trabajar un año y tres meses para equiparar el salario que los varones obtuvieron en tan sólo un año. ¿A qué se debe que personas con igualdad de capacidades, estudios y/o experiencia tengan salarios distintos? ¿es por una cuestión de género? ¿Todavía el techo de cristal recubre a las mujeres?

La organización Economía Feminista explicó que en el país “las mujeres ganan alrededor de 27% menos que los varones, ellas tienen que trabajar 1 año y 3 meses para obtener lo mismo que los hombres en sólo 1 año”. Es decir, las mujeres tienen que trabajar hasta el 9 de abril del 2020 para equiparar lo que los varones ganaron en el  2019. Es por ello que la organización incluyó esta fecha en el calendario feminista como el Día del Pago Igualitario en la Argentina.

Según la Organización Internacional del Trabajo -OIT-, en los últimos 27 años la brecha salarial apenas ha disminuido y se mantiene en torno al 20%. Además, según el World Economic Forum, entre 2017 y 2018 se desaceleró el ritmo al que crecían los salarios y se necesitaría esperar dos siglos para cerrar las diferencias salariales entre varones y mujeres.

“En Argentina, la brecha salarial por género es de 27,5%. Por lo tanto, las mujeres tenemos que trabajar hasta el 9 de abril del 2020, para equiparar lo que los varones ganaron en 2019” afirma Economía Feminista.

Para las trabajadoras informales, la situación es mucho peor. La brecha salarial se amplía a más del 36%. Además son más de un tercio del total y entre ellas encontramos a las empleadas domésticas, quienes tienen las tasas más altas de precarización laboral y los peores salarios de la economía, explica la organización.

La OIT señala en su informe global que en la brecha salarial de género se dan dos fenómenos. Uno de ellos se llama “explicada” y el otro “no explicada”. La primera hace referencia a los atributos del capital humano, como lo son “la edad, la experiencia y la educación”. Sin embargo, la segunda está relacionada “con la menor remuneración a las mujeres por trabajo de igual valor”. Sobre esto la organización afirma que en muchos países “las mujeres tienen un nivel de educación superior que los hombres que ostentan las mismas categorías ocupacionales, y sin embargo cobran salarios inferiores”.

¿Por qué las personas que son iguales en educación, capacidades y/o experiencia tienen ganancias distintas?¿Es una cuestión de género? ¿Las mujeres todavía cargan sobre sus cabezas el techo de cristal? Durante décadas ellas han ocupado un rol reproductivo y de cuidado en el hogar por lo que, muchas veces, las lleva a tener una triple jornada laboral con tareas no remunerativas.

El techo de cristal es una forma de violencia simbólica a la que se somete a las mujeres en el mundo del trabajo. Ya que ellas suelen recibir un sueldo menor que los varones por realizar las mismas o mayor cantidad tareas, y muchas de ellas  trabajan de manera informal y sin seguridad social. Además, muy pocas logran obtener cargos ejecutivos, tanto en el ámbito privado como en el Estado.

A partir de la lucha de los movimientos feministas y del colectivo LGBTTIQ+ han alcanzado parte de sus derechos laborales a lo largo de la historia del mundo y en nuestro país. Sin embargo, al día de la fecha, en la agenda política argentina hay una deuda que es implementar el cupo laboral trans.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek abogamos por trabajos dignos e igualdad de condiciones y salarios para varones, mujeres y disidencias. Asimismo, consideramos de suma importancia que se promulgue la ley de cupo laboral trans y que tenga una efectiva implementación en todo el territorio argentino.

Imagen: ElConfidencial.com

31 de marzo: Día internacional de la visibilidad transgénero

Jornada para tomar conciencia y reflexionar sobre las condiciones de vida de esta comunidad. Según ATTTA la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida. ¿Qué sucede con los varones trans? Según la Ley de identidad de género, el sistema público de salud, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen que garantizar el derecho a la salud integral de las personas trans.

¿Qué sucede cuando la Identidad de género no condice con el cuerpo con el que aterrizamos en esta tierra?  Se define la Identidad de género como “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento” define la Ley 26.734. Es por ello que existen personas transgénero, transexuales o travesti, pero ¿qué significan estos términos? 

Según la guía informativa de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, transgénero hace referencia a las personas que autoperciben, sienten y expresan  una identidad de género que no corresponde con el sexo asignado al momento de su nacimiento. Por ejemplo, mujeres trans son aquellas cuyo sexo asignado al nacer es masculino; y en cuanto a los varones trans son quienes al nacer su sexo es femenino.  Por otra parte, las personas transexuales son aquellas que intervienen quirúrgicamente y/o realizan tratamientos hormonales con el fin de adecuar su cuerpo a su identidad de género autopercibida. Y por otro lado existen las personas travestis, quienes utilizan ropa “socialmente” asignadas al otro género. 

El 31 de marzo se estableció como el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, gracias a Rachel Crandall, co-fundadora de la organización Transgénero de Michigan. La fecha se impulsó en el 2009 frente a la necesidad de tomar conciencia y reflexionar sobre las condiciones de vida de esta comunidad y correrla de la conmemoración centrada en las personas transgénero del Día Internacional de la Memoria Transexual, que las recuerda como víctimas de crímenes de odio, pero no reconoce ni celebra la visibilidad de lxs miembrxs vivxs de la comunidad.

Según la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina –ATTTA- en el 2019 murieron más de 21 personas trans en el país, algunas de ellas asesinadas y otras a causa de enfermedades previsibles que empeoraron por la falta de tratamiento adecuado. El colectivo tiene un promedio de vida de 35 años, sin embargo las estadísticas son estimativas debido a que no hay datos oficiales.

Si bien la comunidad LGBTTIQ+ acompañada por los movimientos feministas, conquistaron a lo largo de los años leyes fundamentales como la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, la realidad material de las personas disidentes está mucho más atrasada. Según ATTTA la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida, ya que cerca del 90% de las personas trans no están en el mercado formal, y el 95% se encuentra en situaciones de prostitución de extrema marginalidad. Por eso, una de las mayores luchas del colectivo es el cupo laboral trans.

Desde la organización consideran importante recordar que: “nadie debe juzgarnos por ser trans; tampoco permitir que puedan burlarse de nosotras y nosotros; ni permitir ningún hostigamiento por tener una construcción de identidad autopercibida y no impuesta; ni mucho menos agredirnos por ser como somos”.

Con la sanción de la Ley de Identidad de género y la reglamentación de su artículo 11 por parte del Ministerio de Salud de la Nación en 2012, el sistema público de salud, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen que garantizar el derecho a la salud integral de las personas trans. Esto dio la oportunidad a muchas personas de acceder a un tratamiento de hormonización. 

Sin embargo, dentro de la comunidad Trans hay un grupo que está aún más invisibilizado. Se trata de los varones trans. Cosecha Roja realizó un artículo titulado “Hablemos de varones trans y menstruación” allí se explica y se informa cómo llevan el proceso los hombres trans. 

“Síndrome pre menstrual, ciclos hormonales, mancharse, usar productos de higiene menstrual como tampones, toallitas, copa. ¿Cuántas veces escuchamos que todo lo que gira alrededor del período es ¨cosa de mujeres¨? La menstruación está invisibilizada socialmente y además es un proceso fisiológico que atraviesa a todos los cuerpos que experimentan la expulsión de sangre a través de la vagina.  Desde siempre, este proceso estuvo relacionado a las mujeres, como un valor intrínseco de la ¨feminidad¨. Pero no todas las personas que menstrúan se identifican como mujer. Los hombres transgénero y las personas intergénero que tienen útero, vagina, trompas de Falopio y ovarios también menstrúan”. 

En el artículo se observan algunos testimonios de varones trans que llevaron sin problemas la menstruación, sin embargo otros lo vivencian como “una experiencia horrible. Nunca debería haber llegado a menstruar, porque era un niño trans” o “es terrible para una persona transgénero tener regla, tener pechos, y tener vagina”.

“Dentro del colectivo, hay distintas experiencias. Hay personas que se hormonan, otras que no, y también hay personas que además deciden intervenir sus cuerpos quirúrgicamente. En cualquiera de los casos, les especialistas suelen recomendar a sus pacientes congelar sus óvulos antes de comenzar el tratamiento para así poder garantizar la concepción, en el caso de querer hacerlo en un futuro, ya que existen múltiples casos de varones trans que deciden gestar” se explica en el medio online.

Asimismo, los varones trans tienen la misma educación que la mayoría de las personas, “se aprende sobre la marcha”.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual, consideramos que la salud es un derecho humano esencial, al que deben tener acceso todas las personas sin importar su condición de género o sexual. También, en esta fecha de visibilización, abogamos por el cupo laboral trans para que las personas del colectivo no queden en la marginalidad social. 

Foto por Nancy Castronovo


24 de marzo: Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia

Recordar para no olvidar. 24 de marzo de 1976, fecha que dio inicio a la última dictadura cívico militar que golpeó a la Argentina. Por medio del Plan Cóndor, Estados Unidos promovió acciones sobre Latinoamérica para impedir que los procesos democráticos o los movimientos de diversas ideologías se alinearan con ideas comunistas de la Unión Soviética. Estas acciones dieron comienzo a uno de los planes sistemáticos de tortura, terrorismo y genocidios más sangrientos de la historia argentina. Hasta 1983, fecha del retorno a la democracia, el poder político fue ocupado por la Junta Militar comandado por las Fuerzas Armadas. 

Estas acciones que se llevaron a cabo por parte del gobierno de facto incluía el secuestro, torturas y ejecuciones clandestinas a miles de personas por su ideología pero también por ser gays, lesbianas, bisexuales, trans o travestis; se puso en marcha un plan para la apropiación sistemática de bebés nacidxs en cautiverio de las mujeres detenidas-desaparecidas que se encontraban en los centros clandestinos de detención, esto involucró a militares, empresarios, funcionarios del Poder Judicial y grupos vinculados a la Iglesia. El plan sistemático del terror determinó la desaparición forzada de 30.000 personas, que todavía seguimos buscando. 

Durante esos años, fueron las madres y las abuelas de lxs desaparecidxs, que con sus pañuelos blancos se pararon enfrente del terror y comenzaron una lucha histórica que se mantiene hasta nuestros días. Las mujeres con sus miedos, angustias y preocupaciones por saber dónde estaban sus hijxs y sus nietxs, pero también con valentía, con fuerza y convicción se levantaron y enfrentaron a la feroz dictadura, y se constituyeron como las Madres de Plaza de Mayo. Su objetivo fue y es recuperar a lxs detenidxs desaparecidxs, pero también reconocer a los responsables de los crímenes de lesa humanidad y promover su enjuiciamiento. Las Abuelas de Plaza de Mayo buscan localizar y restituir a sus legítimas familias a todos lxs bebés, niñas y niños apropiados por la última dictadura cívico militar, que aún quedan cientos sin reconocer. 

Recordar para no olvidar. Recordar para no callar. Recordar para no abandonar

Como cada 24 de Marzo desde aquel 2002, donde se designó este día para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, los organismos de derechos humanos, las asociaciones civiles y miles de personas marchamos en toda la Argentina recordando a lxs detenidxs-desaparecidxs bajo la consigna #NuncaMás por la Memoria, la Verdad y la Justicia, este 2020 tiene un tinte particular donde nos encuentra a todas las personas resguardándonos en nuestras casas para cuidarnos individual y colectivamente de un “enemigo invisible” como dijo el Presidente Alberto Fernández por cadena nacional el 13 de diciembre, el Coronavirus (COVID-19). 

Por tal motivo y para no olvidar el terror en el que la sociedad argentina se encontraba en aquellos años del 76, desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, le realizamos una entrevista a Mariu Carrera, actriz y escritora, miembro de Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas de Mendoza, y a Silvia Ontiveros, quien fue detenida en el ex Centro de Operaciones D2 . A quienes agradecemos por su tiempo y acompañamos con un fuerte y cálido abrazo de lucha. 

MARIÚ

GYD: ¿Qué significa para vos Memoria, Verdad y Justicia? 

M.C: Memoria, Verdad y Justicia es el significado primero y último de nuestra lucha. Es lo que nos sostiene desde hace 44 años y que se re-significa y se profundiza precisamente con el paso del tiempo y las acciones que nos proponemos.

GYD: ¿Cómo fue para vos, siendo mujer, en una sociedad violenta y patriarcal unirte a la lucha y militancia en aquellos años?

M.C: En realidad esa conciencia de “yo mujer” ha surgido tiempo después, fundamentalmente porque aquellos años fueron de militancia de compañeros y compañeras, de colectivo y horizontalidad, de comprender que la lucha para hacer del mundo un lugar mejor para todxs nos requería juntxs. Por otro lado, nuestra militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores fue de conjunto.

GYD: ¿Cómo fue la mirada de la sociedad hacia vos, que pudiste percibir, por tu condición de mujer, por poner el cuerpo para la lucha y militancia en aquellos años?

M.C: Por cierto que la sociedad, la familia, quienes nos rodeaban no tenían una mirada favorable pero tampoco la tenían hacia nuestros compañeros varones. Fuimos una generación que se enfrentó a una sociedad conservadora. Sin embargo, entre nosotros y nosotras la vida fue colectiva y los diferentes lugares de la militancia eran llevados adelante indistintamente. 

GYD: ¿Cómo vivís hoy las desapariciones forzadas y muertes de tus seres queridos por parte de la dictadura cívico militar? 

M.C: Marzo es un mes terrible y doloroso. Es como si en este tiempo hubiese ocurrido toda la tragedia, la desaparición de todos y todas. Nos cuesta muchísimo a quienes tenemos familiares, compañerxs desaparecidxs y a nuestros hijos e hijas; el pasado se hace presente. Se mitiga con la tarea constante y la Memoria que los trae vivxs, luchadores y coherentes. Es en la profundidad del Amor donde se calma el alma, donde se encuentra fuerza para siempre continuar la tarea por un mundo mejor.

GYD: ¿Qué no te pudieron quitar los militares?

OM.C: No existe ningún genocida que pueda separarnos de los que amamos en la medida en que mantengamos nuestros principios: Memoria, Verdad y Justicia. Es lo que nos permite encontrar otros espacios que descubren la anchura de la vida, la realidad de la trascendencia y la razón para continuar la vida.

SILVIA

GYD: ¿Qué significa para vos Memoria, Verdad y Justicia? 

S.O: Salir del infierno en 1982 y por impulso y ejemplo de las primeras militantes de Derechos Humanos- DDHH- que cimentaron ese camino en los años oscuros: Madres, Movimiento Ecuménico por los DDHH (MEDH), Liga Argentina por los DDHH. Comencé y comenzamos la tarea difícil, a veces tortuosa, de recordar, de no olvidar lo vivido, y de asegurar en la memoria los lugares, las situaciones, las compañeras y compañeros con que nos cruzamos o nos enterábamos que estaban secuestrados, los abusos sufridos, también recordar las instancias oficiales que estuvieron comprometidas en la creación, gestión e implementación de ese infierno. Declaramos una y otra vez ante los Organismos, con el abrazo inolvidable de Pocha Camín, Beba Becerra y Elba Morales. Aunque cada uno de los recuerdos provocara el dolor de lo vivido fue mayor la esperanza de que al contarlos no quedaran encerrados y envueltos en nuestros corazones.

Percibíamos que los responsables de esta represión y del genocidio, iban a insistir en los fundamentos del siniestro golpe de estado, “enriquecido” con los justificativos demenciales de las razones por las que actuaron así. Establecido de “facto” ese relato, nuestra verdad debía ser contundente, clara, honrada y apegada sin condimentos a lo ocurrido. Nuestro relato iba a ser la contracara del relato de los genocidas. No sabíamos cuándo, ni cómo iba a ser, pero quienes quedamos con vida, nos comprometimos a que el futuro y los contextos políticos que vendrían, nos lo iban a permitir.

Ese día fue llegando de a poco. La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, CONADEP, comisión creada por el presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983, fue el primer hito importante que nos dio el aliento y la esperanza de un futuro donde podríamos lograr justicia. Donde se establecieron las condenas a la Junta Militar, y donde quedó claro para la sociedad y la justicia que las acciones que llevaron a cabo los militares no fueron excesos, sino que fue un genocidio. De este modo, espaciadamente, comenzaron los juicios en las provincias. Después llegó mayo del 2003, y el Presidente, en ese entonces, Néstor Kirchner bajó los cuadros de los genocidas y pudimos dar pasos más ágiles para por fin avanzar en el sueño definitivo que es buscar y lograr justicia en nuestro país.

Nuestro blindaje principal lo brindaron jóvenes profesionales del derecho que fueron engrosando las filas de la Defensa, de la Fiscalía y que investigaron a fondo los archivos de la memoria donde estaba la verdad. Hoy podemos decir que los logros en la Justicia son ejemplo y modelo internacional.

GYD: ¿Cómo fue para vos, con la condición de mujer, en una sociedad violenta y patriarcal unirte a la lucha y militancia en aquellos años? 

S.O: Complicada. De padre conservador, dirigente del Partido Demócrata de Mendoza y con todos los aditamentos patriarcales de la época. Gran lector, a él le debo el amor a los libros pero como me dijo un día: “…al final entendiste todo al revés!” . De madre católica, depresiva, sojuzgada, era imposible que por su conformación ideológica heredada, se cuestionara una vida oscura aislada  y sin alicientes.  

Pasé por todos los sueños sencillos: empaquetadora de grandes tiendas, patinadora sobre hielo que soñaba en que iba a tener la oportunidad de conocer un príncipe que me pusiera en una carroza para ir a bailar a la fiesta de la reina. Todas las sencillas cosas que leía en mis primeras lecturas de niña que la familia fogoneaba.

Sin embargo, en algún momento mis lecturas tomaron otro camino y fueron a explorar la experiencia de la Revolución Cubana, la guerra de Vietnam y por las canciones de protesta que llegaban por casetes grabados cientos de veces. Cuando salí de la secundaria, conseguí trabajo de inmediato y comencé  a estudiar. Las discusiones en la facultad y los conflictos en el Sindicato llegaban a la mesa familiar, a veces con interrupciones, levantadas de la mesa y enojos sostenidos días y días. En ese momento yo no sabía discutir, sólo sabía defender con pasión lo que iba pasando en mi conformación política-ideológica, que cada día se acercaba más a comprometerme en una franja alejada absolutamente de los mandatos que me habían impuesto desde la cuna.

La búsqueda del amor no fue la mejor, fracasó rápidamente, tomé la responsabilidad de ponerle un fin, pero me dio el hijo que me completó como persona y como ciudadana, entendí que debía tener, como nunca, la misión de mejorar las cosas. Me dediqué al trabajo y a la maternidad cuando en nuestro país no había leyes que protegieran a una mamá soltera, que además, esta situación era mal vista. Buscar la independencia en ese momento fue difícil pero fue posible.  

Mi padre, mi contracara y mi punch, siempre supo de mis pasos, no fue  una sorpresa cuando supo  de mi detención y con sus contradicciones y vergüenzas llegó a verme al penal sin mencionar ningún reproche.

GYD: ¿Cómo vivís hoy las desapariciones forzadas y muertes de tus seres queridos por parte de la dictadura cívico militar?

S.O: Mi detención fue en el gobierno de Isabel Martínez con un grupo importante de compañeros y compañeras del  Sindicato de ATE. Se produjo la primera pérdida importante y dolorosa: Marcos Ibáñez ya en la cárcel y Miguel Ángel Gil, al lado nuestro mientras estuvimos secuestradxs. Su llanto de dolor por la tortura, su desesperado pedido de ayuda, ya desvariando y en esa pérdida de conciencia “hablar con su madre” y decirle que tiene frío, todo esto lo fuimos escuchando hasta que se lo llevaron, es inolvidable y sobre todo, imperdonable. Fundamento poderoso en donde nos comprometimos a buscar justicia.

En la Cárcel muchos años mantuvimos, como las Madres de Plaza de Mayo, alguna esperanza de saber qué pasó, dónde están. Algunos familiares comprendían nuestra necesidad de saber, otros pensaron que mejor era “cuidarnos”. Pero la información que llegaba, cierta, agrandada o achicada la compartíamos.  La cárcel también fue una experiencia horrorosa, vital y aleccionadora pero lejos de aniquilarnos, nos fortaleció y acá estamos.

Al salir,  fuimos preguntando, buscando a nuestros compañerxs de lucha, conectando con el exterior para saber más. En los Organismos ya habían listas  que recorríamos una y otra vez.  También supimos de compañeras a quienes les habían robados sus bebés. 

El espanto sobre el espanto. 

No tuve familiares ni amigos o amigas cercanas en esa situación. Sin embargo, tengo 30.000 mujeres y hombres que son hermanas y hermanos y duele por igual.

GYD: ¿Cómo fue ser mujer durante ese proceso de secuestro?

S.O: Es el punto más horrendo y como siempre, me cuesta hablar en singular porque no sólo me pasó a mí. Seguido del maltrato de palabras comenzaron las situaciones más horrorosas: los  tocamientos y las violaciones individuales o entre varios.

El proceso de reconocer, expresar y luego denunciar las violaciones no fue inmediato. 

Al principio eran torturas de picana y submarino. 

En la cárcel fue difícil también, porque el objetivo era salir en las mejores condiciones, por eso nos dedicamos a estudiar, hacer ejercicios, escribir y recibir cartas, hacer poemas, dibujos, cuentos para hijas e hijos que era muy chiquitos, compartir los conocimientos; en síntesis pelearle al infierno. Mantener la cabeza ocupada, ese era reto, poco o nada hablábamos de las situaciones más difíciles en las detenciones.

Tuvimos la oportunidad que la Cruz Roja recibiera a las Delegadas en Devoto. Consulté  muy angustiada sobre nuestros atrasos, algunas mencionaban tímidamente que habían sido violadas, mientras que otras simplemente decían “tengo un atraso”. De a poco habíamos ido mostrando angustia porque no llegaba el periodo y con ello la gran pregunta: ¿era embarazo? ¿Qué significaba quedar embarazada producto de una violación? 

La Cruz Roja despejó el tema y ayudó a que pudiéramos comenzar a tener menstruaciones cada vez más normales, a partir de la explicación del fenómeno “Amenorrea de guerra”, conocida por ser una disfunción generalizada en mujeres en contexto de encierro. La organización nos explicó que habían estudios que mostraban que ante una situación de violaciones  como las sufridas en las guerras, invasiones, etc, las mujeres habían mostrado una virtud única colocando una barrera vital con lo cual no era posible que se produjera  el embarazo, contrario a tanta novela que habla del Síndrome de Estocolmo. Imaginen lo que hubiera sido en esos años de encierro, en donde luego supimos que la mayoría de mujeres fuimos violadas, haber dado a luz  a cientos de bebés en ese contexto. Saber sobre la existencia de la amenorrea de guerra y procesarlo durante tantos años, me hizo valorar el amor y el respeto a nuestro género.

Era claro que violarnos y manosearnos mientras nos insultaban era la forma de hacernos “pagar” por ser mujeres y por haber desobedecido los mandatos. Había que disciplinarnos y hacernos entender que habíamos tomado un camino equivocado, su función: recuperarnos para una sociedad que nos necesitaba madres, hijas, esposas ejemplares. Sino qué otra justificación tendrían esos varones de violar mujeres sucias, hambrientas y casi moribundas.

GYD: ¿Qué no te pudieron quitar los militares?

S.O: Los militares no me pudieron quitar las ganas, los sueños, la porfía, y la absoluta seguridad de que esos sueños tan nobles, tan puros y tan justos sigan hoy vigentes. 


22 de marzo: Día Mundial del Agua

El Día Mundial del Agua tiene su origen en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medioambiente y Desarrollo, conocida como Rio 1992. Se celebra cada 22 de marzo, con el objeto de sensibilizar a la población y también a las autoridades frente a temas de gran importancia, en este caso, la preservación y cuidado del agua.

Estas fechas conmemorativas suelen estar asociadas a acciones específicas. Así, desde 2018 a 2028 es el “Decenio del Agua para el Desarrollo Sostenible”.   La adopción de medidas hídricas de saneamiento juegan un rol clave en cuanto a la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. 

Es de saber que 1 de cada 3 personas no tienen acceso a agua potable. Un sistema de saneamiento y un suministro de agua adaptados al cambio climático, salvaría la vida de mil niños y niñas por día.

En la lucha contra el cambio climático y siguiendo la hoja de ruta trazada por la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible, si limitamos el aumento del calentamiento global a 1.5°C por encima de los niveles preindustriales, podríamos reducir la sequía causada por el clima hasta en un 50%. 

La Conferencia de Rio 1992 representa un gran hito para el derecho ambiental. Deja plasmados varios principios que conciernen la relación entre protección del ambiente y desarrollo, otros relativos a la cooperación, al desarrollo sostenible. Entre ellos instaura el Principio de Participación, reconociendo la importancia de diversificar los actores del Derecho internacional del ambiente incluyendo en la toma de decisiones a los actores privados.

En ese contexto nace la “Agenda 21” como un plan de acción hasta el año 2000, que reposa en la idea que la humanidad está en un momento clave de su historia donde hay que cambiar de rumbo y esa es una tarea que sólo se puede lograr de manera conjunta: organizaciones de la sociedad civil, mujeres, jóvenes, comunidad científica, pueblos indígenas, colectividades locales, agricultores, sindicatos de trabajadores, entre otros, deberán tener un rol activo en la creación de normas jurídicas y políticas públicas que tengan consecuencias sobre la salud, el medio ambiente, las generaciones futuras. 

Por su parte, el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento fue reconocido de forma explícita por la Asamblea de Naciones Unidas en el año 2010. Su mayor visibilización también se refleja en la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde se ha incorporado un objetivo específico sobre este derecho. (Objetivo 6).

Hay, por tanto, una mayor conciencia de lo que implica este valioso bien colectivo para la vida, de la necesidad de protegerlo de manera especial y de que el derecho al agua implica acceso, disponibilidad y calidad, entre otros factores.

Pero hablar del derecho hace necesario también el abordaje de principios estratégicos de los derechos humanos como son la participación, la inclusión, la igualdad y la no discriminación.

PARTICIPAR ES UN DERECHO

La participación del público en materia de medioambiente va de la mano del derecho a la información, participación y consulta en la toma de decisiones y acceso a la justicia, como así también, el deber de realización de una evaluación de impacto ambiental. 

El principio de participación sirve para proteger el derecho humano a un ambiente sano, contribuye a reforzar la calidad y legitimidad de las decisiones públicas y la eficacia de las políticas sostenibles; sobre todo constituye un elemento de suma importancia para la democracia. 

La Convention d’Aarhus de 1998 sobre el acceso a la información, la participación en el proceso decisional y el acceso a la justicia en materia medioambiental, inspiró las bases del Acuerdo de Escazú para América Latina y Caribe, donde además de los tres pilares fundamentales de información, participación y acceso a la justicia se le suma un cuarto: la necesidad de protección de las y los defensores del medioambiente. 

La corrupción, disimulación de datos, manipulación y negación de información, censura, privación de la participación ciudadana, restricción de la audiencia pública, ausencia de Evaluación de Impacto Ambiental, criminalización de la protesta, represión, amenazas, se han configurado como peldaños en escalada hasta alcanzar datos fatales.

LA VOZ DEL AGUA

Esta realidad nos lleva a preguntarnos: 

¿Cuántos/as defensores/as del ambiente mueren en nuestro continente cada año? ¿Cuántos hermanos y hermanas indígenas? ¿Cuántas mujeres? ¿Cuál es el precio a pagar por hacer oír su voz y la voz de quienes no la tienen? 

Es el rol de la sociedad civil portar la voz de la naturaleza, de la biodiversidad, la voz del aire, de los mares, de la montaña, la voz de los ríos, la voz del agua. Esas voces que hacen eco terminarán por ser escuchadas. 

Frente a esta realidad las mujeres se manifiestan como actores clave en las dinámicas de resistencia y de defensa del derecho al agua y sus territorios. Su papel está siendo fundamental para expresar su desacuerdo con un modelo de desarrollo que considera el agua como recurso económico, y no como derecho. El aporte que están haciendo es necesario y vital; proponiendo una cultura de respeto , con valores de solidaridad y apoyo mutuo, mediante los procesos de diálogo entre actores y las movilizaciones pacíficas.

Así lo han demostrado las “Mujeres de las Asambleas Mendocinas por el Agua Pura”, quienes el pasado 6 de marzo, en el marco del homenaje a Berta Cáceres y su legado, obtuvieron de parte del Senado de la Nación el reconocimiento por su valioso compromiso ecofeminista en la defensa de la armonía con la naturaleza. Y lo recibieron con estas bellísimas palabras:

Somos parte del pueblo que resiste el extractivismo patriarcal sojero-minero-petrolero.

Somos el grito que clama por la madre tierra ultrajada.

Somos mujeres ancestras, jóvenes, adolescentes, niñas, disidencias;

Las que estamos y las que siguen estando más allá de la muerte

Como nuestra hermana de lucha, Fabiana Villafañe.

Somos miles de gotas bajando de la montaña,

Un río que rebasó su cauce y ahí va surcando la tierra,

Abriendo caminos, marchando sin tregua.”

Quienes levantan su voz en defensa del derecho al agua son la expresión real, visible y cotidiana de que es necesario avanzar hacia modelos de desarrollo que protejan el ambiente, el territorio ancestral, la identidad cultural; un desarrollo que, en definitiva, garantice los derechos humanos.

En la Jornada Mundial por el agua, hacemos llegar su merecido reconocimiento a todos/as los/las guardianes del agua pura en la provincia, todas las personas que desde años luchan por preservarla. En especial, a todas aquellas que se movilizaron en las calles, en aquel fin de año histórico, asumiendo un rol activo para mantener la vigencia de la ley 7722. 

Sigamos luchando juntos y juntas por un agua libre de químicos, libre de seguir su curso. Por un agua limpia, potable y suficiente para todos y todas, ¡sin dejar a nadie atrás!

Por Área de Ambiente, Área de Pueblos Indígenas y Área de Género y Diversidad Sexual

Foto: Diario Once




18 DE MARZO: Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans

En conmemoración a Claudia Pía Baudracco, destacada activista de los derechos humanos de la comunidad Trans. Jornada para visibilizar que todavía faltan derechos por conquistar como lo son el cupo laboral trans, el acceso a la salud y a la educación digna para el colectivo.

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó con fuerza de Ley el día 18 de marzo de cada año como “Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans”, normativa que se explayó por todo el territorio argentino como una forma de visibilización y lucha. Dicha Ley es en conmemoración del fallecimiento de Claudia Pía Baudracco, destacada activista de los derechos humanos en general y de los derechos de la comunidad trans en particular.

Desde el 2014 se realizan actividades y campañas de difusión para promover la plena integración y el pleno goce de derechos de las personas trans. Claudia Pía Baudracco fue fundadora de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), y fue una de las principales voces en el debate por la Ley de Identidad de Género en la Argentina.

Como activa militante, Pía lideró la derogación de los Códigos de Faltas y Contravenciones que condenaban la homosexualidad y el travestismo en quince provincias del país, gracias a su lucha fueron posteriormente eliminados esos artículos. También contribuyó en la campaña para la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario, realizó una gran tarea con personas trans privadas de la libertad y acompañó la creación de ATTTA varones.

Claudia Pía decía: “El día que me muera, quiero que mi tumba diga Claudia Pía Baudracco y no el nombre de alguien que no soy”. Sin embargo, murió sin poder acceder a los derechos que garantiza la Ley de Identidad de Género, ya que fue sancionada poco después de su muerte en 2012.

Gracias a personas como Pía que con su lucha derrumbaron algunas de las paredes del conservadurismo y lograron obtener los derechos de la Ley de Matrimonio Igualitario, que permite el matri­mo­nio entre per­so­nas del mis­mo sexo a nivel nacio­nal; y la Ley de Identidad de Género, que garantiza el derecho a las personas a desarrollarse integralmente de acuerdo a la identidad autopercibida. Sin embargo, todavía quedan derechos que le son vulnerados a la comunidad LGBTTQI+ como lo son la igualdad y la no discriminación, la dignidad personal, la seguridad social, la seguridad física, la privacidad, la salud integral, una adecuada calidad de vida, y la garantía de acceso a la educación.

Por otro lado, en 2015 se aprobó por unanimidad en la legislatura bonaerense la ley 14.783 “Amancay Diana Sacayán” de cupo laboral trans, sin embargo todavía no está reglamentada por ello no se aplica en el territorio.

La ley establece para el Estado “la obligatoriedad de ocupar en una proporción no inferior al 1% de su personal a personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo y establecer reservas de puestos de trabajo a ser exclusivamente ocupados por ellas, con el fin de promover la igualdad real de oportunidades en el empleo público” sostiene EconomíaFeminista.

Una de las principales impulsoras de la Ley fue Diana Sacayán, quien fue asesinada un mes después de la sanción. Pero el reclamo por su implementación aún continúa.

Según investigaciones realizadas, el promedio de vida de las persona trans es de 35 años y se estima que entre los 12 y 13 años son expulsadas de sus hogares. Un gran número de chicas trans tienen como única salida laboral la prostitución, lo que aumenta la discriminación y marginación.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek nos sumamos a la semana de visibilización y Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans, nos unimos a la lucha del colectivo LGBTTIQ+ por la libertad sexual, por vivir la identidad sin miedo a morir, como así también abogamos para que la comunidad trans y travesti tenga un acceso digno a la educación, a la salud, y al trabajo. Por último, como dijo la gran Rosa Luxemburgo, luchamos “por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.

Foto: SentidoG.com

A 8 AÑOS DEL FALLO FAL

La Corte Suprema de Justicia de la Nación, en marzo de 2012, determinó que cualquier aborto de un embarazo producto de una violación, sin importar la salud mental de la mujer, no es punible, tanto para la persona gestante como para el personal de salud que cause la interrupción del embarazo. Hasta el 2019, diez provincias adhirieron al protocolo nacional, seis cuentan con protocolo propio, cuatro no se unieron pero aplican al protocolo de nación, y otras cuatro no adhirieron ni aplicaron al protocolo nacional. 

Este Fallo surge a partir del caso judicial, en el que una joven de Chubut  fue violada por su padrastro cuando tenía 15 años, su madre ante la situación recurrió a la Justicia para que su hija pudiera realizarse un aborto en un hospital público. El reclamo fue rechazado en primera y segunda instancia por la Justicia de Chubut. Sin embargo, cuando la joven cursaba la semana 20 de embarazo intervino el Tribunal Superior de Justicia de aquella provincia, quien encuadró el caso como uno de los supuestos de aborto no punible del artículo 86 del Código Penal de la Nación y permitió la realización del aborto.

En Argentina el aborto está penalizado desde 1921, sin embargo “el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible” según el Código Penal en su Artículo 86 por las siguientes causales: “si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; y si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto”.

Por otro lado, diferentes tribunales sostenían que en los casos de violación no eran punibles sólo los abortos de mujeres con alguna discapacidad mental. La Corte en marzo de 2012 determinó a través del fallo F.A.L que cualquier aborto de un embarazo producto de una violación, sin importar la salud mental de la mujer, no es punible,  tanto para la persona gestante como para el personal de salud que cause la interrupción del embarazo.

Asimismo, la Corte también le encargó a los poderes ejecutivos nacionales y provinciales la implementación de protocolos hospitalarios, “para la concreta atención de los abortos no punibles a los efectos de remover todas las barreras administrativas o fácticas al acceso a los servicios médicos” describe LatFem.

La falta de protocolos y la criminalización de mujeres que llegaron a hospitales públicos para preservar su salud, tiene efectos incontrolables para la salud de la población. Con dicho fallo la Corte buscó terminar de una vez por todas con las judicializaciones, entorpecimientos y demoras a las que distintos funcionarios de la justicia o de la salud sometían a las mujeres, niñas, adolescentes y trans que necesitaban abortar. 

En la actualidad, el Presidente Alberto Fernández trabaja en la revisión del nuevo proyecto que presentarán desde Nación sobre la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación, en línea con el proyecto que se debatió en 2018 y que estuvo a punto de convertirse en ley, describe el diario La Nación.

Asimismo, uno de los interrogantes es el alcance que tendrá la objeción de conciencia, es decir la posibilidad de que los profesionales de la salud se nieguen a llevar adelante dicha práctica. 

Vilma Ibarra, secretaria Legal y Técnica de La Nación, el ministro de Salud, Ginés González García trabajaron en la elaboración del proyecto junto con la ministra de Mujer, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, bajo la coordinación del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. 

El proyecto llegaría al Parlamento entre el viernes y el lunes según La Nación.

Desde el Área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, estamos atentas al nuevo proyecto que se presentará desde Nación, esperamos que proteja y resguarde física, mental y socialmente a los cuerpos gestantes para que no se nos criminalice por decidir sobre nuestros propios cuerpos. La interrupción voluntaria del embarazo y la efectividad de los derechos que se reconocieron ya desde 1921, son una deuda de la Democracia para los cuerpos gestantes. Nos sumamos a la lucha colectiva por la ampliación y reconocimiento de nuestros derechos, como así también abogamos por el cumplimiento y la efectividad de los Protocolos para Abortos no punibles.



Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación

Se trata de una jornada para visibilizar y concientizar sobre situaciones de violencia en los medios que atentan contra la igualdad de los géneros. Fecha establecida por la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual y la ex Senadora, Sigrid Kunath, del Partido Justicialista por la Provincia de Entre Ríos. Se busca un tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual en los medios de comunicación.

El 11 de marzo del 2015 se instaló en el calendario argentino como el Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación, el Congreso de la Nación sancionó la Ley 27.176 que tiene como finalidad promover la protección y salvaguarda de la igualdad entre mujeres y hombres y el tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual en los medios de comunicación.

Dicha jornada busca visibilizar y concientizar sobre situaciones de violencia en los medios que atentan contra la igualdad de los géneros. Fue una iniciativa conjunta entre la Defensoría del Público y la antigua Senadora (2013-2019) Sigrid Kunath del Partido Justicialista por la Provincia de Entre Ríos, eligiendo la fecha en conmemoración al 11 de marzo de 2009, cuando se sancionó la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

La defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, comparte “las perspectivas y opiniones de integrantes de Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista (Red PAR) y de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG), que analizan las prácticas todavía vigentes en medios audiovisuales de la Argentina y de la región. Un panorama que plantea la necesidad de poner en crisis la reproducción naturalizada de estereotipos estigmatizantes y discriminatorios hacia las mujeres y las personas LGBTTTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgéneros, intersex y queers) en la radio y la televisión”.

“Es un paso más en el marco de las acciones de concientización hacia una sociedad más igualitaria y sin discriminación.  Es importante que exista una fecha en el calendario para visibilizar situaciones de violencia en los medios que atentan contra la igualdad. Como también, es necesario profundizar a partir de la generación de herramientas que sirvan para romper paradigmas socialmente aceptados y erradicar preconceptos y prácticas naturalizadas que discriminan, estereotipan y cosifican a las mujeres e ir, hacia una comunicación equitativa, inclusiva y profundamente democrática” afirmó la senadora Sigrid Kunath, autora del proyecto de ley sancionado.

Desde la creación de la Defensoría del Público en el 2014, una de las principales preocupaciones de las audiencias de la radio y la televisión se vincula a las representaciones de géneros y sexualidades. En su página oficial el organismo indica que los datos relevados “hasta el 31 de enero de 2016, el 63% de los reclamos sobre discursos discriminatorios aludieron a formas lesivas respecto de las mujeres (violencia, sexualización, cosificación y estigmatización) y a formas lesivas respecto de otras identidades de géneros”.

Por ello, y de acuerdo a los derechos establecidos en la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Defensoría del Público  desarrolla tareas pedagógicas que contemplan recomendaciones para el tratamiento responsable de la violencia contra las mujeres en los medios audiovisuales, mesas de trabajo con organizaciones de la sociedad civil, buenas prácticas en comunicación y géneros y capacitaciones para promover la equidad de género en la radio y la televisión en todo el país, entre otras acciones.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek nos sumamos al apoyo del Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación. Nuestro rol como organización es promover y proteger los Derechos Humanos, por lo que consideramos que esta acción es parte de ellos. Si sufriste algún tipo de discriminación por violencia mediática comunicate con la Línea 144   destinada a brindar información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia de todo el país, o ingresando a www.defensadelpublico.gob.ar a la pestaña “consultas y reclamos”.