Migrantes senegaleses en Mendoza: el derecho a la identidad cultural

El Área de Movilidad Humana de Xumek lleva adelante un ciclo de entrevistas a miembros de distintas colectividades en Argentina para visibilizar el fenómeno migratorio como global, intercultural y fuertemente asentado en nuestro país. En esta ocasión: el colectivo senegalés. 

La noción de cultura incluye un montón de conocimientos, símbolos, hábitos y costumbres de diversa índole que constituyen la base de la identidad de cualquier conjunto de personas.  Hoy, guiados por sus protagonistas, te invitamos a hacer un recorrido por algunas de las colectividades que habitan nuestro país, para conocer la inmensa diversidad cultural que ha caracterizado históricamente a la comunidad argentina. 

Entrevistamos a Mourid Fall, representante de la colectividad senegalesa de Mendoza. 

Si bien el último censo registró un total de 2738 personas africanas, entre las cuales 459 eran de origen senegalés, la Asociación de Residentes Senegaleses en Argentina (ARSA) estima que actualmente hay 4000 personas africanas en todo el país. La mayoría de los migrantes son hombres que están concentrados sobre todo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores. No es casual que la mayoría de los migrantes sean hombres: en Senegal el varón es considerado el proveedor de la familia, así sea que trabaje en su país o que envíe remesas desde el exterior. La migración no está muy bien vista en el caso de las mujeres, a menos que sea llevada adelante para acompañar a un hombre.

Mourid vive en la provincia de Mendoza desde hace 11 años y se dedica al comercio. Con respecto a su cultura, nos manifestó que siente que no es muy conocida dentro de nuestro país y que tampoco ha notado demasiado interés por parte de los argentinos por conocerla. “Al llegar aquí no encontré ninguna comida o lugar cultural que me hiciera acordar a mi país, aunque religiosamente la mezquita de la calle San Martín sí lo hizo”. Es que más del 90% de la población senegalesa profesa la religión musulmana, y también es el caso de muchos de ellos que se radican en esta provincia. La religión es uno de los lazos más fuertes de los migrantes con las costumbres de Senegal.

Al consultarle acerca del proceso migratorio de su colectividad, Mourid nos comentó que encuentran especialmente difícil acceder a la radicación. Con este trámite, el objetivo es regularizar la situación migratoria a nivel administrativo, pero a veces se solicitan una serie de condiciones de muy difícil cumplimiento para una persona que deja su país en busca, por lo general, de mejores condiciones de vida. 

Además, al consultarle por las redes de apoyo, Mourid nos compartió: “No trabajamos con ninguna institución gubernamental o de la sociedad civil. Tampoco recibimos ninguna ayuda de ninguna institución que sea política, administrativa, social, económica, nada de nadie”, situación que puede hacer aún más complicada la obtención de la radicación. Por otro lado, la ausencia en Argentina de Embajada o Consulado senegalés complica el panorama: muchas veces los recién llegados no tienen a quien recurrir y sin mencionar la diferencia idiomática.

Desde Xumek nos parece importante contribuir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para así aportar a la creación de una sociedad verdaderamente intercultural, en la que cada colectividad pueda aportar su visión y su trabajo para la constitución de un país más amplio y desarrollado. Para ello creemos que el primer paso es que cada individuo y grupo social disfrute de sus derechos y por eso, desde el Área de Movilidad Humana nos ofrecemos como medio para la difusión de los mismos.

Hacemos énfasis en el derecho a la identidad cultural por la trascendencia de los derechos culturales hoy en día, en particular, en el marco de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, que reconoce a la migración como un elemento central del desarrollo. El desarrollo no puede permanecer ajeno a la cultura y a los derechos humanos en general. No es posible implementar prácticas sociales innovadoras y sostenibles si el desarrollo no parte de un profundo conocimiento de la identidad cultural.

DÍA NACIONAL DEL Y LA MIGRANTE

Cada 4 de septiembre, a partir del año 1949, se conmemora el Día de la y el Migrante. Se elige esta fecha con el propósito de recordar la disposición dictada por el Primer Triunvirato, en 1812, “que tenía la intención de fomentar la inmigración y ofrecer protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que quisieran fijar su domicilio en el territorio nacional”

Los flujos y tradición migratoria fueron  cruciales para la constitución de la Argentina como Estado.  Argentina históricamente es un país receptor de diversos flujos migratorios, y la migración internacional impacta no solo en las cotidianidades, si no a su vez, en la política, la economía y la sociedad.  Sin lugar a dudas, los procesos de movilidad humana, y sus particularidades están vinculados a la identidad de un territorio.

Desde tiempos remotos la migración es un fenómeno que persiste y cala hondo en cada sociedad a nivel mundial. El hecho de desplazarse de un estado a otro, constituye una travesía signada por lo emocional, los motivos por los que se  migra, la elección del país al cual se decide arribar,  los vínculos que se abandonan y los nuevos que se establecerán.

Desde el Área de Movilidad Humana, entendemos a la migración como un fenómeno dinámico y constante, que requiere de análisis y atención de los Estados y agentes de la sociedad civil, desde una perspectiva de inclusión y universalidad.

Es sustancial concebir su aporte, para lograr reconocer el intercambio cultural y económico diverso, de relevancia y enriquecedor para el desarrollo no solo económico, sino también intelectual, gastronómico, social y cultural del país.  Esto supone también respetar las libertades y dignidad de las y los migrantes. 

Es momento de percibir como positivas a las corrientes migratorias, por lo cual amerita redefinir nuevos escenarios, donde estén incluidas las personas que arriban a territorio argentino.  Se debe respetar el deseo y la necesidad de migrar, que establece no sólo la Declaración Universal de Derechos Humanos, sino también pactos de Naciones Unidas y la Convención Americana.

Es fundamental recordar, que todas y todos los migrantes cuentan con la titularidad de derechos: la Ley de Migraciones 25.871 de nuestro país da cuenta de ello. Desde Xumek luchamos para hacer cumplir y visibilizar los derechos ya adquiridos, a través de intervenciones e investigaciones integrales, que den cuenta sobre la importancia de la temática, para incidir espacios políticos y públicos.

Siempre se debe tener presente que todas las personas pueden migrar, porque es un Derecho Humano.

ESTIGMATIZACIÓN EN HORARIO CENTRAL: sobre personas migrantes y planes sociales

Ilustración por Nancy Castronovo Bloin

A través del canal Todo Noticias (TN), el 14 de agosto pasado, se transmitió en forma de  primicia el “descontrol en la frontera por los subsidios”[1]. El periodista manifiesta preocupado: “frontera colador, cruzan desde Bolivia para cobrar el IFE, esto es en Salta”. Se repite lo mismo por varios minutos con tono de gran preocupación.

Los pasos fronterizos no están suficientemente vigilados, pero, ¿es necesario afirmar sin reparo alguno que por eso cruzan hacia Argentina cientxs de migrantes, de distintas nacionalidades, para obtener algunos pesos de un subsidio social?

Quien mira la noticia se horroriza, pero porque se le ha inducido a ello: alguien que se encuentre en su casa podría pensar “¡che! que desastre, vienen a quitarnos lo que es nuestro”. El aparato mediático a su vez se acompaña de las declaraciones más xenófobas por parte de funcionarios públicos, como el caso del gobernador salteño, Gustavo Saénz, que denuncia ante el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, que no se puede continuar “con la joda de darle subsidios a los extranjeros[2]

Cabe preguntarse cuál es realmente el mensaje y por qué las y los migrantes son objeto de controversia. Estos argumentos infundados, teñidos y fundados en  xenofobia y racismo, no son recientes. Ante ello, es esencial desmontarlos, con el fin de tratar de conocer y comprender la realidad de las personas que se desplazan.

De acuerdo a datos que proporciona Agenda Migrante 2020, la mayoría de las personas migrantes no accedieron a los beneficios que se les adjudican:

 “Más del 80% de las personas migrantes no accedieron al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). El dato se desprende de la encuesta realizada a la población migrante y refugiada desde el Espacio Agenda Migrante 2020. El análisis refleja la suma de quienes quedaron excluidxs  por residir en la Argentina desde hace menos de dos años (49%), y quienes lograron inscribirse pero no se lo otorgaron (31%).”[3]

¿Qué es el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)? Se trata un bono para trabajadores informales y monotributistas, cuyo objetivo es ayudar a atravesar las consecuencias de la pandemia que azota nuestro país desde hace 6 meses. El IFE se implementa a través del decreto 310/20 en marzo pasado, como una prestación monetaria no contributiva del sistema de seguridad social, de carácter excepcional. Los requisitos en marzo y abril, cuando comenzó la emergencia sanitaria, eran los siguientes: 

  1. Ser argentino nativo o naturalizado y residente, con residencia legal en el país no inferior a dos años
  2. Tener entre 18 y 65 años
  3. Ni la persona que solicita el IFE ni ningún miembro de su grupo familiar deben percibir ingreso alguno proveniente de:

a) trabajo en relación de dependencia, público o privado, a excepción del realizado en el marco del régimen especial de trabajadores y trabajadoras de casas particulares

b) ser monotributista de categoría C o superior, o del régimen de autónomos

c) prestación por desempleo

d) jubilaciones, pensiones o retiros contributivos o no contributivos nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

e) planes sociales, salario social complementario, programas Hacemos Futuro, Potenciar Trabajo u otros programas sociales nacionales, provinciales o municipales, a excepción de los ingresos provenientes del Progresar, Asignación Universal por Hijo y Asignación por Embarazo.

Cabe señalar que  el IFE, sólo se otorga a aquellos extranjeros/as que cumplan con dos años de residencia regular en territorio argentino. Quienes tienen menos tiempo viviendo aquí y no han podido gestionar sus trámites de residencia no pueden acceder a este beneficio.

A partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) el relevamiento de Agenda Migrante arroja que el 58% de migrantes ha dejado de percibir un sueldo o ha discontinuado  su ocupación laboral, siendo así parte de la población más perjudicada. Esto permite dar cuenta que las personas en contextos de movilidad humana se encuentra despojada de ingresos estables y el ámbito laboral donde se desempeñan se caracteriza, en su mayoría, por la informalidad.

A pesar de que el acceso igualitario a derechos lo garantiza el artículo 6 de Ley de Migraciones (25.871)[4], que estipula el principio de igualdad de trato entre migrantes y nacionales, la realidad dista de ser así y los programas de seguridad social y sus requisitos, dan cuenta de ello: poseer DNI argentino, vigente, residencia continua en territorio argentino, la exigencia de cierta  cantidad de años de residencia. Un claro ejemplo son las pensiones no contributivas: para el caso del beneficio “Madre de 7 hijos/as”, debe contar, con por lo menos, 15 años de residencia legal[5], en relación a “Pensión no contributiva por vejez”, un mínimo de residencia continuada de 40 años[6], y en cuanto a “Pensión no contributiva por invalidez” con al menos 20 años de residencia en el país.[7] Lo antes expuesto pone de manifiesto que el acceso a estos programas de seguridad social no es tan sencillo  como lo declaran medios de comunicación y referentes gubernamentales.

Desde el área de Movilidad Humana de Xumek se considera de relevancia  impulsar estos debates, con información fidedigna y verificable, que permita poner en jaque estos discursos, que caracterizan a las corrientes migratorias como amenaza latente sobre los derechos y servicios sociales, políticos y económicos de las y los nacionales. Estos discursos son los que se cristalizan las conductas y decisiones políticas, de sesgo excluyente. Exigimos que se proyecten políticas en consonancia con las realidades diversas y complejas de las personas en contexto de movilidad humana, a través de estrategias de igualdad y universalidad, ya reconocidas en la Ley de Migraciones 25871.  Es hora de cuestionarnos, ¿por qué nos dicen que nuestros derechos son amenazados por las personas migrantes?


[1]https://www.facebook.com/todonoticias/videos/descontrol-en-la-frontera-con-bolivia-por-el-ife/748954719294709/

[2]https://www.pagina12.com.ar/284328-saenz-apunto-contra-extranjeros-con-doble-nacionalidad-que-c

[3]https://www.cels.org.ar/web/2020/04/la-poblacion-migrante-debe-acceder-al-ingreso-familiar-de-emergencia/

[4] El Estado en todas sus jurisdicciones, asegurará el acceso igualitario a los inmigrantes y sus familias en las mismas condiciones de protección, amparo y derechos de los que gozan los nacionales, en particular lo referido a servicios sociales, bienes públicos, salud, educación, justicia, trabajo, empleo y seguridad social”  http://www.migraciones.gov.ar/pdf_varios/campana_grafica/pdf/Libro_Ley_25.871.pdf

[5] https://www.anses.gob.ar/pension-no-contributiva-para-madre-de-7-hijos

[6] https://www.anses.gob.ar/pension-no-contributiva-por-vejez

[7] https://www.anses.gob.ar/pension-no-contributiva-por-invalidez

No es amor, ni ayuda: es trabajo

Desde las áreas de Movilidad Humana y Género y Diversidad Sexual visibilizamos el día Internacional del Trabajo Doméstico. ¿Las labores del hogar recaen sólo en las mujeres? ¿Qué sucede con las personas migrantes y refugiadas? ¿Qué es la triple jornada laboral?

En el Segundo Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe de 1983, se declaró el 22 de julio como el Día Internacional del Trabajo Doméstico, con el objetivo de reconocer el trabajo no remunerado que recae sobre todo en las espaldas de las mujeres en sus hogares, basado en patrones socioculturales históricos, que estigmatizan y profundizan la desigualdad entre varones y mujeres.

Para comer hay que previamente hacer las compras, luego hay que cocinar, poner la mesa, servir y después limpiar y lavar. Para tener la casa limpia hay que barrer, sacudir muebles,  trapear el piso, limpiar y desinfectar el baño, ordenar la habitaciones de lxs integrantes de la casa, y si hay animales domésticos en la casa hay que limpiar sus necesidades. Todo esto se repite en la diaria y además se incluye cuidar a lxs infantes y adultxs mayores, lavar la ropa y un extenso e infinito etcétera.

Por lo tanto, cada 22 de julio se busca el reconocimiento de estas tareas que son necesarias, ya que han permitido durante años que lxs integrantes del hogar puedan realizar sus tareas fuera de casa. No obstante a ello, se trata de cambiar el enfoque y no sólo dar reconocimiento y un salario a aquellas mujeres que realizan el trabajo doméstico, sino que también estas actividades sean repartidas equitativamente entre lxs integrantes de la familia, desnaturalizandolas como cosa “de mujeres”.

Según la última encuesta sobre el Uso del Tiempo que realizó el INDEC en el año 2013 las mujeres dedican más de 6 horas diarias a lavar, hacer las compras, cuidar a niños, niñas y adolescentes y adultxs mayores. Los varones por su parte dedican la mitad del tiempo con su famosa frase “te ayudo en casa”.

Si bien la incorporación masiva de las mujeres a los mercados laborales fue en el siglo pasado, esto no las liberó de los quehaceres domésticos y por ende concluyó en una triple jornada laboral. Es decir, las actividades que realizan fuera de sus casas, que generalmente son remuneradas, y por otro lado, las tareas que realizan dentro de sus hogares que no son remuneradas, sumado al cuidado de lxs integrantes del hogar.

Trabajadoras de casas particulares en contexto de Movilidad Humana

El trabajo doméstico es un aporte a la reproducción social y económica de una sociedad, sin embargo siete de cada diez trabajadoras, de casas particulares, no se encuentran registradas. La fragilidad cala en aquellas que desarrollan labores en relación al cuidado del hogar. Aún persiste, aquella matriz de pensamiento retrógrado y desigual, donde el quehacer de las actividades domésticas y mantenimiento de vínculos afectivos, cae con todo su peso sobre las mujeres.

Según los datos de la encuesta nacional a trabajadores sobre Condiciones de Empleo, Trabajo, Salud y Seguridad -ECETSS- el personal de casas particulares representa 5,6%  de empleo, de ello se desprende que el 17,4% son mujeres ocupadas y 22% mujeres son asalariadas. Esto nos revela la feminización de ésta labor, atravesada por la informalidad y la desprotección.

Aquellas mujeres que se desplazan -migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo- en muchas ocasiones, están expuestas a diversos riesgos y vulneraciones, sin duda lo laboral no es una excepción de ello.

En el contexto argentino, si bien las ocupaciones de las migrantes son heterogéneas, muchas de ellas son de tipo informal y encarnan múltiples desventajas. El trabajo en casas particulares es uno de los principales rubros donde se incorporan las migrantes internacionales, dedicadas al cuidado no terapéutico de niños y ancianos, el aseo y atención de los hogares. Allí se ocupan cuatro de cada diez migrantes provenientes de Sudamérica” expresaron Rosas, Jaramillo y Vergara investigadoras del CONICET.

Desde las áreas de Movilidad Humana y Género y Diversidad Sexual de Xumek consideramos esencial construir espacios políticos y sociales que permitan registrar y referenciar, no sólo los reclamos en torno a esta labor, sino también comenzar a conceptualizar la movilidad humana y el trabajo doméstico.

Asimismo, abogamos por políticas públicas que tengan verdadera incidencia en la práctica social para que esta actividad deje de estar dentro de las ocupaciones con mayores niveles de precariedad y desprotección laboral. Por ello analizar y dialogar, sobre la migración, género, trabajo y sociedad civil, puede resultar ser útil para dar a conocer, entre organizaciones civiles y sociales, la ley de casas particulares 26.844 existente, obligaciones de lxs empleadores y los derechos de las mujeres en contexto de movilidad humana.

20 de junio: Día del/la Refugiado/a

Cada 20 de junio se celebra el “Día Mundial de las y los Refugiados”. El instrumento legal que define la categoría de refugio y los derechos de que poseen es la Convención sobre el Estatuto de refugiades de 1951.  

El principio fundamental de éste documento es el principio de no devolución, es decir, ningún refugiade debe ser devuelto a un país donde su vida corre riesgo. 

Las y los refugiados gozan de derechos como a no ser expulsado/a, derecho a una vivienda, derecho a educación pública, derecho a un trabajo remunerado, derecho a la libertad de religión, derecho a poseer un documento de identidad. 

¿Pero quienes son las personas refugiadas? Son personas que por temores fundados, se han visto obligadas a desplazarse cuando ven amenazada su vida y subsistencia, por motivos naturales o humanos.

Persecución política, guerras, raza, religión, nacionalidad, violaciones y abusos sexuales, mutilación genital: estos son algunos de los muchos motivos por lo que una persona decide dejar su hogar. Según datos que concede ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas), organismo que trabaja con migrantes y refugiades, en la actualidad más de 70 millones de personas han sido forzadas a desplazarse, la mayor cifra registrada por la organización en su casi 70 años de existencia. La mitad de las personas que son refugiadas corresponde a niños, niñas y adolescentes.

Asimilar una nueva realidad en otro lugar del mundo trae no solo consecuencias materiales: el aspecto psicológico no está librado de ello. Dejar atrás el hogar, la familia, la vida cotidiana, implica comenzar de nuevo, donde el desarraigo, la angustia y el temor constante acompañan. 

Desde el Área de Movilidad Humana abogamos y llamamos a la toma de consciencia para no permanecer  indiferentes. Compartir datos certeros sobre la realidad que transitan les refugiades, unirte a nuestro equipo para colaborar desde proyectos investigativos o de intervención, pueden ser un gran cambio para aquellas personas que han sufrido y sufren vulneraciones tras dejar atrás su historia.  



19 de junio: Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos Armados

Desde las áreas de Género y Diversidad Sexual y Movilidad Humana de Xumek visibilizamos por segundo año consecutivo el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos Armados.

El 19 de junio de 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas -ONU- proclamó el decreto 69/293 con el fin de concientizar sobre la necesidad de poner fin a la violencia sexual relacionada con los conflictos, honrar a las víctimas y a lxs supervivientes de la violencia sexual de todo el mundo, como también rendir homenaje a las personas que luchan día a día para poner fin a este tipo de delitos.

Anteriormente, en el 2008 se adoptó la resolución 1820 del Consejo de Seguridad de la ONU, en la que se condenó la violencia sexual como una táctica de guerra y un impedimento para la consolidación de la paz.

El cuerpo de las mujeres como territorio de conquista


Durante la historia en los conflictos armados quienes mayoritariamente fueron preparados para combatir y conquistar fueron los varones, en tanto las mujeres, las mayoría de ellas, fueron quienes ocuparon el rol de cuidado y preservación de lxs hijxs y adultxs mayores de su comunidad.

Cuando se lleva adelante un conflicto armado en un territorio, las fuerzas armadas, además de combatir de igual a igual con otro varón armado, se desplazan a los pueblos a saquear y a destruir todo a su paso que sea propiedad del lugar conquistado, sin embargo, el ataque no termina allí, también detentan contra los cuerpos de las mujeres y de las disidencias.


Según el Observatorio de la Violencia de Género de Fundación Mujeres en los conflictos armados los cuerpos de las mujeres son usados como arma de guerra. Son agredidas por los integrantes de las fuerzas armadas enemigas bajo la pretensión de atacar a la integridad del pueblo concreto al que pertenecen las mismas. Es una estrategia que busca debilitar al enemigo, minando la integridad moral de la comunidad y sirviendo de medio de disuasión o castigo contra las personas de la sociedad que padecen el ataque.

La violencia sexual ha sido utilizada como instrumento para desplazar a poblaciones y como medio para ejercer represión, terror y control. Aunque los varones y los niños son también objeto de violaciones, las mujeres, las niñas y las disidencias resultan afectadas de manera significativa. La organización sostiene que “documentar dichos delitos es de suma importancia para lograr la rendición de cuentas por los actos de violencia sexual, algo indispensable para poner fin a los ciclos de conflicto y garantizar que no vuelvan a repetirse”.

Atentar sobre el cuerpo de las mujeres y disidencias a lo largo de la historia se ha manifestado de diversas formas como la violación, asalto sexual, acoso sexual, trata con fines de explotación sexual y reproductiva, prostitución forzada, esclavitud sexual, campos de concentraciones para mujeres, exterminio femenino, embarazo forzado, aborto forzado, mutilación genital femenina y esterilización forzada. Para acabar con todos estos tipos de violencia sexual y en especial con la que ocurre en los conflictos armados, Fundación Mujeres sostiene que el primer paso es visibilizarla.

La violencia sexual el motivo del desplazamiento forzado de niñas, mujeres y disidencias

Los conflictos bélicos y la persecución son causas suficientes para traspasar una frontera, interna e internacional. Cuando las personas ven amenazadas su integridad física y de pertenencia se ven obligadas a huir, esto se incrementa cuando la amenaza es sobre los cuerpos de niñas, mujeres y disidencias por causa de la violencia sexual, y cuando no encuentran política de Estado que les protejan.

Los desplazamientos forzosos conllevan a rupturas familiares y también a enfrentar nuevas desigualdades. Aquellas personas que se hallan en contexto de movilidad humana -migrantes, refugiades y solicitantes de asilo-, en muchas ocasiones, están expuestas a transitar diversos riesgos y vulneraciones ya sea en el ámbito de la salud, laboral, educativo, económico y cultural. Así, se enfrentan a diversos riesgos en el lugar de arribo como la violencia sexual, la trata de personas y otras violaciones de derechos humanos.

Llegar a un país diferente, comprender otra idiosincrasia y acoplarse a una nueva sociedad, sin contar con redes familiares o solvencia económica estable, puede implicar considerables desafíos y consecuencias aún mayores siendo mujer, migrante/refugiade y pobre.

Los datos proporcionados por ACNUR, la Agencia de la ONU, señala que fueron alrededor de 70 millones de niños, niñas, mujeres y hombres les que se desplazaron forzosamente hasta finales del 2018; la mayor cifra registrada por la organización en sus casi 70 años de historia. Esto representa el doble de las personas desplazadas hace 20 años.

Medidas emprendidas al respecto

A nivel mundial no se cuenta con estadísticas ni registros públicos del número de casos atendidos y/o denunciados. En este sentido la violencia sexual que ocurre en los conflictos armados en muchos casos no se persigue como delito específico de guerra y no se dimensiona las consecuencias reales que tienen para las mujeres, niñas, disidencias y sus comunidades.

Sin embargo desde Fundación Mujeres se trabaja en la visibilización de esta grave situación a través de la campaña “#19J”, que tuvo lugar en el 2019, que ocurre en los conflictos armados siguiendo como referencia aquellos que son reconocidos por la ONU en lugares como: El Salvador, Cachemira, Ucrania, Sudán del Sur y República Democrática del Congo.

Según datos oficiales de ONU Mujeres el año pasado, la Comisión para el Reconocimiento y la Verificación de la Condición de Víctima de la Violencia Sexual en Kosovo  inició el proceso de reparación a las y los sobrevivientes de la violencia sexual. En febrero de 2018, se otorgó por primera vez una pensión mensual vitalicia a más de 300 sobrevivientes en reconocimiento del daño sufrido durante el conflicto que tuvo lugar a finales de los 90.

En Guatemala, el tribunal nacional condenó a cuatro ex altos mandos del ejército por su participación en crímenes de lesa humanidad, incluidos de violencia sexual, durante el conflicto armado que asoló al país durante la década de los 80.

En enero de 2019, la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Gambia realizó audiencias para investigar presuntas violaciones de los derechos humanos perpetradas durante los 22 años de mandato del expresidente de Gambia, Yahya Jammeh. La Comisión dispuso grupos de escucha formados por mujeres a fin de garantizar a las víctimas, en su mayoría mujeres, un entorno seguro donde relatar sus experiencias, incluidas las relacionadas con la violencia sexual y de género.

En abril de 2019, el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 2467, que reconoce la necesidad de adoptar un enfoque centrado en lxs sobrevivientes para prevenir y parar la violencia sexual en situaciones de conflicto. La resolución también alienta a que en las investigaciones de la ONU se utilicen las listas realizadas por investigadorxs con conocimientos especializados en cuestiones de género para investigar la violencia sexual en situaciones de conflicto y posconflicto.

Desde las áreas de Género y Diversidad Sexual y Movilidad Humana de Xumek  nos oponemos a todo tipo de violación y violencia sexual ya que atentan contra los derechos humanos. Observamos que es sustancial proyectar a futuro un cambio en las políticas de movilidad humana para debatir y analizar el fenómeno del desplazamiento desde lo diverso y complejo. Como así también consideramos de extrema urgencia e importancia la efectiva realización de Políticas Internacionales para erradicar la violencia sexual como arma de guerra en los conflictos bélicos entre diferentes países. Creemos que los agentes gubernamentales, medios de comunicación, espacios académicos, la sociedad Civil, y organizaciones no gubernamentales debemos trabajar en conjunto con niñas, mujeres y disidencias, para que tomen un rol protagónico y significativo en la planificación y ejecución de acciones concretas e integrales.

Imagen: UN News

21 de mayo: Día de la Diversidad Cultural para el DIálogo y el Desarrollo

La Asamblea General de las Naciones Unidas, establece que cada 21 de mayo se celebre el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, tras la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural en 2001.

De acuerdo a la misma ONU, 75% de los conflictos entre las naciones tienen una implicación cultural. De esta manera, está celebración cobra otro significado. La sociedad civil y los estados deben recordar este día, con el fin de difundir y aplicar, correctamente, mecanismos innovadores y políticas públicas para suscitar el desarrollo y diálogo desde una dimensión cultural más amplia.

El intercambio cultural y económico diverso, que aportan las personas en contextos de movilidad humana, son de relevancia y enriquecedor para el desarrollo no solo económico, sino también en el campo intelectual y social del país en el cual comenzarán a residir. Esto supone respetar las libertades y dignidad de las minorías.

Esta fecha se nos presenta como una oportunidad para construir prácticas desde la tolerancia y no desde los prejuicios, bases para la inclusión. Por ello, desde el Área de Movilidad Humana de Xumek, consideramos que este día no solo permite la reflexión, sino también fundar otras costumbres para lograr el diálogo y el desarrollo.

En el plano individual, desde nuestro lugar, es importante ejercitar la empatía, promover el respeto por los diversos cultos y religiones, deconstruir y dejar de reproducir discursos racistas y xenófobos. A su vez es esencial formarse y educarse con respecto a otras culturas, sus costumbres y saberes, a las diversas expresiones artísticas, y también promover y apoyar la producción intelectual de personas de otras culturas y nacionalidades invisibilizadas.

Ingreso Familiar de Emergencia para personas Migrantes y Solicitantes de Asilo

Desde Xumek adherimos, junto con otras organizaciones, a la iniciativa de la Asociación Ecuménica de Cuyo con respecto al proyecto de Ley para la Ampliación del Ingreso Familiar de Emergencia para personas Migrantes y Solicitantes de Asilo.

El actual contexto de emergencia sanitaria suma nuevas dificultades y obstáculos para el acceso a derechos de la población migrante y refugiados en nuestro país, insistiendo en la figura de “habitante” receptada en nuestra Constitución Nacional y respaldada por la ley 25.871 de Migraciones; por ello consideramos esencial eliminar distinciones que imponen un acceso diferencial a derechos básicos en un contexto como el que atravesamos.

El 80% de los migrantes de nuestro país no accedieron a la IFE1. Expresamos nuestra preocupación y exigimos que las personas migrante que se encuentran vulnerabilizadas sean asistidas, especialmente aquellas que no cuentan con un empleo en condiciones de regularidad, que han quedado desempleadas, se desempeñan en el sector informal de la economía, y que carecen de condiciones habitacionales dignas para resguardarse en la cuarentena.

El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) está destinado a los sectores más vulnerables de la sociedad, quienes perdieron sus ingresos debido a la situación económica que impuso la cuarentena (DEC.310/2020). Mencionamos que algunos requisitos son excluyentes, es el caso de la exigencia de los dos años de residencia en el país que actualmente excluye a personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas, habitantes en nuestro país, que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad y exclusión social, la exigencia de años de residencia carece de fundamentos.

Es urgente flexibilizar los requisitos para el IFE y eliminar la condición de 2 años de residencia legal en nuestro país, siendo que varias de las personas migrantes se encuentran a la espera de la respuesta en su trámite migratorio o solicitud de refugio o no obtuvieron su regularidad migratoria.

Por lo expuesto anteriormente, apoyamos el Proyecto de Ley que tiene como objetivo la Ampliación del Ingreso Familiar de Emergencia ya que consideramos que el Estado Argentino no puede desentenderse de garantizar a personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas el acceso a una asistencia pública que les garantice un mínimo de subsistencia y un respeto de sus derechos elementales.

Exigimos revisar los criterios de acceso a las medidas y programas de protección que se elaboren en contexto de emergencia sanitaria incluyendo a la población migrante, solicitante de asilo y refugiada.

#AMPLIACIONIFEPARAMIGRANTES

Leé el Proyecto de LEY acá | Llamamiento a la acción completo acá

ORGANIZACIONES FIRMANTES:

Red de Derechos Humanos Mendoza

Programa Acompañamiento Migrante. Centro de Estudios y Desarrollo de Políticas Públicas INTEGRAR.

XUMEK

Red Migrantes por Migrantes

Mesa Migrante Córdoba

CECOPAL Córdoba

Movimiento Popular La Dignidad

Área de Derechos Humanos Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. UNCuyo

Asociación Apapachar

Asamblea Popular por el Agua – Mendoza

Asamblea de Las Heras por Agua Pura – Mendoza

Mujeres Fuertes Smandes. (Mujeres Migrantes)

Grupo de Estudios de Género y Teoría Crítica -INCIHUSA CONICET.

LiberPueblo y CCT.

Programa Migración y Movilidades en Perspectiva Crítica. CIES-CONICET-IMC-CEA-FCS-UNC

Historias Desobedientes Mendoza

La Colectiva y Son Nosotras en Frente Patria Grande-Nueva Mayoría

APDH Mendoza

Foro por una Salud Inclusiva

Comité de Solidaridad Latinoamericana de Mendoza

ANDHES (abogados y abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales)

Pañuelos en Rebeldía

Ni una Menos Mendoza

Mujeres migrantes para la acción política

Espacio Sin Fronteras

CEAAL Colectivo Argentino integrado por:

Acción Educativa Santa Fe

A.R.E.P.A. Buenos Aires

CANOA Santa Fe

Cátedra Educación Popular UNJu, Jujuy

CECOPAL Córdoba

CEIPH Buenos Aires

Centro de Educación Popular Felicitas Mastropaolo Buenos Aires

CEPADEHU Pcia. de Buenos Aires

ETIS Pcia. de Buenos Aires

Fundación Ecuménica de Cuyo (AEC) Mendoza

15 de mayo: Día de la Latinidad

El Congreso XIX de la Unión Latina que se reúne en la Unesco; durante el 13 y 14 de diciembre del año 2000 estableció que cada 15 de mayo se conmemore el “Día de la Latinidad”. Se pretende recordar la constitución de la Unión Latina como organismo internacional desde 1954, la cual posee como objeto fortalecer la cooperación de los estados y culturas latinas. Sin embargo, dadas  dificultades financieras, las actividades de la Unión Latina fueron suspendidas el 26 de enero de 2012. 

A pesar de la inminente irrupción de la Unión Latina, el Día de la Latinidad permite recordar que los estados latinos deben tener entre sus prioridades fomentar nuevos mecanismos con el fin de preservar las identidades nacionales, comunidades lingüísticas y culturales.

La política y la economía regional se encuentran amenazadas por el fenómeno de la globalización, y la diversidad cultural tampoco es la excepción. Diversas expresiones, tradiciones y prácticas culturales heterogéneas, de cientos de comunidades, comienzan a ser desplazadas por manifestaciones repetitivas y monótonas. Lo distinto, lo diverso se pierde. 

Aquellos rasgos que identifican a un pueblo lo convierten en único e inigualable frente a otras comunidades. Por ello es de real importancia reconocer aquellas expresiones culturales que son herencia e inciden a lo largo de nuestra vida.

Desde el Área de Movilidad Humana de Xumek, manifestamos la importancia de visibilizar estas fechas con el objeto de identificar y revalorizar el patrimonio cultural  latino del cual somos herederes. Promover espacios donde se intercambien y respeten, por sobre todas las cosas, otras costumbres y prácticas culturales es esencial para entender que existen personas en contexto de movilidad humana que pueden aportar y potenciar desde su riqueza cultural al crecimiento social, político y económico de una nación. 

Es un reto no solo para los estados, sino también para organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales impulsar espacios educativos, reflexivos y festivos para mantener vivo el patrimonio cultural latino con el objeto de conservarlo.

Por Área de Movilidad Humana.

21 de marzo: Día Internacional de la Eliminación De la Discriminación Racial

El 21 marzo de 1960,  en la localidad de Sharpeville, actual provincia de Gauteng, Sudáfrica, tuvo lugar la denominada Matanza de Sharpeville. La misma transcurrió durante una manifestación que se oponía al  apartheid (condición de estar separado), que establecía políticas raciales discriminatorias y así sustentaba un sistema de segregación racial.

Dados estos acontecimientos y en recuerdo de los mismos, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como el Día Internacional de la Eliminación De la Discriminación Racial.

Acabar con discursos y acciones xenófobas y racistas es una lucha en proceso y nuestro país no está exento de la misma. El Mapa Nacional contra la Discriminación[1], que elabora el  INADI, nos permite corroborar como la población migrante está expuesta a manifestaciones discriminatorias. Datos recabados a partir del mencionado documento revelan que 85 de las 100 personas que han servido de muestra exponen que en la Argentina se discrimina por ser pobre, mientras que 78 de cada 100 opinaron que se discrimina por sobrepeso/obesidad y 71 de cada 100 afirmaron que se discrimina por ser migrante de algún país limítrofe, como así también de África y Asia.

El 40% de las y los migrantes encuestados expresaron haber sufrido discriminación alguna vez por nacionalidad (mayoritariamente), o por su situación de pobreza o el color de su piel, fundamentalmente en los ámbitos laborales y educativos, la vía pública y los medios de transporte. El derecho a la salud, al trabajo y a la educación son aspectos presentes en los mensajes xenófobos y racistas que sufren.

La información disponible nos demuestra que el colectivo migrante está más expuesto y es percibido a partir de prácticas discriminatorias en distintos ámbitos en comparación con la población en general. Ello nos permite visualizar como la sociedad sigue imponiendo modelos de maltrato, exclusión y desigualdad.

Es sustancial que referentes sociales, académicos y autoridades públicas establezcan espacios para debatir estás prácticas discriminatorias. Es hora de repensar y aprender desde las tragedias, experiencias y las diversas historias, para combatir la discriminación racial que se asocia a la migración, sin dejar de lado el comprender que el hecho de migrar implica atravesar una situación precaria y puede acarrear consecuencias  psicológicas muy duras. Desde el Área de Movilidad Humana invitamos a la reflexión y análisis de lo antes expuesto para comenzar a crear y a hablar de una sociedad más justa e igualitaria, que se base en el respeto por los derechos ya ganados, y que sea enriquecida con otras percepciones y modos de vida que la migración puede aportar.


1 http://www.inadi.gob.ar/mapa-discriminacion/

Foto: Periódico VAS.