Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género

El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud – OMS –  eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, terminando, de esta manera, con más de un siglo de discriminación dentro de la medicina.

Este acontecimiento, de hecho, histórico sirvió de base para la lucha por el reconocimiento de derechos y la creación de políticas públicas para la población LGBTIQ+. Así, esta fecha se consolidó como el día de visibilidad, promoción y reclamo por la protección y pleno goce de los derechos humanos de esta población a nivel internacional.

Aunque esta fecha se conoce mundialmente como el Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia, es cada vez más común referirse a esta como el Día Internacional de la Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género.

Este cambio en el nombre responde a que, si bien “homofobia”, “transfobia”, “lesbofobia” y “bifobia” son términos que comúnmente se utilizan para hablar de odio o rechazo hacia el colectivo LGBTIQ+, no son los correctos cada vez que no se trata de una fobia, es decir, en este caso de un trastorno de salud psicológico, sino que hacen referencia sólo a actos discriminatorios aprendidos socialmente, que conllevan una sanción legal.

Luego de la promulgación de la ley de Identidad de Género, que el pasado 9 de mayo tuvo el aniversario de su sanción, toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género; al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad autopercibida; a ser tratada de acuerdo con su identidad elegida y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada.

A pesar de tener una ley que las respalde, no quita que la discriminación se haya esfumado de la sociedad, y que las personas no mueran por discriminación. En 2010 el crimen de lesbo odio se llevó la vida de la Pepa Gaitán, en el 2015 la vida de Diana Sacayán quien fue víctima de un travesticidio, y un largo, lamentable e invisibilizado etcétera, que no tiene estadísticas oficiales de los travesticidios en Argentina.

Por otro lado, en el país la expectativa de vida de las personas travestis y trans es de 35 a 40 años. Asimismo, el trabajo sexual es para la mayoría de las personas trans la única opción laboral posible. Según el último relevamiento nacional el 95% de las personas trans no accede a un trabajo formal, y el 90% vive de la prostitución en estado de extrema vulnerabilidad.

El colectivo trans (travestis, transexuales y transgéneros) es expuesto a la extrema pobreza, a la vulnerabilidad, a la soledad, a las huellas del maltrato y a la violencia sistemática, esto demuestra la situación de abandono y la ausencia del Estado.

Hay avances en las normativas pero todavía queda mucho camino por andar, como es el caso del Cupo Laboral Trans al que todavía no hay un efectivo cumplimiento.Sin embargo, desde el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek nos hacemos eco de esta jornada para dar visibilidad, promoción y reclamo por la protección de los derechos de las personas del colectivo LGBTIQ+.