Día mundial de la respuesta al VIH

Se visibiliza cada 1 de diciembre el Día Internacional de la Lucha Contra el SIDA, el mismo se estableció en 1988, sin embargo desde hace algunos años se comenzó a  modificar esa expresión por “Día mundial de la respuesta al VIH” a la que el área de Género y Diversidad Sexual de Xumek, adhiere.

Según la Fundación Huésped “el Virus de Inmunodeficiencia Humana -VIH o HIV, por su siglas en inglés- es un virus que afecta al sistema de defensas del organismo, llamado sistema inmunológico. Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas permite la aparición de enfermedades. Esta etapa avanzada de la infección por VIH es la que se denomina Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida -SIDA-”.

Entonces, el sida es un conjunto de síntomas (síndrome) que aparece por una insuficiencia del sistema inmune (inmunodeficiencia) causada por un virus que se transmite de persona a persona (adquirida).

Por eso, no toda persona con VIH tiene sida, pero sí toda persona que presenta un cuadro de sida, tiene VIH. Una persona con VIH no necesariamente desarrolla síntomas o enfermedades. Sin embargo, puede transmitirlo.

Ahora bien, ¿cómo se detecta el VIH? según la Fundación, el VIH no tiene síntomas. Por lo tanto, la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un test. En Argentina, se calcula que el 17% de las personas que viven con VIH no saben que lo tienen.

Tener un resultado positivo de VIH significa: que se encuentran anticuerpos del VIH en la sangre, es decir, que la persona tiene VIH, esto no significa que tenga sida; que esa persona puede transmitir el VIH a otra persona; que debe usar preservativo en las relaciones sexuales para no transmitir el virus; y que, en caso de que una persona quede embarazada, debe tomar los recaudos necesarios para evitar la transmisión al bebé.

¿Cómo se transmite el VIH? y ¿Cómo no se transmite?

Es importante tener en cuenta tanto cómo se transmite el VIH, y también, cómo no se transmite. En referencia a la transmisión, el VIH se encuentra en la sangre, en el líquido preseminal, en el semen, en los fluidos vaginales y en la leche materna. El virus se transmite a través del contacto de estos fluidos con las mucosas o el torrente sanguíneo de otra persona.

Las vías de transmisión comprobadas son:

– Vía sexual: por relaciones sexuales vaginales, anales u orales, sin protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja. El 90% de las transmisiones de VIH se producen por vía sexual. Aunque en menor medida, el sexo oral también es una práctica de riesgo, por lo que debe practicarse con un campo de látex.

– Vía sanguínea: por contacto con sangre al compartir jeringas o canutos para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante. Aunque, en Argentina ya no se conocen casos, puede transmitirse a través de la transfusión de sangre no controlada.

– Vía perinatal o vertical: hace referencia a la transmisión de la persona gestante al hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Es la principal vía de transmisión del VIH en niñes. De no recibir el tratamiento y atención médica adecuada, una persona con VIH tiene un 30% de posibilidades de dar a luz a une bebé con VIH. Con tratamiento y atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.

Por otro lado, tan importante como saber de qué manera se transmite el virus, es saber qué conductas o prácticas no lo hacen. Tener relaciones sexuales utilizando preservativo, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o los mismos servicios higiénicos o la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos no son vehículos de transmisión.

Tampoco lo son el practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar o estudiar, compartir duchas o piscinas e intercambiar ropa con personas con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos. La Ley Nacional de sida exige el control de toda sangre a transfundir. Todo procedimiento que incluya riesgo de corte o pinchazo debe ser efectuado con material descartable o esterilizado.

Sobre las personas con VIH y personas con SIDA se generan estigmas y discriminación, producidos muchas veces por mitos que no han sido derribados, y esto, lleva a que las perrsonas en muchos casos no se quieran testear, buscar ayuda o incluso no tomar la medicación, por miedo al qué dirán y a la mirada de les otres.

¿Cómo se previene el VIH?

Así como vimos las vías de transmisión, también es importante conocer cómo prevenir el virus:

– Vía sexual: se previene con el uso del preservativo o campo de latex de manera correcta y consistente, es decir, durante toda la relación sexual ya sea vaginal, anal u oral. Cualquier otro método anticonceptivo no previene el VIH.

– Vía sanguínea: se previene evitando el contacto con sangre. Para eso, es necesario no intercambiar o compartir agujas ni jeringas. En el caso de que se consuman drogas de manera inyectable, usar una nueva jeringa cada vez. También se sugiere controlar que todo procedimiento que incluya algún corte o pinchazo sea realizado con material descartable o esterilizado, como es el caso del dentista, manicura, tatuajes o prácticas médicas. Por último, evitar el contacto con sangre o utilizar guantes de látex.

– Vía perinatal o vertical: se previene controlando los embarazos. Se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH durante el primer trimestre. Si el resultado es positivo, se debe comenzar el tratamiento, seguir las indicaciones médicas y suspender la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmitir el virus al bebé son casi nulas. Es recomendable que la pareja también se realice el test, y en el caso que sea positivo usen preservativo para evitar la infección de la persona embarazada y su posterior transmisión al bebé.

Finalmente, uno de los objetivos que se persiguen es lograr la consigna I=I; Indetectable=Intransmisible. La que hace referencia a si una persona toma su tratamiento de manera correcta y mantiene la carga de virus indetectable por más de 6 meses, no transmite el virus por vía sexual, y se la considera Indetectable=Intransmisible.

En el 2018 se presentó un nuevo proyecto de ley, ya que la ley vigente data de 1990 N°23.798 y algunas personas y organismos de salud la consideran obsoleta.

El proyecto el cual declara de interés público y nacional la respuesta integral a las infecciones por VIH/Sida, hepatitis virales e Infecciones de Transmisión Sexual -ITS- e incluye en el marco legal a otras ITS que se registran en aumento. 

Reconoce y obliga al Estado a desarrollar políticas específicas para aquellos niñas, niños y adolescentes que nacieron con VIH y establece los principios del diagnóstico: confidencial, voluntaria con consentimiento informado, gratuita y universal, con la obligatoriedad del asesoramiento pre y post test, y la vinculación con el sistema de salud.

Asimismo, propone que se  prohíban las prácticas discriminatorias en cualquier ámbito así como las pruebas diagnósticas de VIH en el ámbito laboral, incluyendo los exámenes preocupacionales, y prevé sanciones para quienes incumplan.

En la actualidad, el tratamiento, que incluye la medicación y los estudios de seguimiento, es gratuito en todo el país, ya que está garantizado por ley -Ley Nacional Nº 23.798. Existe un tratamiento llamado “Tratamiento Antirretroviral” que consiste en una combinación de diferentes medicamentos. El tratamiento evita la replicación del VIH. No cura la infección, pero evita que el virus se multiplique y afecte la salud. Es crónico, es decir que una vez que se empieza con el tratamiento es necesario tomarlo todos los días, toda la vida.

Desde el área de Género y Diversidad Sexual nos sumamos a la visibilización y concientización que permite este 1 de diciembre, para derribar mitos y la discriminación que sufren y que giran en torno a las personas con VIH.

Fuente: Fundación Huésped.