El Bolsón nos duele a todes

No somos dueñxs de la tierra, somos parte de ella, sostienen nuestros hermanos y hermanas indígenas. Lamentablemente, en estos tiempos, nos toca ser testigxs de cómo miles de hectáreas de nuestra Abya Yala (continente americano) son arrasadas por incendios con pérdidas naturales, materiales y humanas invaluables. Es necesario replantear nuestra relación con la madre naturaleza y exigir al Estado el compromiso y responsabilidad frente a estas gravísimas situaciones.

En las últimas semanas se dio a conocer un incendio en la zona de El Bolsón complicado de contener y que ha puesto en alerta esta zona de la Provincia de Río Negro. Desde el inicio de febrero la situación era aún más alarmante con un panorama desolador y la afectación de miles de hectáreas de bosques, de animales, de familias y de personas (bomberes, brigadistas, autoconvocades y pobladores) que acudían a los diferentes sectores para tratar de contener el avance desmesurado del fuego. 

El incendio ha podido ser controlado en algunos sectores, pero en este momento preocupa la zona de la Rinconada Nahuelpan, lugar donde vive históricamente la Comunidad Mapuche Nahuelpan. Toda la comunidad se encuentra en la primera línea de combate al fuego, colaborando en el transporte de agua y construyendo fajas de seguridad para que las llamas no avancen.

En razón de ello, compartimos el siguiente comunicado elaborado por el Consejo de Desarrollo de las Comunidades Indígenas (Zona Andina), Consejo de Participación Indígena (Zona Andina) y Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche:

El Bolsón, 07 de febrero 2021.

Desde el día 13  del inicio del incendio forestal que afecta gravemente los parajes cercanos a El Bolsón en la cuesta del ternero, parte de los repollos y rinconada Nahuelpan, uno de los incendios más grandes registrados en las últimas décadas en zona de la comarca andina de Río Negro, la Comunidad Mapuche Nahuelpan se encuentra trabajando en la primera línea contra el fuego, si bien desde el Ministerio de Ambiente de la Nación y Protección Civil de la Provincia se recomienda que los integrantes de la comunidad no sean los que trabajen para frenar el incendio, la comunidad resiste la envestida del fuego para que no llegue a las viviendas de las y los integrantes de la comunidad Mapuche.

Sin contar con ningún equipamiento necesario las y los integrantes de la comunidad combaten el fuego con lo puesto, día a día organizándose para subir a primera hora en cuadrillas y a caballo a la ladera norte del Piltriquitron con motosierras, palas y hachas para realizar grandes cortafuegos en las márgenes  de la comunidad.

Es contradictorio recomendarle a una comunidad Mapuche quienes registran ocupación comunitaria desde hace más de 150 años en la zona, no combatir el fuego. Sin embargo en estos días entre el día 11 y 12 del incendio, acudió a uno de los sectores más afectados un grupo de combatientes capacitados en incendios forestales desde la provincia de Córdoba, los cuales quedaron atrapados por el fuego y pudieron replegarse por una huella que utiliza la comunidad mapuche para la trashumancia de sus animales a las veranadas.

Nuevamente queda en evidencia que el gobierno de la provincia de Río Negro no está a la altura de las circunstancias ante una emergencia climática o un incendio, un ejemplo es la vivida en el invierno del 2020  ante una nevada de grades características, que hoy se padece su efecto por la mortandad que produjo y la poca ganadería que queda en pie en las comunidades mapuche. Hoy nos toca una nueva emergencia donde desde la provincia y sus funcionarios se expresaba mediáticamente que desde Nación no se enviaba ayuda para combatir el fuego lo cual fue usado políticamente para lavarse las manos.

Más allá de los estados provinciales o nacionales los que quedamos en el medio somos las comunidades mapuche y pobladores campesinos.

La falta de políticas claras como la continuación  y el financiamiento de “PLANES DE MANEJO DE BOSQUES” para comunidades u organizaciones mapuche o la nula exigencia por parte de los estados a las forestales como ENFORZA  que produjeron, producen  e insertaron monocultivo,  en este caso el Pino en la región, hace que este tipo emergencias sean emergentes.

No hay ningún plan para la mantención de la plantación de pinos por parte de las forestales o el estado provincial, este tipo de monocultivo en la región ni siquiera tendría que existir dada a la cantidad de acumulación de material combustible que produce y sus grandes efectos negativos que dejan.

Es necesario pensar de ahora en adelante implementar con mayor capacidad política la aplicación de “Planes de Manejo de Bosque” y “Planes de Manejo del Fuego” en las comunidades Mapuche, es necesario pensar en capacitaciones para las comunidades quienes son los encargados de resguardar los bosques nativos ante un incendio forestal, es necesario equipar y dar herramientas para poder hacerle frente a una situación de emergencia en los territorios comunitarios.

Hoy las familias de la comunidad Mapuche Nahuelpan se quedaron sin veranadas que fue arrasada por el fuego era el principal sector de producción agrícola-ganadera  y su principal fuente económica.

Exigimos mayor responsabilidad y alternativas inmediatas para atravesar esta situación de emergencia.

Consejo de Desarrollo de las Comunidades Indígenas (Zona Andina)
Consejo de Participación Indígena (Zona Andina).
Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche.
Contactos, aquí.

Es claro que lo que sucede en El Bolsón, no sólo le pasa a les habitantes del lugar o a la provincia de Río Negro, nos afecta y atraviesa a todes.

En estos últimos tiempos hemos tenido que ser testigxs de cómo miles y miles de hectáreas de nuestra Abya Yala (continente americano) fueron arrasadas por incendios que ya sea por falta de recursos o por la inoperancia de los gobiernos de turno, no dieron tregua y dejaron como saldo pérdidas naturales, materiales y humanas invaluables. 

Una vez más insistimos en la necesidad de replantear nuestra relación con la madre naturaleza, ya que como sostienen nuestros hermanos y hermanas indígenas, no somos dueñxs de ella, somos parte. Este cambio de paradigma no resulta sólo de la toma de conciencia de cada une sino que debe ser acompañado con políticas públicas claras al respecto.

Instamos a las distintas órbitas del Estado (nacional, provinciales y municipales) y a los organismos competentes mayor compromiso y responsabilidad a la hora de actuar frente a estos flagelos: rediseñando sus planes de acción directa, destinando mayores recursos al personal que se destina a estos fines (cuarteles de bomberes, guardaparques, brigadistas, etc), mejoras en el equipamiento, protocolos de actuación y de control preventivo.

Para situaciones tan graves como la que hoy vivimos, necesitamos un Estado que se encuentre a la altura de las circunstancias.

Área de Pueblos Indígenas de Xumek.
Imagen: En Estos Días