Jóvenes por el Clima:“Los cambios reales se logran a través de políticas públicas y con una fuerte presencia del Estado”

Nuestra provincia es una zona árida transformada en oasis, y eso hace que sea fundamental el cuidado del agua y sus usos, porque “sin aire ni agua nadie sale vivo” (parte de la letra de una canción de Mi amigo invencible, reconocida banda local). 

Podría decirse que la sociedad mendocina “hizo un click” allá por diciembre del 2019 cuando el actual Gobernador Rodolfo Suárez, con la venia de los principales partidos políticos opositores a su gestión, intentó modificar la ley provincial Nº7722. El pueblo mendocino se organizó de inmediato y salió masivamente a las calles exigiendo al arco político entero que dieran marcha atrás con esa decisión. Las movilizaciones fueron un éxito y lograron su objetivo frenar un nuevo avance extractivista en la provincia. Lo particular de esa movilización fue la unión de la población actuando por un objetivo común, el cuidado del agua y el ambiente, sin importar las diferencias de edad, clase, género e ideología política. 

Entre los actores políticos destacados en las movilizaciones, se encuentra la población joven, aquellas personas de entre 10 y 24 años, que suman 1800 millones en todo el mundo (la generación de jóvenes más grande la historia, un número que seguirá en aumento en las próximas décadas), y aproximadamente el 90% de ellos y ellas viven en regiones en desarrollo, donde las poblaciones son más numerosas y las afecciones del cambio climático tienen un impacto significativamente mayor que en otros lugares. Esto nos debe traer al presente una consideración y es que, como ya sabemos, las consecuencias de la crisis climática serán aún peores para las generaciones futuras si los gobiernos en conjunto con las sociedades y el sector empresarial no reaccionan en favor de una acción climática global e integral para mitigar y prevenir los efectos del cambio climático. Son justamente los jóvenes hoy en día quienes están alzando esa voz y ejerciendo ese rol para exigir que se tomen todas las medidas necesarias para evitar el colapso climático en orden a los ODS 2030 que ha diagramado la ONU.

Desde Greta Thunberg, pasando por los miles de activistas climáticos a lo largo y ancho del planeta, a referentes locales de nuestro país como lo son Bruno Rodríguez y Merce Pombo (integrantes de Jóvenes por el Clima Argentina), desde el área de Ambiente de Xumek, en colaboración con Niñez y Adolescencia, entrevistamos a Marina Zamora, una de las integrantes del movimiento Jóvenes por el Clima en nuestra provincia. Nos contaron el origen y composición del movimiento en la provincia, sus preocupaciones y experiencias de participación política en cuestiones ambientales. 

Xumek: Buenas tardes Marina, muchas gracias por tu tiempo para compartir con nosotras sobre el trabajo y activismo de Jóvenes por el Clima en Mendoza. Para comentar, nos gustaría que nos contaras, cuándo y en qué contexto surgió el movimiento en nuestra provincia.

Marina: Jóvenes por el Clima Mendoza forma parte del armado nacional de Jóvenes por el Clima Argentina y surge a mediados de agosto del año 2020. Éramos un grupo de jóvenes interesadas en los asuntos socio-ambientales que no encontrábamos un espacio donde se disputaran las problemáticas ambientales en términos políticos y de manera transversal y con un particular enfoque en la relación que existe entre los sectores más vulnerables y los problemas ambientales. Los sectores de menores recursos son quienes más padecen y van a padecer los impactos de la crisis climática ya que no tienen las herramientas necesarias para hacerle frente, y que encima, son quienes menos contribuyeron al desate de este fenómeno. También hablamos de la responsabilidad de los países desarrollados respecto al cambio climático (Estados Unidos es históricamente el mayor emisor de gases de efecto invernadero) y la deuda ecológica que tienen con los países del sur global.

Conocimos a través de las redes sociales la organización “Jóvenes por el Clima” y al conocer su lineamiento, no dudamos en comunicarnos para conformar la agrupación a nivel provincial entendiendo que cada localidad tiene distintas problemáticas ambientales.

X: Sabemos que se trata de un movimiento integrado por personas muy jóvenes, ¿Cuál es la composición de sus participantes? 

Somos aproximadamente 10 militantes activas, en femenimo, porque en su mayoría somos mujeres de entre los 13 y los 25 años. Nos parece fundamental que se incorporen más jóvenes activistas que puedan representar a otros sectores como pueblos originarios, cartoneros y cartoneras, familias agricultoras campesinas.

M: Cuáles son las principales problemáticas ambientales de la agenda política de Jóvenes por el Clima en la provincia de Mendoza?

Lo que más nos preocupa es la crisis hídrica que estamos atravesando y la nula gestión por parte del gobierno provincial, no vemos mejoras o innovaciones en el manejo del agua. El 80% del agua de Mendoza se destina al riego agrícola, del cual la mitad se pierde debido al sistema de riego a manto. Frente a la escasez de agua hay que planificar acciones y avanzar con obras, la emergencia hídrica se agudiza cada vez más y los pronósticos hidrológicos de nuestros ríos son cada vez más alarmantes. Esta problemática debe ser abordada de manera urgente, no solo por la eficiencia y el cuidado de nuestro recurso más preciado, sino también porque las exigencias a nivel mundial serán cada vez mayores, la huella hídrica será uno de esos requisitos.

Como si fuera poco, hay intenciones de avanzar con emprendimientos inmobiliarios en nuestras áreas protegidas, una es el Perilago de Potrerillos. El dique, como reservorio de agua de consumo humano, debe ser cuidado y protegido de cualquier tipo de avance que los exponga a mayor contaminación. El gobierno mendocino abrió una licitación mundial para la construcción de un emprendimiento inmobiliario en la costa del dique, nosotras creemos que hay otras formas de generar ingresos y atracción turística. El turismo sustentable, con todos sus lineamientos y bases, debe ser una nueva manera de conocer y disfrutar Mendoza.

También nos preocupa la cantidad de basurales a cielo abierto que hay en la provincia, ciertos municipios como Godoy Cruz o Ciudad han buscado venderse como “ciudades verdes” por el intento de implementar la gestión de residuos sólidos urbanos, sin embargo, el sistema de dicha gestión es totalmente ineficiente ya que solo el 0,9% de la basura del Gran Mendoza logra ser reciclada. Lo que hacen los camiones recolectores de basura de ambos municipios es recolectar un día a la semana los “residuos secos” y descargar solo 2 o 3 camiones a una cooperativa de recuperadores urbanos. Visitamos las cooperativas y pudimos ver cómo debido a la falta de educación de las y los vecinos no existía separación en origen, los residuos secos llegan mezclados en una misma bolsa con lo orgánico, con insumos de higiene personal utilizados y hasta animales muertos, logrando así que ningún material pueda ser reciclado y exponiendo a las y los recuperadores urbanos a trabajar en condiciones anti-higiénicas. El mejor sistema que existe es el de organizar a los recuperadores urbanos por manzanas, abrir un registro de cada uno de ellos y ellas para garantizarles acceso a la salud y seguridad y otorgarles una credencial certificada por el municipio que les permita presentarse a los vecinos para tener un trato directo y puedan enseñarles por qué es importante separar los residuos y de qué manera. Los cambios de hábitos y los cambios culturales son claves cuando pensamos en el cuidado de nuestra casa común.

La tala indiscriminada de árboles que se está realizando en distintos departamentos como Guaymallén, Luján de Cuyo y Godoy Cruz nos tiene alarmadas. Vivimos en una provincia considerada como “ciudad desierto”, por lo que resulta fundamental cuidar nuestro arbolado público (declarado como patrimonio público en la ley 7874) que nos otorgan beneficios como: regulación de las altas temperaturas, capturación de CO2 (indispensable para mitigar los efectos del cambio climático), retención de lluvias, entre muchos beneficios más. Sin embargo, estos municipios están violando la ley 7874 ya que talan los árboles sin fundamentación alguna y no cumplen con el protocolo que establece dicha ley. Exigimos que la conservación de los mismos sea una política de Estado.

Los barrios del oeste en el gran Mendoza son quienes más sufren las olas de calor, las olas de frío y los aluviones que se dan en el período de noviembre-enero. De hecho, en noviembre del año pasado presenciamos una gran tormenta que transformó nuestras calles en ríos, un adolescente de 14 años perdió la vida al ser arrasado por la corriente de un zanjón en Godoy Cruz. La solución frente a estos eventos climáticos extremos es el ordenamiento territorial, el acceso a viviendas dignas y la planificación integrada de hábitat que tenga en cuenta el riesgo ante amenazas naturales. Son también estos sectores quienes no tienen acceso a los servicios básicos como el agua, la energía y la conectividad.

X: Si nos referimos a actividades de incidencia política y social,  ¿cuáles dirías que son las actividades prioritarias del movimiento? 

M: Creemos que los cambios reales se logran a través de políticas públicas y con una fuerte presencia del Estado, en ese sentido, a nivel nacional y provincial, estamos constantemente articulando y trabajando en proyectos de ley y ordenanzas que reconozcan y solucionen problemáticas ambientales. También articulamos con funcionarios, legisladores y concejales para estar al tanto de los temas que se discuten en la legislatura y en los concejos municipales.

X: ¿Qué nos podrías contar sobre la participación del movimiento relacionada con el Acuerdo de Escazú*? ( *Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe? 

M: Jóvenes por el Clima y otras organizaciones socio-ambientales nos organizamos para presionar y exigir que Argentina ratificara la adhesión al Acuerdo de Escazú el 25 de septiembre del año pasado, fuimos el décimo país de América Latina en ratificar. Los principios del acuerdo son fundamentales en materia de derecho de las y los militantes ambientales, América Latina es la región donde más defensores ambientales asesinan. El acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales son los 3 ejes principales que establece el Acuerdo de Escazú, significa un gran avance en materia de derecho.

X: ¿Cómo ven la implementación de los mismos en la provincia, y cómo se podría mejorar? 

M: A casi un año de la ratificación, no vemos avances en la provincia. De hecho, cada vez que se presentaron iniciativas para incorporar la participación política de la juventud, ciertos legisladores se manifestaron en contra. Tampoco existen iniciativas del poder ejecutivo en escuchar a la ciudadanía. La falta de voluntad política es evidente, la única manera de mejorar esta situación es organizarnos y movilizarnos para generar presión en estos organismos. En el Congreso de la Nación se lanzó el Foro Legislativo Ambiental, donde cualquier persona puede participar para el armado de proyectos de ley; nosotras apelamos a este tipo de acciones políticas.

X: Hablemos del acceso a la información ambiental ¿Qué experiencias tienen al respecto? 

M: Siempre decimos que ser militantes ambientalistas en Mendoza es casi como jugar a ser detectives, cuesta mucho acceder a la información en la página de la legislatura por ejemplo, hay una falta de transparencia evidente. Es por eso que debemos articular con legisladores o funcionarios que nos puedan trasladar esa información.

X: Y en cuanto a mecanismos de participación en la provincia, ¿han tenido la oportunidad de participar en alguno? ¿Cuáles? 

M: Participamos de las audiencias públicas, la última fue sobre el Proyecto Cerro Punta Negra. Si hay otros organismos de participación, desconocemos y no hay información clara y directa al respecto.

X: El Acuerdo de Escazú es el primer instrumento del derecho internacional ambiental que incluye entre sus principios la protección de las personas defensoras de derechos humanos vinculados al ambiente. La región latinoamericana es la más peligrosa para ser defensora del ambiente y los Estados están obligados a garantizar la protección de todas las personas que en el ejercicio de la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, no aún estamos lejos de tener esa seguridad y son numerosos los riesgos a los que nos enfrentamos: ¿Alguna vez han tenido algún incidente de seguridad mientras se manifestaban o participaban en actividades de defensa del ambiente? ¿Cuáles?

M: En la histórica marcha contra la reforma de la Ley 7722, en diciembre de 2019, todo el pueblo mendocino que se manifestó fue brutalmente reprimido por el gobierno provincial. La policía lanzó balas de goma y gases lacrimógenos a familias, estudiantes, docentes y profesionales. El pueblo mendocino no debe olvidarse de este accionar político que tanto daño hace al derecho de manifestarse.

X: ¿Cuáles serían los instrumentos y/o mecanismos para garantizar la protección de defensores/as ambientales? 

M: Se deben establecer obligaciones para garantizar un entorno seguro sin amenazas, asegurar la protección y promoción de los derechos de los y las activistas como la integridad personal y la libertad de expresión, circulación y manifestación. Y también trabajar en las medidas apropiadas para prevenir y sancionar cualquier ataque o amenaza hacia activistas.

X: En caso que quienes lean esta entrevista quieran vincularse con Jóvenes por el Clima y participar activamente en el movimiento, ¿cómo podrían ponerse en contacto con ustedes? 

M: La convocatoria para sumar nuevas compañeras y compañeros jóvenes está siempre abierta. Solo deben llenar el siguiente formulario y nos comunicaremos en breve Jóvenes por el Clima – Mendoza. También pueden consultar y seguirnos en redes sociales: 

Instagram: @jovenesporelclimamendoza

Twitter: @JOCAMDZ

Facebook: Jóvenes por el Clima Mendoza

O a través del siguiente correo electrónico: jovenesporelclimamendoza@gmail.com

X: Muchas gracias Marina. Ha sido un gusto conversar con vos.