Migrantes senegaleses en Mendoza: el derecho a la identidad cultural

El Área de Movilidad Humana de Xumek lleva adelante un ciclo de entrevistas a miembros de distintas colectividades en Argentina para visibilizar el fenómeno migratorio como global, intercultural y fuertemente asentado en nuestro país. En esta ocasión: el colectivo senegalés. 

La noción de cultura incluye un montón de conocimientos, símbolos, hábitos y costumbres de diversa índole que constituyen la base de la identidad de cualquier conjunto de personas.  Hoy, guiados por sus protagonistas, te invitamos a hacer un recorrido por algunas de las colectividades que habitan nuestro país, para conocer la inmensa diversidad cultural que ha caracterizado históricamente a la comunidad argentina. 

Entrevistamos a Mourid Fall, representante de la colectividad senegalesa de Mendoza. 

Si bien el último censo registró un total de 2738 personas africanas, entre las cuales 459 eran de origen senegalés, la Asociación de Residentes Senegaleses en Argentina (ARSA) estima que actualmente hay 4000 personas africanas en todo el país. La mayoría de los migrantes son hombres que están concentrados sobre todo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores. No es casual que la mayoría de los migrantes sean hombres: en Senegal el varón es considerado el proveedor de la familia, así sea que trabaje en su país o que envíe remesas desde el exterior. La migración no está muy bien vista en el caso de las mujeres, a menos que sea llevada adelante para acompañar a un hombre.

Mourid vive en la provincia de Mendoza desde hace 11 años y se dedica al comercio. Con respecto a su cultura, nos manifestó que siente que no es muy conocida dentro de nuestro país y que tampoco ha notado demasiado interés por parte de los argentinos por conocerla. “Al llegar aquí no encontré ninguna comida o lugar cultural que me hiciera acordar a mi país, aunque religiosamente la mezquita de la calle San Martín sí lo hizo”. Es que más del 90% de la población senegalesa profesa la religión musulmana, y también es el caso de muchos de ellos que se radican en esta provincia. La religión es uno de los lazos más fuertes de los migrantes con las costumbres de Senegal.

Al consultarle acerca del proceso migratorio de su colectividad, Mourid nos comentó que encuentran especialmente difícil acceder a la radicación. Con este trámite, el objetivo es regularizar la situación migratoria a nivel administrativo, pero a veces se solicitan una serie de condiciones de muy difícil cumplimiento para una persona que deja su país en busca, por lo general, de mejores condiciones de vida. 

Además, al consultarle por las redes de apoyo, Mourid nos compartió: “No trabajamos con ninguna institución gubernamental o de la sociedad civil. Tampoco recibimos ninguna ayuda de ninguna institución que sea política, administrativa, social, económica, nada de nadie”, situación que puede hacer aún más complicada la obtención de la radicación. Por otro lado, la ausencia en Argentina de Embajada o Consulado senegalés complica el panorama: muchas veces los recién llegados no tienen a quien recurrir y sin mencionar la diferencia idiomática.

Desde Xumek nos parece importante contribuir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para así aportar a la creación de una sociedad verdaderamente intercultural, en la que cada colectividad pueda aportar su visión y su trabajo para la constitución de un país más amplio y desarrollado. Para ello creemos que el primer paso es que cada individuo y grupo social disfrute de sus derechos y por eso, desde el Área de Movilidad Humana nos ofrecemos como medio para la difusión de los mismos.

Hacemos énfasis en el derecho a la identidad cultural por la trascendencia de los derechos culturales hoy en día, en particular, en el marco de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, que reconoce a la migración como un elemento central del desarrollo. El desarrollo no puede permanecer ajeno a la cultura y a los derechos humanos en general. No es posible implementar prácticas sociales innovadoras y sostenibles si el desarrollo no parte de un profundo conocimiento de la identidad cultural.