Violencia institucional: el Estado y los medios deben asumir su responsabilidad

Desde el área de Violencia Institucional de Xumek manifestamos nuestra profunda preocupación ante los nuevos hechos de “gatillo fácil” ocurridos en nuestra provincia durante la última semana, y el tratamiento dado por los medios masivos de comunicación.

La muerte de Facundo Martínez y Daniel Giménez Vega, dejan nuevamente al descubierto la escasa preparación de los efectivos de seguridad en materia de Derechos Humanos, normas de derecho procesal penal e incluso de la propia ley que regula su funcionamiento (ley provincial 6722) en cuanto a aprehensiones en vía pública y uso de armas de fuego.

Desde nuestra organización instamos una vez más a las autoridades gubernamentales, no sólo a mejorar la capacitación de los efectivos en dichas temáticas, sino también a adoptar las medidas necesarias para garantizar una correcta investigación de estos hechos independiente de posibles influencias por parte de las mismas fuerzas involucradas. Así también solicitamos se resguarde la tutela judicial efectiva de las víctimas y sus familiares.

Por último instamos a los medios masivos de comunicación y a la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad, a aplicar mayor prudencia en el tratamiento de los datos preliminares de los hechos.

Las últimas publicaciones relativas a estos episodios dan cuenta de la estigmatización con que se trata a las víctimas de delitos de violencia institucional, publicando datos falsos relativos a antecedentes penales inexistentes o supuestos hechos falaces que pretenden justificar el actuar desproporcionado y delictivo de las fuerzas de seguridad.

Sin que de modo alguno ello implique un ataque a la libertad de prensa, interpelamos a los medios desempeñar una actuación responsable en la comunicación de estos hechos, teniendo en consideración que su labor puede influir en el devenir de la investigación e incluso en la ciudadanía que puede ser llamada a intervenir como jurados en eventuales debates públicos.

Imagen: Marcha nacional contra el gatillo fácil